Mostrando las entradas con la etiqueta Derecho. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Derecho. Mostrar todas las entradas

10 de abril de 2014

¿La ley secundaria en telecomunicaciones puede censurar Internet? | Homozapping

marcha¿La ley secundaria en telecomunicaciones puede censurar Internet? | Homozapping:

Escrito por Arturo Loría el 10 abril 2014 a las 5:55 pm en Internet y redes sociales, Telecomunicaciones



Desde que el pasado 24 de marzo el Ejecutivo federal enviara al senado la iniciativa de ley secundaria en telecomunicaciones y radiodifusión, diversas voces se han pronunciado en torno a estas modificaciones.



Académicos, activistas, periodistas y políticos se han mostrado renuentes a las modificaciones presupuestas y, uno de los tantos argumentos que exponen, es que uno de los posibles riesgos de la iniciativa de ley secundaria es la censura de Internet. Pero ¿Exactamente a qué se refieren con lo anterior?



Las principales secciones de la iniciativa que han causado preocupación entre distintos sectores encargados de proteger la libertad de expresión en Internet son los artículos 3, 66, 145, 146 y 197.



Uno de los grupos que mayor preocupación han externado en torno a la iniciativa del Ejecutivo es Internet Society, quienes a principios de abril enviaron un documento al presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes en el Senado, Javier Lozano, explicando los puntos relativos a Internet que cabría modificar en el texto que envió el Ejecutivo.



El primer punto que acotan es el referente a las definiciones de Internet, Red de Telecomunicaciones y Telecomunicaciones, localizadas en el artículo 3, a lo que la asociación dice: “Es necesario que tal definición reconozca la separación entre las capas de infraestructura de telecomunicaciones y de Internet, de modo que se limite puntualmente el alcance regulatorio del Instituto a la capa de infraestructura únicamente hasta la provisión del servicio de acceso a Internet, dejando de lado la capa lógica donde se ubican los protocolos y su operación, las aplicaciones, plataformas y contenidos”.



Sobre esta línea, Internet Society indica que es necesario modificar el artículo 66, en el que se hace referencia a las concesiones únicas. La organización insiste que se debe hacer una diferenciación entre las concesiones de este tipo, que emplean recursos de la nación como el espectro radioeléctrico, y los servicios de Internet. En pocas palabras: la red no puede ser un recurso que se le otorgue a un solo grupo o persona.



Sin embargo, los artículos que más preocupación han causado son los posteriores.



En el artículo 145, fracción III se establece que “los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a internet (…) podrán bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad”.



¿Cuáles serían los motivos por los que se bloqueara el acceso a estos “contenidos, aplicaciones o servicios”? ¿Quién o quiénes lo determinarían? Al respecto, la investigadora en telecomunicaciones y tecnologías de la información del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Clara Luz Álvarez, ha dicho que en este punto no se especifica  “quienes son autoridades competentes, ni si debe mediar orden judicial, ni tampoco establece los límites en los cuales las autoridades deben justificar que amerita el bloqueo de señales”.



Al respecto, Internet Society abunda que, ante el bloqueo para accesar tanto a una red como a sus contenidos, “deberá estipularse claramente que tales mecanismos constituyen medidas extremas y desproporcionadas que deben ser temporales y debidamente fundamentadas por mandato judicial, dado el riesgo existente para el ejercicio en línea de derechos humanos fundamentales por parte de los usuarios”.



En su documento, Internet Society son muy enfáticos con el principio de Neutralidad de la red, al que califican como “una de las principales características de Internet”, y que consiste en que “la infraestructura física, el equipo activo, el software y los operadores no deben tomar partido preferencial por ningún tipo de tráfico independientemente de cuáles sean sus puntos de origen y destino, su emisor o destinatario, el protocolo técnico que utilicen, el puerto o los puertos a través de los cuales definan la comunicación, el formato del contenido y el contenido mismo”.



Sobre el artículo 146 de la propuesta de ley de telecomunicaciones enviada por el presidente Enrique Peña Nieto al Senado, Internet Society especifica que “abre la puerta a la distorsión de la gestión de redes en contra de la innovación”. Ya que, a pesar de aparentemente tener la intención de abrir el mercado, afectaría a los pequeños distribuidores.



Otro de los artículos que más ha llamado la atención de la iniciativa es el 197, que en su fracción VII propone “bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes”.



Sobre esto, Clara Luz Álvarez dice que “esto puede ser un mecanismo para impedir que en una manifestación los periodistas, los medios de comunicación y la sociedad difundan información en contravención del derecho a la información y libertad de expresión, que las personas puedan sumarse a la manifestación en perjuicio del derecho fundamental de libertad de asociación, entre un sinfín de riesgos a los derechos humanos”.



Internet Society considera sumamente pertinente tener siempre presentes las obligaciones de los concesionarios en materia de seguridad y justicia y citan las consideraciones del Relator Especial de la ONU para la Libertad de Expresión, Frank La Rue, quien dice que “ninguna restricción a los derechos mediante medidas tomadas en Internet podrá ser superior a las que se aplican en otros medios y por lo tanto exigen debido proceso, transparencia, temporalidad, y la consideración de que se trata de medidas extremas”.



La propuesta final de Internet Society es que se elimine por completo la fracción VII del artículo 197.

'via Blog this'

9 de abril de 2014

Posicionamiento sobre legislación secundaria de la Ley de Telecomunicaciones.

Telecom-Luis10Radio La Nueva República » Posicionamiento sobre legislación secundaria de la Ley de Telecomunicaciones.:

Fuente: www.subversiones.org

Fotografía por Luis Iborra



La iniciativa de Ley sobre Telecomunicaciones y Radiodifusión que Enrique Peña Nieto entregó al Senado se encuentra de mano en mano para su cabildeo en este momento. Será a caso modificada, votada en comisiones y llevada al pleno para su aprobación, a partir del lunes 21 de abril. De ser aprobadas, estas modificaciones legislativas resultarán un nuevo retroceso en materia de derechos para los mexicanos, como por ejemplo, en el hecho de otorgar a la Secretaría de Gobernación la facultad para vigilar, valorar y eventualmente ordenar a las empresas bloquear las señales de telecomunicaciones.

La propuesta del Ejecutivo federal en materia de telecomunicaciones y radiodifusión debe entenderse en su contexto y no de forma aislada: obedece a un agresivo paquete de reformas estructurales, que limitan las libertades democráticas en nuestro país, tal y como sucedió con la Reforma Educativa, cuando al aprobarse las leyes secundarias, se consumó una etapa más en el camino para desmantelar las conquistas sociales de todo el gremio magisterial. Ahora toca el turno a los derechos de informar e informarse, de la libre expresión de las ideas y de la comunicación, para ser coartados y restringidos a un rango que podemos señalar, mínimamente, como autoritario y punitivo.

Dada esta situación, los abajo firmantes emitimos este documento para dar a conocer nuestra postura al respecto.

Posicionamiento

El Congreso de la Unión se encuentra próximo a “discutir” y aprobar la iniciativa de legislación secundaria de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión. El contenido de dicha iniciativa, enviada por el Ejecutivo federal, representa un golpe más contra las libertades democráticas en nuestro país, al mismo tiempo que evidencia el nulo interés por democratizar los medios de comunicación.

En voz de diferentes expertos en la materia, la iniciativa representa un retroceso. Abre la posibilidad a la censura en internet, pues otorga a la Secretaría de Gobernación la facultad para vigilar, valorar y eventualmente ordenar a las empresas bloquear las señales de telecomunicaciones. Vale destacar que la medida no establece controles judiciales al respecto, es decir, se puede monitorear, vigilar y bloquear cuando el Ejecutivo federal así lo decida.

De aprobarse en su redacción original, la iniciativa daría recursos legales al Estado mexicano para la obtención de datos personales mediante localización geográfica en tiempo real. En conjunto, se atentaría de forma grave contra los derechos humanos y la libertad de expresión, al mismo tiempo que se limitaría la labor de periodistas y defensores de derechos humanos, sobre todo en contextos de protesta social.

La iniciativa de legislación secundaria de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión significa un paso más, y quizá el más evidente, del intento de este gobierno priísta por ampliar y sofisticar sus mecanismos de control, al mismo tiempo que refuerza su alianza con el duopolio televisivo.

La propuesta del Ejecutivo federal en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión debe entenderse en su contexto y no de forma aislada: obedece a un agresivo paquete de reformas estructurales con las que se entregan los bienes de la Nación al sector privado (Reforma Energética), y se vulneran los derechos de millones de trabajadores (Reformas Laboral y Educativa). Obedece también a una reconfiguración del Estado mexicano en un Estado autoritario, el cual suprime libertades democráticas al tiempo que criminaliza la protesta social, persigue a sus críticos y propicia un clima hostil y de inseguridad contra defensores de derechos humanos, periodistas y activistas sociales que lo denuncian.

Hoy no sólo está en disputa la Nación, sino la posibilidad de informar verazmente, de ofrecer contenidos diferentes, de denunciar los excesos de poder y de contribuir a la formación de la opinión pública. Está en juego también la posibilidad de sentar las bases, para la democratización de los medios de comunicación y para ponerle fin a la concentración económica de las telecomunicaciones.

Por tal motivo, llamamos a la sociedad mexicana a mantenerse informada y al pendiente del rumbo que tomen estas discusiones. Nuestra participación es de vital importancia para impedir que continúen reduciendo nuestras libertades democráticas.

Atentamente:

Miguel Concha Malo

Gilberto López y Rivas

Martín Esparza (Secretario General del SME)

Paula Santoyo Rosas

Carlos A. Ventura Callejas

Mario Saucedo Pérez

José Humberto Montes de Oca (Secretario del Exterior del SME)

Pilar Puertas

Víctor García Zapata (Fundación para la Democracia)

Manuel Canto Chac

Sofía Angélica Silva

Alberto Arroyo Picard

Camilo Valenzuela

Neftalí Granados

Mónica Soto Elízaga

Raúl Romero Gallardo

Mireille Campos Arzeta

Celso Alvarado

Miguel Ramírez Quintana

Ángel Peralta

Armando Osorio Chulín

Guadalupe Coutiño

Javier Lara

Jócelyn R. Hernández Fernández

Juan Francisco García Reynoso

Wendy de la Rosa

Luis Gómez

Ivonne G. Villalón

Érika Lozano

María Isabel Rodríguez F.

Montserrat Castillo

Karla Lidia Díaz

Agencia Autónoma de Comunicación Subversiones

Coordinadora 1º de diciembre

Movimiento de Liberación Nacional

#YoSoy132 Chicago

Fundación para la Democracia

Mario Vladimir Monroy Gómez

Mujeres por México en Chihuahua A.C.

Centro de Pastoral Obrera de Cd. Juárez, A.C.

'via Blog this'

5 de enero de 2014

2 de enero de 2014

Cierran ciudadanos puente internacional en protesta contra el TLC en CD. JUAREZ

Regeneración » ¡20 años de TLCAN son suficientes!:
Frente de organizaciones campesinas cerraron el día de hoy, ”hasta que el cuerpo aguante”, un puente internacional en Ciudad Juárez

 El campo ha sido arruinado y estamos decididos a cambiar este desastre

Tenemos derecho vivir con dignidad de nuestro trabajo en nuestras tierras

Exigimos soberanía alimentaria con propiedad social de la tierra y el territorio



I.               Nada que celebrar a 20 años del TLCAN

Este 1º de enero se cumplen 20 años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México están de fiesta. Las grandes empresas agroalimentarias de los tres países también.

Ellos celebran los beneficios alcanzados para unos cuantos a costa de nuestro trabajo, recursos y derechos.

Al mismo tiempo, nosotros y nosotras, campesinos y campesinas, rancheros y rancheras, pequeños y medianos productores e indígenas del norte, occidente, centro, sur y sureste de nuestra Patria, resistimos, trabajamos, nos organizamos y estamos de pié de lucha.

Y desde este puente internacional de Ciudad Juárez decimos a los gobiernos, congresos y sociedades de México, Estados Unidos y Canadá:

- Que 20 años de TLCAN son suficientes.

- Que el campo ha sido arruinado y estamos decididos a cambiar este desastre.

- Que tenemos derecho vivir con dignidad de nuestro trabajo en nuestras tierras.

- Y que exigimos soberanía alimentaria con propiedad social de la tierra y el territorio.

Hemos sufrido las consecuencias de dos décadas de abandono del campo pero no nos rajamos.

Aquí estamos organizándonos con autonomía y en movilizaciones por precios justos para nuestras cosechas de maíz, café, caña de azúcar, frijol, arroz, sorgo y trigo entre otras, en defensa de nuestras tierras y nuestro territorio, y sobre todo, luchando porque se nos reconozca que somos sujetos productivos y sujetos individuales y colectivos de derecho.

No somos pobres, nos han empobrecido con el TLCAN y sus políticas de desprecio, abandono, despojo y exclusión.

No somos pobres. Gracias a nuestras herencia indígena, a revolución campesina de 1910 y a las luchas agrarias ininterrumpidas por más de un siglo, tenemos tierra, territorio, semillas, conocimientos, organización y cultura y sobre todo tenemos mucha dignidad y patriotismo para salir adelante con nuestro trabajo y vivir bien en nuestras tierras y territorios y en nuestro suelo patrio.

No queremos caridad pública ni privada. No queremos TLCAN ni políticas neoliberales hacia el campo. Exigimos derechos y que el gobierno cumpla con sus obligaciones.

II.              TLCAN: un océano de mentiras y promesas incumplidas

Hace 20 años nos dijeron que con el TLCAN íbamos a ser un país de primer mundo. Hoy seguimos viviendo como un país de tercer mundo pero en descomposición y en pérdida acelerada de independencia y soberanía.

¿De qué han servido las privatizaciones, la apertura comercial, el crecimiento del comercio y la inversión extranjera? De qué han servido si no ha crecido nuestra economía y en cambio sí ha aumentado la desigualdad, la pobreza, la migración, el precio de los alimentos, el desorden y monopolización de los mercados,  la inseguridad y el despojo de nuestras tierras, aguas y recursos.

En 1992 Carlos Salinas de Gortari y un Congreso de la Unión a modo, impusieron la contrarreforma al artículo 27 constitucional para intentar privatizar el ejido y la comunidad y entregar nuestros territorios en concesiones a las mineras. Lo anterior como una condición para la firma del TLCAN.

Con el TLCAN y el abandono del campo, el gobierno ha promovido la violencia y el crecimiento y control del crimen organizado en el medio rural y también en todo el país. El gobierno saca campesinos del campo e introduce a los narcos, a los criminales.

Con el TLCAN también se impuso un modelo de alimentación de comida y bebida chatarras, provocando una epidemia de obesidad y sobrepeso.

No menos importante a considerar es que con el TLCAN y con los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN, ha aumentado la violación de nuestros derechos, la antidemocracia, la dependencia alimentaria y la pérdida de soberanía nacional.

También a los agricultores y consumidores de alimentos de Estados Unidos y Canadá les ha ido igual de mal que a nosotros con el TLCAN.

Los únicos beneficiarios del TLCAN y son los que están de fiesta ahora, son las grandes empresas agroalimentarias de México, Estados Unidos y Canadá y una minoría de grandes agricultores. También lo está el gobierno de los Estados Unidos que cada vez nos tiene más dominados y sujetos como si fuéramos una colonia.

El TLCAN fue un océano de mentiras y promesas incumplidas así como ahora nos dicen que con la privatización petrolera vamos a vivir como en Noruega.

Está larga noche que ya dura 20 años, nos fue impuesta por gobiernos débiles y entreguistas, surgidos del fraude electoral, sin legitimidad y apoyo del pueblo, sin compromiso con los intereses nacionales y de las mayorías.

Pero esto tiene que acabar. Y pronto.

III.           20 años del TLCAN son suficientes y debemos cambiar y pronto para recuperar nuestra soberanía alimentaria con propiedad social de la tierra y el territorio. Estas son nuestras propuestas y demandas centrales para un cambio verdadero en el campo mexicano:

1.     Demandamos precios justos para nuestras cosechas y seguridad en la comercialización.

Esto implica establecer un sistema de ingresos-objetivo por cultivo que permita recuperar costos de producción y obtener una utilidad razonable. Si los precios del mercado no son suficientes, debe haber apoyos gubernamentales complementarios. Asimismo, se requiere crear un sistema de compras gubernamentales de última instancia, una reserva pública de alimentos, recuperar el control gubernamental del comercio exterior agroalimentario, desmantelar los monopolios y masificar la organización y capitalización de los productores para la administración de la oferta y el ordenamiento de los mercados.

2.     Demandamos una política de Estado multianual para la autosuficiencia alimentaria con pequeños y medianos productores, con un nuevo modelo de producción sustentable de alimentos sanos, sin transgénicos y sin monopolios.

3.     Demandamos el respeto irrestricto al ejido y la comunidad.

Rechazamos toda “reforma rural” que pretenda privatizar nuestras tierras, aguas, semillas, territorios y nuestros recursos naturales de uso común y manejo comunitario. Rechazamos las concesiones mineras y petroleras, la minería a cielo abierto y la explotación petrolera y de gas vía fractura hidráulica así como los megaproyectos hidráulicos, eólicos, turísticos, inmobiliarios, de vivienda y demás, que se pretendan imponer sobre la voluntad libre e informada de los pueblos y comunidades y violando nuestro derecho a un medio ambiente sano.

4.     Demandamos el derecho a no migrar y a vivir con dignidad con nuestras familias en nuestras comunidades. También exigimos al gobierno y congreso de los Estados Unidos una inmediata reforma migratoria justa para los mexicanos sin papeles y al gobierno mexicano le demandamos expedir visas de tránsito a los migrantes centroamericanos.

5.     Vivir bien es un derecho para la población rural y es una obligación del Estado asegurar la plena realización de nuestros derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Tenemos derechos a tener empleos bien remunerados para la juventud del campo, alimentación sana y culturalmente apropiada, vivienda digna, salud, educación, seguridad social, acceso a la cultura y recreación. Rechazamos los programas asistencialistas y el manejo clientelar y político-electoral de los programas y recursos públicos.

6.     Rechazamos el TLCAN y ahora el Tratado Transpacífico (TPP) por estar negociándose en secreto, sin nuestra participación y por ser igual o peor que el TLCAN. También desconocemos la llamada reforma energética por no habernos consultado y por tanto carecer de legitimidad, por atentar contra los principios de nuestra Constitución y por entregar nuestros recursos estratégicos al extranjero.

IV.   Desde este puente internacional de Ciudad Juárez, a 20 años del TLCAN y en el inicio del Año Internacional de la Agricultura Familiar, en lucha fraterna con nuestros hermanos y hermanas de Estados Unidos y Canadá, llamamos a la unidad en la acción y en la pluralidad para alcanzar los propósitos, objetivos y demandas antes enunciadas.

Llamamos a todos y a todas, hombres, mujeres y jóvenes, a los ejidos y comunidades, organizaciones y movimientos campesinos e indígenas, de productores agropecuarios, forestales y pesqueros, a las comunidades y pueblos rurales, a las organizaciones de derechos humanos, movimientos ambientalistas; movimientos en defensa de la soberanía nacional, la democracia verdadera y la Constitución de 1917.

Les proponemos llevar a cabo un plan de organización, educación y movilización desde abajo y a lo largo y ancho del país hasta lograr la fuerza social y política necesaria para el cumplimiento de nuestras seis demandas antes señaladas.



Atentamente

Puente Internacional de Ciudad Juárez, Chihuahua, México, a 2 de enero de 2014.



Frente Democrático Campesino de Chihuahua (FDC)

Asociación de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC)

Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS)

Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC)

Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ)

Consejo Nacional de Organizaciones Campesinas (CONOC)



Contactos:

Fernando Ortega – 045-614-181-24-79
Pedro Torres – 045-614-139-82-74
Víctor Quintana – 045-614-142-12-78
Víctor Suárez – 044-55-37-07-40-42
'via Blog this'

LA DESOBEDIENCIA CIVIL EN LA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL Author: Beatriz Magaloni

LA DESOBEDIENCIA CIVIL EN LA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL
Author: Beatriz Magaloni

I. Concepto de desobediencia civil

Hugo Adam Bedau propone una definición "estricta" de desobediencia civil que ha sido ampliamente aceptada. Dicho autor, intentando clarificar lo que la desobediencia civil es realmente, con independencia de su justificación ética o política, sostiene que:

Alguien comete un acto de desobediencia civil, si y sólo si, sus actos son ilegales, públicos, no violentos, conscientes, realizados con la intención de frustrar leyes -al menos una-, programas o decisiones de gobiernos.

Esta definición ha sido seguida por un gran número de autores. Así, el filósofo moral estadounidense John Rawls en su obra Teoría de la justicia sostiene siguiendo a Bedau, que la desobediencia civil es:

un acto público, no violento, consciente y político, contrario a la ley, cometido con el propósito de ocasionar un cambio en la ley o en los programas de gobierno. Actuando de este modo apelamos al sentido de justicia de la mayoría de la comunidad, y declaramos que, según nuestra opinión, los principios de la cooperación social entre personas libres e iguales, no están siendo respetados.

Así, para Rawls, la desobediencia civil busca inducir a un cambio en normas jurídicas o políticas gubernamentales que se consideran ilegítimas a la luz de los principios que rigen la vida social, es decir, ésta pretende identificarse con los fundamentos constitucionales del Estado democrático: asimismo, dicho cambio se logra porque a través de la protesta se apela al, sentido de justicia de la mayoría, esto es, a ciertos valores que son comúnmente compartidos por los ciudadanos. Este autor acepta, como la mayoría de los autores de la así llamada tendencia liberal, la desobediencia civil directa e indirecta. La primera consiste en la violación de una norma jurídica que en sí misma es considerada injusta; la segunda, desobedece leyes en sí mismas válidas, como las de tránsito, con el fin de protestar y plantear el propio caso cuando no hay medio de violar los programas de gobierno objetados directamente. Según este autor, la desobediencia civil es el eje central para la adecuada comprensión de los fundamentos morales de la democracia porque implica la cuestión de la naturaleza y límite de la regla de las mayorías con base en la cual se adoptan decisiones públicas obligatorias en un sistema democrático.

También Jürgen Habermas acepta la misma línea de definición de desobediencia civil. Él, al referirse a la desobediencia civil, cita la definición de John Rawls y al respecto comenta:

Son irrebatibles las determinaciones fundamentales que se derivan del objetivo de la apelación a la capacidad de raciocinio y sentido de justicia de una mayoría de ciudadanos. La desobediencia civil es una protesta moralmente fundamentada en cuyo origen no tienen por qué encontrarse tan sólo convicciones sobre creencias privadas o intereses propios; se trata de un acto público que, por regla general, es enunciado de antemano y cuya ejecución es conocida y calculada por la policía; incluye propósito de violación de normas jurídicas concretas, sin poner en cuestión la obediencia frente al ordenamiento, jurídico en su conjunto; requiere la disposición de admitir las consecuencias que acarrea la violación de la nor~ ma jurídica; la violación de la norma, que es la manifestación de la desobediencia civil tiene exclusivamente un carácter simbólico: aquí es donde reside el límite de los medios no violentos de protesta.

Habermas considera que la desobediencia civil, por sus características esenciales, se desenvuelve dentro del marco constitucional del Estado democrático, en la medida en que busca configurar de una manera no convencional la voluntad política colectiva, para lo cual los desobedientes deben fundamentar su posición en argumentos que puedan ser objeto de un consenso y no en convicciones privadas del mundo, a pesar de que ambos aspectos pueden coincidir. Entonces, la desobediencia civil busca identificarse precisamente con los principios políticos comúnmente compartidos que sirven de fundamento a los Estados democráticos. Habermas muestra que esta forma de conducta cívica, a diferencia de otros actos políticamente motivados, no busca la ruptura o reorganización del orden constitucional; los actos de desobediencia civil utilizan la violación de las leyes, en forma simbólica y calculada, para comprometer la conciencia moral de toda la comunidad, forzándola a revisar una cuestión a la luz de sus fundamentos de legitimidad. Por ello, según este autor, la desobediencia civil desempeña un importante papel innovativo y correctivo en un sistema democrático y la respuesta que el Estado le dé y su capacidad de incoporarla al proceso institucional constituye la prueba de fuego de la madurez democrática que ha alcanzado.

En un sentido similar, Paul F. Power sostiene que la desobediencia civil:

Es una violación de las leyes de un sistema determinado, deliberada, pública y en forma articulada, que busca cambiar las leyes o políticas del régimen, no dañina a la integridad de la persona, que respeta los derechos de otros y que se lleva a cabo dentro de la jurisdicción del Estado para expander y aplicar la ética democrática.

Así, Power entiende por desobediencia civil un método especial de oposición, que por sus características esenciales, es decir, al ser un acto público, no violento y que busca un cambio político, debe ser situado dentro de los regímenes democráticos. Más aún, la desobediencia civil, al llevarse a cabo dentro de la jurisdicción del Estado-lo que se manifiesta, en última instancia, por el sometimiento voluntario a las conseucencias legales del acto de desobedienciapara Power desempeña el papel de realiza los más altos valores de la democracia. De esta forma, muestra que la desobediencia civil, en la medida en que se coloca dentro de la jurisdicción del Estado para producir un cambio en una ley o política, no busca derrocar al gobierno o transformar la estructura social básica. Asimismo, el que la desobediencia civil deba cometerse en público y satisfacer la obligación de la no violencia, en efecto la sitúa dentro de los valores políticos fundamentales de la democracia: al cometerse en público, se busca incitar una discusión crítica de aspectos vitales para la existencia de la comunidad, y al ser no violenta, manifiesta que "las personas desobedientes respetan los derechos humanos como valores morales y el cambio pacífico como esencial al proceso democrático".

En el extremo opuesto a la discusión que hasta ahora se ha venido planteando, está la posición de Joseph Raz. Este autor sostiene que las definiciones llamadas "estrictas" de desobediencia civil confunden el acto político en sí mismo con las condiciones bajo las cuales la violación al derecho se considera justificada. Raz sostiene que dichas definiciones lo que en realidad hacen es "señalar una clase de acción política legítima", por lo que él busca una definición que sea "valorativamente neutra" y que separe la caracterización de este tipo de actos políticos de su justificación. Más aún, considera que "los análisis de la desobediencia civil que favorecen un limitado entendimiento de la expresión tienen sentido únicamente en el supuesto de que exista un derecho a la desobediencia civil". Raz afirma que en la democracias la desobediencia civil no sólo es una conducta ilícita, sino moral y políticamente reprobable, por cuanto que en estos sistemas políticos existen vías para la participación política, el control del ejercicio del poder y la reivindicación de derechos ciudadanos. Si se niega la posibilidad de que exista un derecho a la desobediencia civil como lo hace Raz, el desarrollar una teoría de la desobediencia civil dentro del marco de las democracias constitucionales no tiene sentido. Implicaría el riesgo, en palabras de Raz, de "volver rutina y una forma regular de acción política" a un acto que se "encentra fuera de los límites legítimos de tolerancia". Es únicamente en el que Raz llama Estado no liberal, donde existe efectivamente un derecho a la desobediencia civil, dado que ahí se niega a los ciudadanos el derecho a la participación política.

Raz define, la desobediencia civil como "una violación del derecho políticamente motivada, bocha ya sea para contribuir directamente al cambio del derecho o de una política o, bien, para expresar la protesta de uno, en contra o para disociarse de una disposición jurídica o de una política". Una definición amplia do desobediencia civil como la propuesta por dicho autor, no explica adecuadamente el fenómeno de la desobediencia legal realizada para desconocer una ley o política gubernamental contrarias a los principios democráticos fundamentales cuando las vías institucionales de, participación política y jurídica están cerradas. El que la desobediencia civil se defina como un acto público y no violento, es precisamente lo que la convierte en una vía alternativa para participar en la formación del consenso -que es la base moral de la democracia- ahí donde los cauces ordinarios de, toma de decisiones se, encuentran negados a los ciudadanos. Este autor en general es optimista respecto al funcionamiento de 1as instituciones de los Estados democráticos, por lo que no considera necesario el teorizar en torno a lo que parece presentarse como una estrategia de, cambio social acorde con la democracia. No obstante, la postura de Raz plantea una importante objeción formulada con frecuencia a la desobediencia civil desde el punto de vista de la democracia. Es decir, cómo es posible justificar la desobediencia civil si existen vías eficientes para el intercambio del poder en un régimen democrático aspectos que se analizan más adelante.

De esta forma, Raz, al considerar que la desobediencia civil puede ser tanto violenta como no violenta, está confundiendo este fenómeno con la violencia política, Es importante aclarar que al definir la desobediencia civil como no violenta, no está intentando, como Raz objeta, definir una forma legítima de actuar. El que los actos de desobediencia civil sean, entre otros elementos, no violentos no hace que se toleren en si mismos, con independencia de sus causas y finalidades. No obstante, parece un hecho indiscutible que la no violencia es, por lo general, preferible a la violencia, dado que la primera refleja, utilizando las palabras de Karl Popper, "fe en la razón", mientras que con la segunda se corre siempre el riesgo, como lo afirma Hannah Arendt, de que "los medios sobrepasen a los fines que la justifican", volviéndose irracional.

Asimismo, cabe señalar que el hecho de que se afirme que la desobediencia civil es, entre otras cosas, no violenta, no implica que se considere que sólo esta forma de disenso se encuentra justificada en un Estado democrático. La violencia en ciertos casos extremos de injusticia puede ser un medio legítimo y necesario. Por ejemplo, cuando un grupo concentra el mando valiéndose de manipulaciones, engaños, amenazas y terror. Sin embargo, si la resistencia a la autoridad es violenta, se trata de un problema diverso al de la desobediencia civil.

Hay otros autores que, a diferencia de, Raz, justifican la desobediencia civil en los sistemas democráticos, pero que no consideran que la no violencia sea uno de sus elementos esenciales. Así, por ejemplo, Howard Zinn afirma que ésta "consiste en vaciar intencional y voluntariamente una ley para realizar un propósito vital". Este autor considera que quienes opten por una desobediencia civil "deben seleccionar las tácticas menos violentas para hacer eficaz su protesta y significar su problematicidad", pero no considera que la no violencia o la publicidad sean elementos constitutivos de la desobedencia civil. Por el contrario, considera que en la medida que con la desobediencia civil se busca llamar la atención de la comunidad sobre una determinada situación, la no violencia es una táctica racional para lograr dicho objetivo, dado que ésta será más eficaz que la violencia en atraer la opinión pública a su favor.

Aquí se toma la línea de definición estricta de desobediencia civil propuesta por Bedau. Como se ha dicho, establecer la diferencia crucial entre la desobediencia civil y la violencia política, permite valorar a la primera como una estrategia de transformación social acorde con los fundamentos de las democracias constitucionales. El llamado movimiento de los derechos civiles, precedido por Martin Luther King en los Estados Unidos, precisamente demostró que la desobediencia civil puede ser una forma legítima de resistencia en un Estado democrático. Dirigido a cuestionar situaciones bien determinadas de injusticia bajo los principios constitucionales y no a fracturar la legitimidad del ordenamiento jurídico en su conjunto o a tomar el poder político, el movimiento de los negros no podía ser equiparado con la violencia política, la anarquía o el crimen. Este movimiento de desobediencia civil planteó un nuevo reto moral y político a la democracia norteamericana, y la conceptualización de Bedau es la que mejor permite visualizarlos. En la medida en que la resistencia se manifestó en forma pública, no violenta y sobre el fundamento de consideraciones político-morales, estaba dirigida a instituciones capaces de integrar la crítica, autocorregirse y reformarse pacíficamente.


'via Blog this'

30 de diciembre de 2013

John M. Ackerman: Justicia ya, riqueza para todos (29 de diciembre, 2013)

Soberanía Popular: "Justicia ya, riqueza para todos" (29 de diciembre, 2013):
Protesta del SME frente a Los Pinos//Foto: Miguel Dimayuga, Proceso
John M. Ackerman

El inicio de un nuevo año es un excelente momento para soñar con un mundo más pacífico, justo y democrático, así como para fijar metas concretas que orienten nuestros esfuerzos durante los próximos 12 meses. El problema más grave en México es la enorme desigualdad que existe entre un puñado de familias oligárquicas que todos los días se quedan con una parte más grande de la riqueza nacional, y los millones de mexicanos pobres o de “clase media” que tienen que trabajar cada vez más para apenas mantenerse en el mismo nivel de sobrevivencia. Nada justifica esta situación de enorme injusticia, y todos deberíamos redoblar nuestros esfuerzos para combatir este mal durante el año que está a punto de iniciar.

En principio, a cada mexicano le debería tocar una parte igual de la riqueza nacional. De acuerdo con los mejores cálculos internacionales, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de México hoy equivale aproximadamente a 10 mil dólares, o 130 mil pesos mexicanos, por año. Es decir, el valor de mercado de todos los bienes y servicios producidos en el territorio nacional durante 12 meses alcanzaría para que todos y cada uno de los mexicanos, incluyendo niños y personas de la tercera edad, recibieran un salario de aproximadamente 11 mil pesos mensuales.

Si México fuera un país justo, una familia de cuatro personas ganaría 44 mil pesos al mes. Quienes hoy reciben menos de esta cantidad, independientemente de su actividad laboral, están siendo explotados injustamente y tienen pleno derecho de protestar y demandar su justa porción de la riqueza nacional. En cambio, quienes ganan más de esta suma tendrían que ofrecer argumentos de peso, aceptables para todos, si pretenden validar su posición de privilegio dentro de la economía nacional.

Un ejercicio similar tendría que hacerse no solamente con respecto a los ingresos nacionales, sino también con respecto a la riqueza nacional. Esto significaría repartir de manera equitativa todas las ganancias generadas en un año, y también la totalidad de bienes y servicios acumulados a lo largo de las últimas décadas y poseídos hoy por los mexicanos. Si bien es muy difícil encontrar cifras confiables con respecto a la concentración de la riqueza, las cantidades son sin duda mucho mayores, y su redistribución generaría condiciones de mejor bienestar para decenas de millones de mexicanos.

El artículo 123, fracción IX de la Constitución señala que todos los trabajadores del país tienen “derecho a una participación en las utilidades de las empresas”. Si bien este derecho es violado con frecuencia por medio de una multitud de artimañas jurídicas y políticas, este texto constitucional expresa un avanzado y moderno concepto de la necesaria redistribución de las ganancias económicas. Esta lógica debería aplicarse no sólo a las utilidades “de las empresas”, sino a todas las ganancias del país en su conjunto, ya que la riqueza nacional surge del trabajo y el esfuerzo de todos los mexicanos.

En algunos casos, la concentración de los ingresos o la riqueza nacional en pocas manos se justifica con el fin de promover inversiones o ahorros de largo plazo o para aprovechar “economías de escala” en la producción de bienes y servicios. Por ejemplo, desde luego tiene sentido contar con un Estado fuerte que concentra algunos recursos y es capaz de obligar a los actores políticos, sociales y económicos más poderosos a respetar la ley. Asimismo, para la producción de algunos bienes y servicios particularmente sofisticados o complicados, existe la necesidad de hacer confluir recursos y talentos.

Pero un principio central en un sistema social moderno y racional debe ser que todos compartan de manera equitativa los frutos producidos por la sociedad de la cual forman parte. Hay que romper de una vez por todas con la fantasía neoliberal de que quienes tengan mayores ingresos “merecerían” su riqueza con motivo de sus “talentos” más desarrollados o su “estatus” más elevado. En una sociedad democrática ningún ser humano merecería recibir menos que otro, ya que todos serían esencialmente iguales.

Las evidentes diferencias superficiales que caracterizan nuestros físicos o nuestras personalidades no debieran ser utilizadas para justificar una situación de explotación y desigualdad oprobiosa e inaceptable. Habría que deshacernos del racismo, el machismo, el clasismo y el elitismo de una vez y para siempre.

Pongamos todos lo que esté a nuestro alcance para que 2014 sea simultáneamente un año de protestas y denuncias expansivas, en contra de la desigualdad, el saqueo y la corrupción, y un periodo de construcción de nuevas alternativas ciudadanas a favor de un país, y un mundo, más justo, pacífico y democrático.

www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

(c) John M. Ackerman, Todos los derechos reservados
'via Blog this'

MANCERA traidor a los derechos civiles y a la izquierda que lo llevo al poder

En la Ciudad de México, leyes para infundir miedo a manifestarse « Desinformémonos:
México. Por publicarse de un momento a otro en el Diario Oficial del Gobierno del Distrito Federal, las modificaciones al Código Penal de la capital de México pretenden infundir miedo entre la gente que se manifiesta, advierte Karla Micheel Salas Rodríguez, presidenta de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), y no consideran las violaciones a los derechos humanos que cometen los policías.

Al día siguiente de la publicación de las reformas –que estará en manos de la Consejería Jurídica del gobierno local y a reserva de algunas observaciones que envió la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal-, el dictamen aprobado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) entrará en vigor para agravar las penas hasta en 50 por ciento más si los delitos de homicidio y lesiones, delitos contra el patrimonio y daño a propiedad se cometen “con motivo de marchas, concentraciones, manifestaciones, conmemoraciones, mítines o cualquier evento público de esparcimiento, deportivo o recreativo”.

En el caso del artículo 141 bis, la pena por homicidio y lesiones se incrementa en la mitad si se comete dolosamente y contra elementos policiacos en el ejercicio de sus funciones, “lo que en el caso de las lesiones, las convierte en un delito grave”, expone Salas. También, de acuerdo con la modificación al artículo 224 bis, se eleva en la mitad la pena para delitos contra el patrimonio si se cometen dentro de los eventos públicos mencionados. “Lo mismo ocurre con el daño a la propiedad ajena”, contenido en el artículo 241 bis, explica.

Estos cambios, dentro del contexto que se da en la ciudad de México a partir del 1 de diciembre de 2012, “da un mensaje de criminalización de la protesta social. Parece una frase hueca, pero es la realidad”, resalta la abogada, quien recuerda que tanto periodistas como organizaciones de derechos humanos han documentado el ambiente de abusos policiales.

“El gobierno del Distrito Federal endureció el procesamiento de las personas que participan en las marchas y son detenidas”, valora. “Y es importante señalar que muchos de los detenidos en las manifestaciones no lo son en flagrancia o cometiendo un delito, sino que son aprehendidos arbitrariamente por los cuerpos policiacos –que incluso incurren en falsedad de declaraciones, al manifestar que realizaron las detenciones en momentos distintos a los que en realidad ocurrieron”. La integrante de la ANAD afirma que estos excesos están documentados en  la recomendación que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió con respecto a la actuación policiaca del 1 de diciembre de 2012.

Lo que intentan el gobierno local y la Asamblea Legislativa, pondera la abogada –parte del equipo legal que llevó los casos de las mujeres asesinadas en el Campo Algodonero de Ciudad Juárez a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos- es infundir el miedo en quienes acuden a las manifestaciones, “de que en cualquier momento pueden ser detenidos y procesados por delitos que serán considerados como graves”.

Cuando la gente decide manifestarse y tomar las calles, expone la abogada, es porque sus derechos fueron vulnerados, como el derecho de petición. “Tampoco es que nos guste estar manifestándonos porque no tenemos nada que hacer. Cuando salimos a las calles es porque las autoridades no nos respetan, y es la vía que encontramos. Es preocupante que no solamente el gobierno no respete los derechos de petición e información, sino que quiera limitar incluso la posibilidad de que nos manifestemos”.

El objetivo de la reforma al Código Penal, alegan sus promotores –los diputados Antonio Padierna Luna y Arturo Santana Alfaro- es redignificar, proteger y garantizar los derechos de los elementos policiacos. “La vía penal no es la forma para hacerlo”, considera Micheel Salas, y agrega que una de cada tres quejas en la visitaduría de derechos laborales de la CDHDF es interpuesta por policías.

“Si el gobierno quiere redignificar esta profesión, tiene que ser mejorando sus condiciones laborales y no incrementando penas para sancionar a gente que acuda a las manifestaciones públicas”, agrega la abogada. Además, resalta la contradicción de que sea alguien como el bejaranista Padierna Luna el promotor de la reforma, pues es diputado gracias a movimientos urbanos –como Nueva Tenochtitlan y la Asamblea de Barrios- que ocupan los espacios públicos como medida de presión para lograr sus demandas.

La guerra por los espacios públicos

El endurecimiento de penas previsto en los artículos no solamente afectará a los sectores sociales que protestan, sino al resto de la ciudadanía, explica Salas.

En el contexto de la guerra contra el narcotráfico y la descomposición social, donde la gente tiene miedo de salir a las calles, sectores importantes iniciaron procesos de recuperación del tejido social y de los espacios públicos. La reforma del Distrito Federal va contra esta tendencia, advierte la abogada, “y es triste porque fue algo que caracterizó a la ciudad desde que tuvimos la oportunidad de elegir quién nos gobierna: que el combate a la inseguridad era invitar a la ciudadanía a que acudiera a los espacios públicos”.

Con la reforma hay un grupo muy importante que verá vulnerado sus derechos –que son quienes cotidianamente se manifiestan contra las injusticias que hay en México-, valora la abogada, pero este tipo penal también aplicará para quienes acuden a eventos deportivos o a algún concierto, si se registra algún enfrentamiento en ellos.

“Se trata de situaciones que se resuelven ahora como faltas administrativas –se paga una multa o se quedan 36 horas detenidos-, pero con las modificaciones habrá gente que se vea procesada por un delito grave por participar en ellas o simplemente por estar en el momento equivocado y en el horario menos indicado, como hace la policía en las manifestaciones, que detiene sin ton ni son y tú simplemente pasabas por ahí”, indica la abogada.

La reforma y la nueva realidad de la ciudad

El dictamen aprobado no toma en cuenta todas las violaciones a los derechos humanos que cometen las fuerzas policiacas en la capital del país, puntualiza la integrante de la ANAD. “Contamos con protocolos especializados, pero a partir del 1 de diciembre de 2012 se ve que los cuerpos policiacos no respetan lo que está escrito. Violan derechos humanos, torturan, detienen a gente arbitrariamente y abusan de su autoridad”, lo que fue reconocido por el gobierno al aceptar la recomendación de la CDHDF, informa la abogada.

A pesar de la recomendación de derechos humanos aceptada por el gobierno local, no hay un solo policía procesado por estos delitos, “y del 1 de diciembre de 2012 a la fecha, hay 30 personas procesadas, gente que participó en una manifestación pública, fue detenida y se le acusó de delitos como ataques a la paz pública, lesiones, etcétera”. Salas resalta que no era común en la ciudad conocer de presos políticos o de personas procesadas por manifestar sus ideas o pertenecer a determinado grupo político, lo que ahora sí ocurre.

“Estas reformas de ninguna manera  cumplirán el objetivo que dicen que buscan. No van a dignificar a los cuerpos policiacos ni garantizarán derechos a la ciudadanía. Lo que harán será limitar los derechos no solamente de las personas en general, sino específicamente de quienes se manifiestan”, indica.

“No hemos perdido la ciudad”

Salas, integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, considera que la sociedad no ha perdido del todo a la ciudad de México. “Desde el 1 de diciembre vemos un retroceso preocupante, desde el perfil de los servidores públicos que ocupan las principales secretarías hasta el tipo de políticas y de limitación de derechos”, pero también existe una sociedad civil muy bien organizada que sabe exigir sus derechos e incidir en los cambios importantes, valora.

Contra la reforma, hay dos caminos jurídicos, expone Micheel Salas: que la CDHDF interponga un recurso de inconstitucionalidad, “que es lo mínimo que se puede esperar, siendo consecuentes”, y que los ciudadanos tramiten amparos contra esta reforma.

“Estos ataques del gobierno hacen que la sociedad civil se reorganice y logre incidir para evitar que nos limiten nuestros derechos. Estamos a la defensa de nuestros derechos, pero todavía no los hemos perdido”, finaliza la defensora.
'via Blog this'

12 de diciembre de 2013

Ley de réplica anula derecho a la libre expresión: Irene Levy, en MVS - YouTube

▶ Ley de réplica anula derecho a la libre expresión: Irene Levy, en MVS - YouTube: ""

Publicado el 12/12/2013
La Ley del Derecho de Réplica, aprobada en la Cámara de Diputados atenta contra la libre expresión, aseguró Irene Levy, presidenta de Observatel. En entrevista con Noticias MVS, primera emisión, la experta en telecomunicaciones sostuvo que la norma obliga a los agraviados con una publicación a demostrar que la información publicada es falsa. "Es un desequilibrio, el procedimiento tiene muchos problemas", dijo.

'via Blog this'

26 de octubre de 2013

¿El interés superior de los niños y jóvenes en la educación? - Hugo Aboites*

¿El interés superior de los niños y jóvenes en la educación?
Hugo Aboites*
El derecho de niños y jóvenes a la educación se invoca reiteradamente como argumento para descalificar las protestas de los maestros. Es obvio que se le menciona no porque se quiera fortalecer su cumplimiento, sino porque resulta políticamente útil contra el prolongado movimiento de protesta de padres de familia, estudiantes y profesores. Pero eso no descalifica la necesidad de una reflexión sobre este punto.

Los docentes argumentan, no sin razón, que se trata de una medida extrema, pues durante meses y por múltiples canales buscaron de forma infructuosa un diálogo real sobre los graves inconvenientes laborales y educativos que tenía el proyecto de un nuevo orden jurídico en la educación, diálogo que nunca se dio. La figura de la suspensión de labores escolares, por cierto, no es totalmente ajena al marco de la legalidad mexicana. Existe como recurso perfectamente legal que tienen todos los trabajadores de la educación de todos los niveles y modalidades aunque, como es obvio, en el estado de subordinación permanente del titular (SNTE) es inconcebible que se declare de manera formal. Pero ahí está, como un derecho que no fue tocado con la reforma y, por eso, forma parte del estado de derecho.


Así que en este momento, como en muchas otras situaciones, conviven dentro del marco legal dos derechos válidos y de ejercicio limitado (el de la educación y el del recurso a medidas como la suspensión de labores), ambos igualmente reconocidos y donde también están involucrados el interés superior de personas concretas. Lo ideal, como siempre, sería que existiera una autoridad con la sensibilidad para ocuparse activa y eficientemente de que esta colisión de derechos e intereses no se diera. Sin embargo, como no se ejerció esta principalísima y constitutiva función de Estado, el conflicto ha crecido, involucra a nuevos sectores sociales y sigue pendiente de resolución.}




Por otro lado, hay que tener en cuenta que el ejercicio del derecho a la educación, aunque involucra y se materializa en personas y situaciones concretas, ocurre siempre en el marco de dinámicas sociales e históricas mucho más amplias. En los años 20 y 30 del siglo pasado, por ejemplo, y como respuesta a los cambios que trajo la revolución de 1910, hubo una masiva iniciativa de educación para todos, que abrió desde entonces para decenas de millones de niños y jóvenes el derecho a la educación. Es cierto que en determinados momentos y en búsqueda de una mayor democracia sindical y mejores salarios (ambas cuestiones que tienen que ver con el mejoramiento de la educación) hubo suspensiones de labores en las escuelas, pero en los hechos el derecho a la educación y a una instrucción de amplios horizontes (que aún subsiste en la fracción II del tercero constitucional) se fortaleció con los años y se fijó como un referente nacional. Ese dinamismo social tan importante, sin embargo, claramente se frenó a partir de los acuerdos que en los 80 los gobiernos comenzaron a establecer con las cúpulas del poder económico de dentro y fuera del país. Acuerdos que –bajo el concepto de calidad– tuvieron un impacto directo en el derecho a la educación.


Por ejemplo, los recursos para este rubro en el presupuesto federal disminuyeron a casi la mitad; la matrícula en educación básica, que había venido creciendo a un ritmo de alrededor de 20 por ciento cada cinco años, se detuvo y comenzó a bajar, con eso millones de niños quedaron sin escuela de manera definitiva, y finalmente, con iniciativas para mejorar lacalidad –como la carrera magisterial, Enciclomedia, escuelas de calidad y Enlace– no hubo mejoría. Por otra parte, se modificó el tercero constitucional para abrir paso a la privatización; terminó la dinámica de creación de numerosos bachilleratos y universidades, y las principales instituciones redujeron su matrícula hasta en un 20 por ciento (algunas durante 30 años); se aumentaron las colegiaturas; el país se pobló de bachilleratos y universidades privadas de pésima calidad y se creó el Ceneval para regimentar el acceso a los niveles superiores. Durante décadas el excluyente y discriminatorio examen único de la SEP ha dejado sin escuela a decenas de miles de jóvenes cada año.


Después de tres décadas de este nuevo contexto de educación de la agenda empresarial, México es hoy un país con millones de analfabetas y millones de niños sin escuela; un rezago de 37 millones de adultos sin educación básica; cerca de 14 millones de jóvenes sin escuela y sin futuro, y con el nivel de los más bajos de América Latina en el cumplimiento del derecho a la educación superior.


Con todos los matices que quieran hacerse, es evidente que en estosúltimos 30 años no han sido los maestros, sino la conducción de la educación a partir de la agenda empresarial lo que ha significado un desastre mayúsculo para el derecho a la educación de niños y jóvenes. En realidad, al defender sus derechos y rechazar el proyecto empresarial de educación, los profesores y otros sectores sociales están defendiendo el carácter público y abierto de la educación y rechazando que siga en manos de empresarios con su proyecto de desarrollo del capital humano de México (Ahora es cuando, Mexicanos Primero, pág. 5). 


Son muchos los padres de familia los que están de acuerdo con esto y ellos mismos cierran escuelas. Como dicen, para que mañana éstas puedan ser gratuitas, públicas, dignas y de todos los mexicanos.


*Profesor-investigador de la UAM-X. Autor de El derecho a la educación en México: del liberalismo decimonónico al neoliberalismo del siglo XXI, Revista Mexicana de Investigación Educativa, 2012, Núm. 53 (disponible en Internet)

'via Blog this'

23 de octubre de 2013

4.6 millones de pesos a cada delincuente del PRIfe que ayudo a imponer al monigote de salinas

FotoLa Jornada: Recibirán hasta $4.6 millones los cuatro consejeros que dejan el IFE:
Recibirán hasta $4.6 millones los cuatro consejeros que dejan el IFE
El monto corresponde a las prestaciones de ley más el ahorro individual

El presidente del Instituto Federal Electoral, Leonardo Valdés Zurita, así como los consejeros Macarita Elizondo Gasperín, Francisco Javier Guerrero Aguirre y Alfredo Figueroa Fernández, dejarán el cargo el próximo 30 de octubre al cumplir su gestiónFoto Carlos Ramos Mamahua, Cristina Rodríguez y Carlos Cisneros
Alonso Urrutia

Periódico La Jornada
Miércoles 23 de octubre de 2013, p. 3
Aunque el Instituto Federal Electoral (IFE) no tiene previsto otorgar un bono de marcha a los cuatro consejeros que concluirán su gestión el próximo miércoles, de acuerdo con las disposiciones del organismo, las prestaciones que tiene el personal más las posibilidades de ahorro durante el periodo de gestión, con aportaciones similares de la institución y otras, cada uno de los salientes podría recibir 4.6 millones de pesos, antes de impuestos.

Entrevistado sobre el monto que canalizará el IFE para financiar los pagos que se realizarán al concluir la gestión de cuatro consejeros, el presidente del instituto, Leonardo Valdés Zurita, dijo: no tengo la precisión administrativa del caso, lo que entiendo es que los asesores, tanto de los consejeros como de la presidencia del Consejo (General) presentarán su renuncia como corresponde, y en los términos de la normatividad aprobada por la Junta General Ejecutiva recibirán la liquidación a la que por ley tienen derecho.

No habrá pago extraordinario, afirma Alfredo Figueroa

Al preguntarle sobre la posibilidad de que sea aplicable un bono extra al concluir su gestión, el consejero Alfredo Figueroa fue enfático al rechazar que se aplicará pago extraordinario alguno. No hay ninguna previsión al respecto, sólo lo establecido para el personal del instituto.

Las disposiciones internas para el retiro del personal, aplicables a los consejeros electorales, señala que les otorgarían tres meses más 20 días por año de servicio, que en este caso fueron cinco, ya que los cuatro –Macarita Elizondo, Francisco Javier Guerrero y Alfredo Figueroa, así como el propio Valdés Zurita– ingresaron al IFE en 2008.

El tabulador del IFE señala que el salario bruto de un consejero es de 259 mil 314 pesos, por lo cual, al aplicarse esa disposición, le corresponderían aproximadamente 1.6 millones de pesos, más la parte proporcional de aguinaldo, lo que implica unos 300 mil pesos brutos más.

A esto se sumarían otras prestaciones que rigen en la administración pública, como el ahorro individual que cada consejero haya realizado en el periodo de cinco años, que tiene como límite máximo 10 por ciento de su ingreso.

De acuerdo con esta disposición, por cada peso que ahorra el aportante el IFE está obligado a abonar uno más, por lo que en el supuesto de que hubieran ahorrado el límite máximo (25 mil pesos mensuales), el total del dinero ahorrado más la aportación institucional implicaría la posibilidad de acumular 3 millones de pesos.

Así, cada consejero podría retirarse, sin bono extra alguno y sólo con las prestaciones institucionales, hasta con 4.6 millones de pesos, incluido el ahorro personal, que serían 1.5 millones de pesos como máximo.

Un esquema similar opera para el personal de oficina, que tendría el mismo esquema de retiro aplicable a los consejeros, según las disposiciones que han regido en el IFE desde hace tiempo y que han sido ratificadas mediante acuerdos de la Junta General Ejecutiva.

A una semana de concluir su gestión, Valdés Zurita fue entrevistado sobre las previsiones administrativas en el caso de los consejeros y el personal que labora en el IFE:  lo que entiendo es que los asesores, tanto de los consejeros como de la presidencia del consejo, presentarán su renuncia como corresponde, y en los términos de la normatividad aprobada por la Junta General Ejecutiva recibirán la liquidación a la que por ley tienen derecho.

Se queda una institución consolidada, sostiene Valdés

Por otra parte, Valdés hizo votos por que la Cámara de Diputados agilice las gestiones para la designación de los sustitutos de los consejeros salientes y habló sobre su gestión:

Se queda una institución muy sólida, consolidada; hemos no solamente aplicado eficientemente una reforma electoral compleja que hizo sujetos obligados a los medios de comunicación, que acabaron acatando el mandato de la ley por la seriedad con que el IFE la aplicó. Organizamos dos procesos electorales que no tuvieron ninguna complicación jurídica ni política; se renovó en 2009 la Cámara de Diputados en su totalidad, pacíficamente. También se renovó el Senado, la propia Cámara por segunda ocasión y el Poder Ejecutivo.
'via Blog this'

10 de septiembre de 2013

MANUEL FUENTES MUÑIZ: Despojo laboral docente

CNTE Morelos crucifixion accion 5

Despojo laboral docente

La apresurada aprobación de la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD)

en medio de vallas y cercos policiacos pretende consumar una de las mayores atrocidades

en contra de los trabajadores de nuestro país: convertir los derechos laborales magisteriales

en un despojo.

Borrar en esa ley conceptos como: trabajador, sindicato, condiciones generales de trabajo,

estabilidad en el empleo, bilateralidad y dignidad es la muestra de que en este gobierno se

aborrecen los derechos laborales. La sola mención en esa legislación de los tribunales y las

leyes del trabajo no basta; es sólo un engaño para justificar la anulación de los derechos

sociales para en su lugar imponer el autoritarismo.

En temas como el ingreso, promoción y reconocimiento en el servicio, los docentes ya no

tendrán injerencia alguna; serán simples sujetos administrativos, algo así como objetos

inertes sin derecho a opinar: calla, obedece y acata será la norma a seguir.

La estabilidad en el empleo ha sido anulada. En la nueva ley cuando la autoridad decida

el cese éste se aplicará de inmediato; ya no habrá juicio previo ni resolución de las

autoridades laborales para autorizar la separación. Primero se mandará a la calle al docente

y luego se investigará por el tribunal laboral si el despido fue correcto. La autoridad patrón

dirá:

–Te corro y luego investigamos.

Ya no existirán las actas administrativas con presencia sindical donde la autoridad en su

carácter de patrón esté obligada a demostrar cara a cara, con testigos y documentos a la

vista, la causal del cese.

En su lugar existirá un procedimiento sumario y privado. En un escrito se le notificarán al

afectado las presuntas irregularidades cometidas para que las responda en no más de 10 días

y en un plazo igual la autoridad dé a conocer su resolución definitiva. Si a criterio de ésta

procede la separación, el docente al instante de la notificación estará impedido de ingresar

al centro de trabajo.

El profesor afectado deberá someterse sin remedio, ya en la calle, a la insufrible burocracia

de los tribunales laborales durante siete y hasta diez años.

¿De qué servirá a los maestros acudir a los tribunales laborales si antes les fueron

cancelados sus derechos básicos de estabilidad en el empleo? Esas instancias de la llamada

justicia laboral están carcomidas intencionalmente al no suministrarles el Estado ni recursos

económicos ni personal suficiente.

En estos tiempos y con este tipo de legislaciones se pretenden desaparecer los derechos

laborales por decreto simple. Que los libros y estudios de derecho laboral sean cosa

del pasado. Que en las universidades ya no se enseñe derecho del trabajo, como en la

Universidad Autónoma Metropolitana, donde se pretende desaparecer la especialidad

laboral porque no es de utilidad.

En la LGSPD impera la razón de un solo hombre. El secretario de educación pública

federal podrá a través de lineamientos imponer criterios hasta a los gobiernos de los

estados. Podrá autorizar parámetros e indicadores en el ingreso, promoción, reconocimiento

y hasta para la permanencia en el empleo (artículo 7 VII).

Es un engaño de los legisladores mencionar que en la iniciativa se rescató el nombramiento

definitivo cuando la permanencia en el empleo de los docentes será menos definitiva que

nunca.

La separación de los profesores será discrecional en todo momento. La autoridad

determinará las causas, los procedimientos, validará las pruebas acusatorias en contra de

un docente y hasta podrá interpretar unilateralmente la LGSPD para estar por encima de

cualquier instancia.

Será un jurado de una persona: el mismo patrón acusará y condenará. Ella misma se dirá a

sí misma: –yo tengo la razón y yo soy la justicia.

En las 12 causales de separación, previstas en la nueva ley, se otorgan facultades ilimitadas

a la autoridad para dar por terminados los efectos del nombramiento siempre sin su

responsabilidad. Que haga lo que le plazca, que no tenga contrapesos porque los derechos

laborales le estorban.

Debe saberse que los derechos laborales no son concesión de ninguna autoridad; son

derechos históricos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales. Por

más que los conspicuos legisladores traten de borrar esos derechos no podrán desaparecer.

El derecho laboral como un derecho social fue creado para lograr salarios decorosos,

empleos estables, condiciones de trabajo dignas con respeto a la vida e integridad física

y moral. Cuando se llevan acciones legislativas y de gobierno para derogar derechos

humanos de cualquier manera es la prueba que vivimos en el autoritarismo.

* Doctor en derecho, miembro de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos

Twitter: @Manuel_FuentesM

Anterior

Siguiente

Subir al inicio del texto

27 de agosto de 2013

SSA: ¿contra el derecho a la salud y los derechos de la infancia?

SSA: ¿contra el derecho a la salud y los derechos de la infancia? | SinEmbargo OPINIÓN:
Por: Alejandro Calvillo - agosto 27 de 2013 - 8:08
Calvillo en Sinembargo, LOS ESPECIALISTAS - Sin comentarios



En el enfrentamiento que se desarrolla entre la industria procesadora de alimentos y bebidas y los gobiernos, especialistas y asociaciones que promueven la salud pública impulsando regulaciones que modifiquen las condiciones que han generado la epidemia de obesidad que vivimos, hay dos argumentos centrales: las empresas defienden su derecho a la libertad de comercio y los demás el derecho a la salud, el derecho a la alimentación saludable y los derechos de la infancia.

Al promoverse regulaciones desde el Estado, como la propuesta de establecer que solamente alimentos y bebidas que cumplan ciertos criterios nutricionales puedan estar al interior de los planteles escolares, estas controversias han llegado a los tribunales impulsadas por quienes defienden las libertades comerciales.

En la región de América Latina existe ya un caso ejemplar, el de Costa Rica. Frente a la iniciativa de sacar la comida chatarra de las escuelas de ese país, los encargados de la oferta de alimentos al interior de los planteles escolares, incitados y apoyados por la industria procesadora de alimentos y bebidas, apelaron ante la Corte Constitucional esta regulación. La Corte Constitucional de Costa Rica respaldó la regulación concluyendo en su sentencia:

“El Estado debe velar por la salud de los habitantes del país, especialmente de los menores de edad, por lo que puede restringir, –como en este caso– dentro de los centros educativos, la libertad de comercio, a los concesionarios de sodas de estos centros de estudio, sobre la base de las potestades conferidas a la Administración en el ordenamiento jurídico, en el marco de una relación de sujeción especial, realizando una adecuada ponderación entre el interés superior del niño, niña y adolescente, y la libertad de comercio. En cuyo caso tiene un papel más relevante el interés superior del menor, en relación con la libertad de comercio la cual debe estar circunscrita a los objetivos institucionales, tales como apoyar al educando en su formación integral, la cual no sólo implica la enseñanza en las ciencias y letras, sino también en los buenos hábitos alimenticios que conforman en gran medida la base de la salud del ser humano”. (p. 15 de la sentencia)

fuente: http://www.sinembargo.mx/opinion/27-08-2013/16981
'via Blog this'

VALIENDO MADRE: Autoriza comisión de derechos humanos del DF madriza a maestros que protestan

“La CDHDF no se opone al uso legítimo de la fuerza” para hacer frente a las protestas de la CNTE en el DF, dice | Sin Embargo:
Por: Redacción / Sinembargo - agosto 27 de 2013 - 19:08
Destacadas, México, TIEMPO REAL, Último minuto



Ciudad de México, 27 de agosto (SinEmbargo).– La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) dijo que no se opone al “uso legítimo” de la fuerza para hacer frente a la manifestaciones de la Coordinadora Nacional del Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México.

“La CDHDF no se opone al uso legítimo de la fuerza, por el contrario, ha enfatizado que de ser necesario, deberá emplearse atendiendo en todo momento los principios de racionalidad, congruencia y proporcionalidad, tal y como lo señalan los Artículos 1 y 21 de la Constitución y de la Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal”, precisó el organismo este día por medio de un comunicado de prensa.

La CDHDF afirma que los derechos de manifestación y protesta no son derechos absolutos. “En una sociedad democrática hay restricciones que son necesarias y están previstas en la ley para proteger los derechos y libertades de todas las personas”, sostiene en el texto.

La institución que preside Luis González Placencia, recordó que en días pasados solicitó medidas precautorias al Gobierno capitalino para privilegiar “los métodos de disuasión, sensibilización y diálogo para fomentar la tolerancia y el respeto entre los habitantes de la capital ante el conflicto magisterial”.

En este sentido exhortó tanto a las autoridades del DF como al Gobierno Federal y  al Congreso de la Unión a mostrar voluntad política para, conjuntamente con el movimiento magisterial, solucionar el conflicto a la brevedad.

“A los líderes del movimiento magisterial, les conmina a sensibilizarse respecto de la cantidad y magnitud de las implicaciones que el ejercicio de su derecho ocasiona a las y los habitantes de la ciudad”, indica el texto.

Y aclara: “el conflicto magisterial que se ha desarrollado en la ciudad de México no puede ni debe exceder los límites de la legalidad, ni en lo que se refiere al ejercicio de los derechos a la libre expresión y de reunión, ni en lo que toca a las acciones de la autoridad para resolver las afectaciones colaterales al mismo. Las y los integrantes de la CNTE tienen sin duda derecho a manifestarse y a expresarse libremente y la CDHDF debe ser garante de ello; sin embargo esta Comisión no puede ser omisa ante las múltiples afectaciones que el ejercicio de este derecho implica para las y los habitantes de la ciudad de México”.

FUENTE: http://www.sinembargo.mx/27-08-2013/734357
'via Blog this'