El IFE, fiscal de papel
CARLOS ACOSTA CÓRDOVA
2012-04-14 19:46:17 · COMENTARIOS DESACTIVADOS
EDICION MEXICO
El Poder Legislativo le otorgó al IFE mayores atribuciones para vigilar los gastos de campaña de los candidatos en este proceso electoral. La mala noticia es que esa fiscalización sólo puede realizarse a cabalidad un año después de la jornada comicial del 1 de julio próximo. Y peor aún: si se detectaran rebases de los topes (de lo que acusan a
Enrique Peña Nieto) o aportaciones ilegítimas, no habría nada que hacer. La ley no prevé la destitución de ningún cargo de elección popular por esa razón.
La campaña presidencial del candidato priista Enrique Peña Nieto se ha distinguido de las demás por un mayor uso de recursos financieros.
Pero a 15 días de iniciadas las campañas –faltan 75 para que concluyan– sería difícil demostrar que el
PRI hubiera rebasado los topes legales de gasto, hubiera excedido el monto fijado por el
Instituto Federal Electoral (IFE) para gastos de campaña o que el financiamiento que recibe de fuentes privadas fuera mayor al permitido por la ley.
Aun si Peña Nieto o cualquiera de los otros candidatos se excediera en esos gastos, rebasara el tope máximo o infringiera la legislación electoral y recibiera aportaciones de sujetos prohibidos por la ley –empresas mexicanas de carácter mercantil, partidos políticos, personas físicas y morales extranjeras, organismos internacionales, ministros de culto e iglesias de cualquier religión, personas que vivan o trabajen fuera del país, dependencias públicas de los tres órdenes de gobierno, entre otros– resulta que eso se sabrá con exactitud… un año después de la jornada electoral del próximo 1 de julio.