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30 de julio de 2013

Televisa, un atentado contra la cultura

AlianzaTex - Noticias Locales y Mundiales de Actualidad - Texcoco:
MTI/ Variopinto/Evangelina Gallo
Publicada: Julio 29, 2013


Fabrizio Mejía Madrid. FOTO MANUEL CERÓN / VARIOPINTO / TEXCOCO PRESS
Texcoco, México.- (Texcoco Press).- El 28 de mayo del presente año, Tijuana se convirtió en la primera ciudad, no sólo de México, sino de toda América Latina en donde se produciría el apagón analógico. Sin embargo, y aunque sólo el 7% de la población se vería afectado por la medida (ya que no contaba con un decodificador para poder ver la señal digital), el "experimento" duró unas horas. A media noche del mismo día, Televisa volvió a "prender" su señal analógica. La diputada perredista y ex Subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, Purificación Carpinteyro advirtió que la empresa que encabeza Emilio Azcárraga Jean estaba planeando una estrategia para demorar lo más posible el apagón programado para el 31 de diciembre de 2015, no sólo en Tijuana, sino en todo el país.

Aunque en Noticias mvs, con Carmen Aristegui, el vicepresidente de información de Televisa, Javier Tejado Dondé, negó las aseveraciones de Carpinteyro, unos días después, el pleno de la Comisión Federal de Comunicaciones, decidió por unanimidad atender la solicitud de la Comisión de Radio y tv del ife, para posponer el apagón analógico en Tijuana hasta el 18 de julio.

 En el mundo analógico sí le puedes cambiar de canal

Fabrizio Mejía Madrid, escritor y periodista, acaba de publicar Nación tv. La novela de Televisa (Grijalbo, 2013). Si alguien conoce los entretelones, las intenciones tácitas y las reglas de juego de la empresa más poderosa de televisión del mundo de habla hispana, es él.

La entrevista con Variopinto ocurre en el restaurante La Posta, en Coyoacán. Es una tarde calurosa de junio, y sentarse junto a una ventana abierta, por donde entra algo de aire, es un remanso para quien acaba de experimentar los 29 grados con que el sol de este lunes tortura a los capitalinos.

De espaldas a la ventana, casi a contraluz, Mejía Madrid afirma que Televisa "metió la mano en Tijuana porque en realidad están asustados y no saben qué hacer". Según el autor de Disparos en la oscuridad (Suma de Letras, 2011), los que manejan esta empresa saben "que el sistema analógico está condenado por la tecnología, por la historia, por todo, y que ellos dependen de éste, del rating, de la celebridad instantánea, de la creación de estrellas, cosas que no van a tener en el mundo digital porque es un mundo mucho más abierto y hay más opciones, y ahí sí le puedes cambiar de canal".

El escritor no se sorprende de que la influencia del emporio en el ife haya logrado posponer, una vez más, el apagón analógico, pues "los mecanismos de Televisa son demasiado obvios". Además, explica que la empresa no ha cambiado en 50 años, sosteniendo el "mismo discurso del clasismo, el racismo, y el sexismo de fondo".

La diferencia, sostiene Fabrizio Mejía, es que hoy, cuando hacen las mismas cosas que hacía El Tigre (Emilio Azcárraga Milmo), se sabe de inmediato gracias a las redes sociales: "ahora es un escándalo que Hacienda les perdone 3 mil millones de pesos, y los chavos en twitter inmediatamente ponen el hashtag: #HaciendaHazmeElParo". La reacción de Televisa ante el apagón analógico, continúa el autor de Salida de emergencia (Mondadori, 2007), fue inmediata porque sabe que es una batalla perdida: "no tienen manera de repensar la televisora porque tendrían que cambiar desde el logotipo, desde el nombre. Ya no sólo a los conductores, sino que se tendrían que deshacerse de la mitad de la empresa, y hasta del dueño".

Aunque casi no ha hecho pausas en la conversación, Mejía Madrid respira un poco antes de afirmar: "nos estamos despidiendo de la televisión". Y según él, el tránsito a lo digital es inminente, a pesar de que el monopolio televisivo no esté de acuerdo.

¿Ficción o realidad?

Además de escritor y periodista, Fabrizio Mejía Madrid es un activista incansable. Aunque tiene casi 14 mil seguidores en su cuenta de twitter, no se ha quedado en el cómodo activismo cibernético, sino que asiste a las marchas, escribe cartas de protesta, las vuelve públicas, las entrega en la mano. No le teme al debate, en el tono que sea necesario. Pero quizá tampoco quería ponerse una soga al cuello y esperar a que los poderosos abogados de Televisa lo demandaran por múltiples cosas. Acaso, simplemente le apostó a la novela porque en este género es posible reconstruir los espacios vacíos con la imaginación, lo que no sucede en el reportaje o en la crónica.

Aunque es la primera pregunta que le hace Variopinto, Mejía Madrid se las arregla para no responderla, al menos no de manera directa: "Empecé a investigar si había una historia de Televisa, y no había. De hecho, no la hay porque yo tampoco pretendo que mi libro lo sea, pero debió de haber existido desde hace muchos años una historia de la propia Televisa sobre Televisa".

Con el sol a sus espaldas, Fabrizio continúa su relato. Comenta que un día llegó a sus manos un ejemplar de un libro de fotografías de Gabriela Saavedra llamado Televisa presenta, que en el centro tenía una página desplegable en la que había cuatro personajes: Ernesto Alonso, Jacobo Zabludowsky, Chespirito y Chabelo. Así que, según lo cuenta, el cronista pensó: "si esos son los pilares de Televisa, o lo que Azcárraga Jean piensa que son los pilares de Televisa, pues yo quiero hacer una versión mía sobre esto".

Nación tv. La novela de Televisa comienza el 12 de diciembre de 1996, cuando un grupo de estrellas de telenovela, conductores de noticieros y programas de variedades, llega a la Basílica de Guadalupe para cantarle Las mañanitas a la Virgen (por supuesto, mediante una transmisión vía satélite). Mientras este grupo llega en trailers acondicionados con todo lo necesario para no pasar la mínima incomodidad, los peregrinos duermen en el suelo, envueltos en cobijas sucias y viejas, después de caminar días enteros. ¿Ficción o no ficción? Por lo pronto, los personajes tienen nombres y apellidos que concuerdan con los seres de "carne y hueso": Lucero, Raúl Velasco, Jacobo Zabludowsky, Emilio El Tigre Azcárraga Milmo.Dice Mejía Madrid: "Y entonces me acabé convirtiendo en una especie de narrador de lo que ellos no habían hecho. Claro, esta es mi versión". Y así, a lo largo de casi 200 páginas, el lector se entera de que la Pájara Peggy de La carabina de Ambrosio vendía droga en los foros de Televisa junto con Paco Stanley y Víctor Iturbe El Pirulí. Que Chespirito le rendía tal veneración al dictador Augusto Pinochet que él y su novia eterna, Florinda Meza, viajaron a Chile poco después del golpe contra Salvador Allende para presentarle sus respetos. Que Valentín Pimstein aceptaba hacerle casting sólo a mujeres jóvenes, rubias, blancas y delgadas, porque "para prietas, rucas, gordas y feas no necesitas prender la tele: sal a la calle y vas a ver miles". Que el mismo productor no quería que las tramas de las telenovelas fueran complicadas, "conque las entienda mi sirvienta están bien". Que cuando El Tigre murió, sólo le había dejado un 10% de las acciones de la empresa a su único hijo varón, con el que casi no convivió, pero que éste se hizo del control total mediante una mentira a la bolsa de valores y un préstamo de Carlos Slim, con la benévola intervención de Carlos Salinas de Gortari.

"A mí lo que me interesaba —continúa Fabrizio Mejía Madrid— no era decir si me gustaba o no El Chavo del 8. Mi versión es, ¿qué relaciones tenía la televisora con el poder, los poderes ahora llamados fácticos: la Iglesia, el Ejército, el narcotráfico, las dictaduras en América Latina, los jueces en Estados Unidos, los jueces aquí, los presidentes de la República, los gobernadores?"

Atentados contra la cultura

No sólo las relaciones de Televisa con el poder son motivo de interés para Fabrizio Mejía. Cita, medio en broma, a Alejandro Jodorowsky en una entrevista reciente que le hicieron en Francia: "A los Azcárraga habría que juzgarlos por crímenes contra la cultura", y comienza a explicar cuáles son estos, según él. El primero es una distorsión del sentido del humor, de lo que debe provocar la risa:

"Se trata de montar un discurso de la prepotencia, donde el que tiene un poco de poder lo ejerce en contra, burlándose, de los que tienen menos. El humor en México proviene de burlarse de la muerte; hay casos realmente paradigmáticos como Tin Tán, Ibargüengoitia, de humor realmente mexicano. Pero ellos lo que toman como humor es la prepotencia: abusar de los demás, burlarse de la debilidad de los demás, de la raza, del sexo, de la discapacidad. Eliminaron la posibilidad de un humor que no fuera la prepotencia de las cachetadas de Chespirito o de las injurias de Paco Stanley, y luego se pasaron al albur, que es una forma de abuso. Porque quien no entiende es abusado".

El segundo atentado de Televisa contra la cultura, según Fabrizio Mejía, es el sexismo: "Hoy en Foro TV sale un señor que va a presentar el programa y sale una chica en minifalda. A eso Televisa le llama “neurona y hormona”. Ese sexismo lo podemos ver en Brozo, está lleno de eso. Esa es otra de las huellas que dejó Televisa en la cultura mexicana: la idea, por ejemplo, de que las chicas, para realizarse, se tienen que casar. Después de 50 años de telenovelas eso es lo que te dejan: no hay realización posible si no hay una boda al final. Y la boda es el final, además. No hay vida después".

El último es la censura informativa que la empresa ha ejercido desde sus inicios:

"Todo el aparato de Televisa que estaba vinculado al pri, a la Secretaría de Gobernación, a los presidentes, hizo un bloque que no permitía una transición de otra manera, no solamente antes que la de Europa del Este, que era lo que nos competía por el sistema que teníamos, de partido único, sino que además va retrasando todo: ante cada cosa que parece un cambio en el país, Televisa interviene, anula, contrapesa y sirve como obstáculo".

¿El fin?

A punto de terminar la entrevista, Fabrizio hace un recuento de episodios recientes que demuestran la influencia del monopolio en las altas esferas del poder: el de los "empleados" que manejaban camionetas con logotipos de la empresa cargadas de droga y dinero y que fueron detenidos en Nicaragua, pero en México se le dio carpetazo al asunto; el de los 3 mil millones de pesos que Hacienda le condonó, y por supuesto, el de la presión para retrasar el apagón analógico en Tijuana. Aun así, el escritor es optimista. Dice que la era de Televisa está llegando a su fin, por eso eligió el negro para la portada de su novela:

"Creo que no hemos encontrado exactamente el límite del medio digital de internet. Viendo las experiencias de Túnez, Siria y Egipto, ahí hubo un uso de las redes al que no hemos llegado. Y creo que se puede, porque Egipto lo demostró: tiraron a un presidente. Somos el único país que ha tenido 70 años de un sólo partido con "elecciones" cada seis años. Una extravagancia en el mundo. Un experimento de la historia. Pero creo que si supiéramos orientar el uso del internet como se hizo en estos países que mencionaba, podríamos lograr que Televisa se desmantelara".

Evangelina Ga
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21 de junio de 2013

La novela de Televisa: La fantasía como realidad… rentable - FABRIZIO MEJÍA MADRID

El libro más reciente de Fabrizio MejíaLa novela de Televisa: La fantasía como realidad… rentable:
FABRIZIO MEJÍA MADRID
24 DE MAYO DE 2013
REPORTAJE ESPECIAL

El libro más reciente de Fabrizio Mejía
Así como la historia se lee en palimpsesto, desnudando las etapas que la cubren, el cronista Fabrizio Mejía Madrid se sumerge en el universo de Televisa y lo desmenuza en sólo 192 páginas. Fulgurantes las imágenes que describe y en las que desfila la dinastía de los tres Emilios: Azcárraga Vidaurreta, Azcárraga Milmo y Azcárraga Jean, esos creadores de fantasmas que, hastiados de la realidad –dice el autor–, optaron por las fantasías aspiracionales. “Aprendí a vender aire y veme, me hice rico”, se jactaba el fundador del emporio: su hijo, creador del Estadio Azteca, supo aliarse con el poder político y multiplicar las ganancias; el tercero de la dinastía partió de la idea de que todo era televisable sobre la vida –“Lo que no sale a cuadro nunca existe”; “Lo imposible no es televisable”– y creó los reality shows. Así es la historia, así es Televisa, así es la novela… Proceso ofrece un adelanto del libro de Mejía Madrid: Nación TV. La novela de Televisa, de inminente aparición bajo el sello de Grijalbo, que traza, precisamente, la forma en que el consorcio televisivo concibe la información.



…Desde 1969, el presidente Díaz Ordaz inauguró la idea de un noticiero de televisión que fuera vocero de las oficinas de gobierno. Primero con el nombre de Nescafé, el patrocinador que pulverizaba en polvo instantáneo los granos chongueados que no podían comercializarse, y luego como 24 Horas, las noticias eran las del presidente. La noche del 2 de octubre de 1968 Televisa requisó todos los metros de película en 16 mm que sus reporteros tomaron de la matanza de estudiantes y los enlató. Y Emilio Azcárraga Milmo presumía de tenerlos en su caja fuerte. Díaz Ordaz dispuso de un hombre inamovible que decía las noticias: Jacobo Zabludovsky. Era la encarnación del Sistema: una esfinge sin profecía, un locutor que leía limpiamente los boletines del Señor Presidente cada noche, sin mover siquiera la boca. Un muñeco de ventrílocuo con un teléfono rojo en el escritorio con una única línea para el secretario de Gobernación y el presidente en turno, y unos enormes audífonos con los que no se comunicaba con el floor manager –el “apuntador”, discreto dentro del oído, se había inventado en Televisa desde 1950–, sino con el Tigre Azcárraga. El 7 de octubre de 1978 el propio Emilio Azcárraga había sido nombrado “jefe de imagen” de las actividades del presidente López Portillo. El antecesor, Luis Echeverría, tenía en ese mismo puesto al socio y amigo de parrandas del Tigre, Miguel Alemán Velasco. López Portillo tendría como jefe de comunicación a Pedro Ramírez Vázquez, el arquitecto del Estadio Azteca y la Nueva Basílica de Guadalupe. En radio y televisión nombraría a Jaime Almeida, el supuesto experto en música mexicana de la televisora. Los noticieros de Televisa eran una invención de la presidencia del Partido. Eran lo mismo: un batidillo entre transmitir y ejercer el poder.



(…) El primer noticiero fue a las seis de la tarde del 26 de julio de 1950, en el piso 13 del edificio de la Lotería Nacional. Era el Canal 4, propiedad de los O’Farrill, que aguantarían 20 años independientes sólo para doblegarse cuando el presidente Echeverría los fusionara con la televisora de los Azcárraga. En el tiempo de esa primera transmisión, sólo había cuatro aparatos de televisión en el país: en la oficina del presidente Alemán, en la de su secretario de Comunicaciones y Transportes, en la agencia de autos de los O’Farrill –el dueño, Rómulo, había perdido un pie, atropellado por una motocicleta mientras trataba de cambiarle una llanta a su Packard– y en el piso 17 de la misma Lotería, desde donde el hijo del presidente Alemán editaba su revista Voz. Todo estaba listo para la primera transmisión, pero dos técnicos, Miranda, el de los cables, y Luyando, el de la cámara, se estaban peleando. Se empujaban, se metían el pie, se nalgueaban. Harto de las bromas, Miranda le hace el gesto del dedo medio a la cámara. Y es justo cuando están entrando al aire. Así que, pensó Pérez (Aurelio, el encargado de atender el trato de Televisa con el Ejército y la Iglesia católica), los noticieros de televisión empezaron con un dedo obsceno hacia el auditorio…

fuente: http://www.proceso.com.mx/?p=342888
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25 de mayo de 2013

La novela de Televisa: La fantasía como realidad… rentable

La novela de Televisa: La fantasía como realidad… rentable:

Fragmentos de la Novela "Nación TV. La  novela de televisa"
PROCESO.COM.MX

FABRIZIO MEJÍA MADRID

24 DE MAYO DE 2013 

…Desde 1969, el presidente Díaz Ordaz inauguró la idea de un noticiero de televisión que fuera vocero de las oficinas de gobierno. Primero con el nombre de Nescafé, el patrocinador que pulverizaba en polvo instantáneo los granos chongueados que no podían comercializarse, y luego como 24 Horas, las noticias eran las del presidente. La noche del 2 de octubre de 1968 Televisa requisó todos los metros de película en 16 mm que sus reporteros tomaron de la matanza de estudiantes y los enlató. Y Emilio Azcárraga Milmo presumía de tenerlos en su caja fuerte. Díaz Ordaz dispuso de un hombre inamovible que decía las noticias: Jacobo Zabludovsky. Era la encarnación del Sistema: una esfinge sin profecía, un locutor que leía limpiamente los boletines del Señor Presidente cada noche, sin mover siquiera la boca. Un muñeco de ventrílocuo con un teléfono rojo en el escritorio con una única línea para el secretario de Gobernación y el presidente en turno, y unos enormes audífonos con los que no se comunicaba con el floor manager –el “apuntador”, discreto dentro del oído, se había inventado en Televisa desde 1950–, sino con el Tigre Azcárraga. El 7 de octubre de 1978 el propio Emilio Azcárraga había sido nombrado “jefe de imagen” de las actividades del presidente López Portillo. El antecesor, Luis Echeverría, tenía en ese mismo puesto al socio y amigo de parrandas del Tigre, Miguel Alemán Velasco. López Portillo tendría como jefe de comunicación a Pedro Ramírez Vázquez, el arquitecto del Estadio Azteca y la Nueva Basílica de Guadalupe. En radio y televisión nombraría a Jaime Almeida, el supuesto experto en música mexicana de la televisora. Los noticieros de Televisa eran una invención de la presidencia del Partido. Eran lo mismo: un batidillo entre transmitir y ejercer el poder.



(…) El primer noticiero fue a las seis de la tarde del 26 de julio de 1950, en el piso 13 del edificio de la Lotería Nacional. Era el Canal 4, propiedad de los O’Farrill, que aguantarían 20 años independientes sólo para doblegarse cuando el presidente Echeverría los fusionara con la televisora de los Azcárraga. En el tiempo de esa primera transmisión, sólo había cuatro aparatos de televisión en el país: en la oficina del presidente Alemán, en la de su secretario de Comunicaciones y Transportes, en la agencia de autos de los O’Farrill –el dueño, Rómulo, había perdido un pie, atropellado por una motocicleta mientras trataba de cambiarle una llanta a su Packard– y en el piso 17 de la misma Lotería, desde donde el hijo del presidente Alemán editaba su revista Voz. Todo estaba listo para la primera transmisión, pero dos técnicos, Miranda, el de los cables, y Luyando, el de la cámara, se estaban peleando. Se empujaban, se metían el pie, se nalgueaban. Harto de las bromas, Miranda le hace el gesto del dedo medio a la cámara. Y es justo cuando están entrando al aire. Así que, pensó Pérez (Aurelio, el encargado de atender el trato de Televisa con el Ejército y la Iglesia católica), los noticieros de televisión empezaron con un dedo obsceno hacia el auditorio…

ver más:

http://www.proceso.com.mx/?p=342888

18 de mayo de 2013

Proceso Tributo multimillonario del gobierno a Televisa JENARO VILLAMIL


Tributo multimillonario del gobierno a Televisa
JENARO VILLAMIL
2013-05-18 19:13:02 · COMENTARIOS DESACTIVADOS
TELECOMUNICACIONES
Un recuento de los favores fiscales del gobierno a Televisa, a partir de la administración de José López Portillo, muestra que la condonación de casi 3 mil millones de pesos del SAT al gigante mediático forma parte de la cuota con que cada presidente –en este caso Enrique Peña Nieto– compra la buena voluntad de quienes deciden el final de las telenovelas.

En su reporte trimestral ante la Bolsa Mexicana de Valores, el Grupo Televisa informó que desde el 15 de abril, “con el consentimiento del SAT” (Servicio de Administración Tributaria), la empresa presentó ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa un desistimiento al juicio de nulidad y realizó un pago de 343 millones 254 mil pesos.

El reporte no precisaba lo que realmente era la clave: ese pago representaba apenas 10% del crédito fiscal por 3 mil 334 millones 960 mil pesos que el consorcio adeudaba al SAT por deducciones erróneas de pérdidas en el pago del Impuesto Sobre la Renta.

El sábado 11 se precisó que, en realidad, la condonación del adeudo fiscal a Televisa equivalía a 2 millones 990 mil 746 pesos. El dato generó un revuelo mayúsculo en las redes sociales, al grado de convertir las frases #SATHazmeUnParo y #PerdonaSAT en los trendig topics más mencionados durante el fin de semana en Twitter.

El mismo día, el SAT intentó “aclarar” en un comunicado el multimillonario favor fiscal indicando que se basó en el artículo tercero transitorio de la Ley de Ingresos de la Federación para 2013, aprobada en la Cámara de Diputados en febrero pasado, cuando se negociaba en el gobierno federal y el Pacto por México la reforma constitucional en telecomunicaciones.

El SAT afirmó que esta condonación es resultado del programa “Ponte al corriente”: “A través de este programa los deudores pueden acceder a la condonación total o parcial de adeudos fiscales causados antes del 1 de enero de 2007, derivados de sus contribuciones federales, cuotas compensatorias, actualizaciones y accesorios, así como multas por incumplimiento de obligaciones fiscales distintas a las de pago cuya administración corresponde al SAT”.

En el mismo documento el SAT informó que cerca de 27 mil contribuyentes se han acogido a dicho programa, “obteniendo poco más de 55 mil pagos con un importe superior a 11 mil millones de pesos”. “Ponte al corriente” concluye el 31 de mayo.

Pese a la “aclaración”, el revuelo por la condonación de casi 3 mil millones a Televisa no disminuyó. Por el contrario, confirmó la regla no escrita desde los sexenios priistas de José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, así como en los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, de favorecer fiscalmente al monopolio televisivo.

Desde la entrega de concesiones de decenas de canales sin pago de contraprestación alguna, la condonación de los adeudos fiscales y financieros consentida por Ernesto Zedillo durante la crisis de la sucesión de Azcárraga Milmo en 1997, la eliminación de los tiempos fiscales con el decretazo de 2002 en el sexenio de Vicente Fox y la supresión del pago de derechos en la Licitación 21 durante el gobierno de Felipe Calderón, la constante de todos los gobiernos ha sido la de beneficiar a Televisa.



“Regalo” de canales



Entre 1977 y 1981, en el sexenio de López Portillo, los ingresos de Televisa se quintuplicaron al pasar de 93 a 474 millones de dólares, pero no incrementó en la misma proporción sus contribuciones fiscales.

Al final de ese sexenio, el 29 de noviembre de 1982, el gobierno favoreció al imperio de Emilio Azcárraga Milmo con la concesión para operar y explotar 95 nuevos canales de televisión que ampliaron la cobertura del Canal 2. No existe registro de pago alguno de contraprestación por este favor de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Un “regalo” similar ocurrió al finalizar el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Tras la venta de Imevisión y el surgimiento de TV Azteca como posible competencia, la SCT le otorgó 62 nuevas concesiones a Televisa, lo que le permitió convertir al Canal 9 en su cuarta cadena nacional.

De acuerdo con el libro El Tigre Emilio Azcárraga y su imperio Televisa, de Claudia Fernández y Andrew Paxman, el entonces titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Pedro Aspe, negoció con Televisa un “donativo” de 100 millones de dólares por esas 62 nuevas concesiones.

“Aunque TV Azteca también recibió concesiones, Salinas Pliego no estaba muy contento –recuerdan Fernández y Paxman en la página 410–. Solía quejarse de haber tenido que pagar 650 millones de dólares por sus concesiones mientras que a Televisa le regalaban 62. ‘Supuestamente hay un pago de 100 millones, pero no está documentado en ningún lado, no está licitado. Es la palabra de un funcionario, ¿dónde está el recibo y por qué son 100 millones, por qué no son 200 o 300 o 50?’, repetía Salinas Pliego.”

En plena crisis de sucesión, tras la muerte de Azcárraga Milmo en abril de 1997, el gobierno de Ernesto Zedillo consiguió reestructurar la deuda del Grupo Televisa con la SHCP, con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y con sus propios socios y parientes.

Sin la ayuda del gobierno, Emilio Azcárraga Jean difícilmente hubiera pasado de tener 10% de las acciones del consorcio a concentrar más de 50%, eliminando a sus parientes y acreedores, y renegociando la deuda de 320 millones de dólares con la familia Diez Barroso (la llamada Deuda Alameda) a través de una reestructuración accionaria con amplios beneficios fiscales.



El precio del “decretazo”



El “gobierno del cambio” de Vicente Fox acabó por sucumbir ante las  presiones de Televisa el 10 de octubre de 2002, cuando se dio a conocer el polémico decretazo que disminuyó de 12.5 a sólo 1.25% los llamados tiempos fiscales, un impuesto en especie que se creó para la radio y la televisión durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz a finales de los sesenta.

El decretazo canceló también la posibilidad de una reforma integral a la Ley Federal de Radio y Televisión, que se discutió durante año y medio en la Secretaría de Gobernación y demostró el nivel de poder e influencia que tenían la esposa de Fox, Marta Sahagún, y el vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, entonces presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión.

Un cálculo elaborado por el blog www.mediocracia.wordpress.com indica que la disminución de los tiempos fiscales ocasionó un quebranto de 2 mil 310 millones de pesos al año, tomando en cuenta que la SHCP fijó en su informe bimestral el costo por minuto en televisión en 425.42 pesos, “exageradamente bajo”, según los analistas. A precios reales, la pérdida fue de 14 mil millones de pesos anuales.

“Si consideramos a cuánto hubiera ascendido el tiempo fiscal si el gobierno lo hubiese ejercido plenamente, tasándolo al precio que utiliza la Secretaría de Hacienda en su informe (del primer semestre de 2002), tenemos que en la radio habría tenido un costo de mil 222 millones de pesos al año. Y en televisión, de más de 14 mil millones de pesos anuales”, concluyeron los autores de ese informe, elaborado cinco años después del decretazo.

No sólo la disminución de los tiempos fiscales fue un regalo a Televisa. El nuevo reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión, expedido el mismo 10 de octubre de 2002, permitió en su artículo 46 la utilización comercial del horario de 00:00 a 5:59 horas con la oferta de productos de toda índole.

Gracias a esta modificación, la saturación de infomerciales y venta de “productos milagro” saturó todas las pantallas televisivas y las estaciones radiofónicas, sin importar que rebasaran el tope de 18% de tiempo-aire dedicado a la publicidad.

En el quinto año de gobierno de Fox, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló también que tanto Televisa como TV Azteca sumaron créditos fiscales por mil 521 millones de pesos, mientras que cuatro equipos de futbol morosos –con 79 créditos– estaban entre los 298 grandes deudores detectados por el organismo, que entonces dirigía Arturo González de Aragón.

El informe de revisión de la cuenta pública de 2005 no mencionó la razón social de “las televisoras” y de los “cuatro equipos de futbol”, pero era obvio que se trata de las dos únicas compañías que controlan  90% de las concesiones y entonces poseían cuatro equipos.



La Ganga 21



En noviembre de 2009, a la mitad del sexenio de Felipe Calderón y en medio de las negociaciones de la Ley de Ingresos para 2010, operadores de Televisa, de la SCT, de la Comisión Federal de Telecomunicaciones y de la SHCP, así como legisladores del PRI, acordaron exentar del pago de derechos a quienes participaran en la famosa Licitación 21 (la banda 1.7Ghz) para el triple play.

Desde sus bases, este concurso fue diseñado para favorecer a un “nuevo jugador” en telefonía móvil, que era Televisa, entonces asociada con Nextel. La maniobra fiscal consistió en una adición al artículo 244-E de la Ley Federal de Derechos para exentar a quien resultara ganador de la licitación del bloque de 30 Mhz.

Si los títulos no se entregaban antes del 1 de diciembre de 2010, se daban 25 meses de gracia para el pago de derechos, lo cual equivalía a una exención fiscal equivalente de entre 2 mil 68 millones y 3 mil 976 millones de pesos, dependiendo de la fecha de entrega de la concesión.

Un estudio elaborado por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), presidida por Raúl Trejo Delarbre en aquel momento, detectó en septiembre de 2010 que el retraso de la SCT para entregar el título de concesión de la Licitación 21 se debió “a la artimaña que contiene la Ley Federal de Derechos aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado entre octubre y noviembre de 2009, y que estableció una controvertida exención a las empresas que resultaran ganadoras de la licitación del espectro radioeléctrico para telefonía celular”.

En entrevista con Proceso, Trejo Delarbre advirtió que por esta artimaña “la firma de Juan Molinar Horcasitas (entonces titular de la SCT) se puede convertir en una de las rúbricas más costosas para el país… La demora de ese funcionario constituiría un motivo más para que se le finquen responsabilidades judiciales”.

Televisa rompió abruptamente su sociedad con Nextel para anunciar luego la adquisición de 50% de las acciones de Grupo Iusacell, propiedad de su presunto competidor Ricardo Salinas Pliego, por mil 600 millones de dólares. La polémica fusión fue autorizada en vísperas de la elección de 2012 por la Comisión Federal de Competencia.


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15 de mayo de 2013

#SATHazmeUnParo, los favores a Televisa - JENARO VILLAMIL

Las instalaciones de Televisa Chapultepec. Foto: Alejandro Saldívar#SATHazmeUnParo, los favores a Televisa:

JENARO VILLAMIL
14 DE MAYO DE 2013 ·

Las instalaciones de Televisa Chapultepec.
Foto: Alejandro Saldívar
MÉXICO, D.F. (apro).- El sábado 11, el Sistema de Administración Tributaria se hizo el sorprendido por el revuelo armado en redes sociales a partir de la nota que acreditaba que el SAT había condonado a Grupo Televisa casi 3 mil millones de pesos de deudas, a cambio de una renegociación del pago de 10% de adeudos provenientes de 2007.

Después de la ‘megamentada’ dedicada a Peña Nieto el 10 de mayo, el hashtag #SATHazmeUnParo se convirtió en el termómetro de la animadversión social no sólo a la principal empresa televisora sino a los favoritismos del gobierno federal a la compañía de Emilio Azcárraga Jean.

“Es legal”, insistió el SAT a través de un comunicado. Afirmó que esta condonación respondió al programa “Ponte al Corriente”, “general y abierto a todos los contribuyentes”. El SAT y sus defensores afirmaron que desde el 19 de febrero pasado se puso en marcha este programa atendiendo el artículo tercero transitorio de la Ley de Ingresos de la Federación para 2013.

El SAT quería “normalizar” lo que a todas luces constituye un favor más –y muy jugoso– a una empresa que se ha caracterizado por litigar sus intereses a través de la pantalla y de la presión a políticos y funcionarios de todos los niveles.

La suspicacia no era arisca. El 19 de febrero fue la fecha que la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones y radiodifusión entró en su etapa decisiva. Inevitable pensar que hubo una negociación con Grupo Televisa desde la Secretaría de Hacienda. Sobre todo, cuando los puntos más delicados de esta reforma (el must carry y el must offer, los criterios de dominancia en radiodifusión y la conformación de un organismo autónomo) fueron pactados desde la oficina de Luis Videgaray, titular de Hacienda, con la empresa de Emilio Azcárraga.

El problema no es esta condonación sino la suma de medidas aplicadas desde el sexenio de Ernesto Zedillo para beneficiar fiscal y financieramente a Televisa.

Este es un breve recordatorio de la suma de beneficios fiscales que ha tenido Televisa desde la llegada de Azcárraga Jean a la presidencia de esta empresa-Estado:

a) Con la ayuda de la presidencia de Ernesto Zedillo, Azcárraga Jean consiguió reestructurar la deuda de Grupo Televisa con Hacienda, con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y con sus propios socios y parientes. En particular, el heredero de El Tigre renegoció la deuda de 320 millones de dólares con la familia Diez Barroso (llamada Deuda Alameda), a través de una reestructuración accionaria y lo que constituyó un “acto de simulación mercantil”, de acuerdo con la demanda que estableció Paula Cusi, la última esposa de Emilio Azcárraga Milmo.

b) En octubre de 2002, a menos de cumplir dos años “el gobierno del cambio”, la administración de Vicente Fox autorizó el famoso decretazo que echó abajo la reforma integral a la Ley Federal de Radio y Televisión para favorecer los intereses de Televisa.

El decretazo fue, de facto, una condonación fiscal. El 10 de octubre de ese año se eliminó el tiempo fiscal de 12.5% (equivalente a 180 minutos diarios), decretados en 1968, y sustituido por un porcentaje menor de 1.25% o 18 minutos diarios en televisión y 35 minutos diarios en radio.

c) En noviembre de 2009, en medio de la negociación de la Ley de Ingresos para 2010, operadores de Grupo Televisa, de la SCT, de Cofetel y de la Secretaría de Hacienda del gobierno de Felipe Calderón lograron exentar del pago de derechos de la famosa Licitación 21 (la banda 1.7Ghz), a partir de una adición al artículo 244-E de la Ley Federal de Derechos.

Alrededor de la mitad de los 2 mil 386 millones de pesos fueron exentados para Grupo Televisa, entonces asociada a Nextel, para la licitación que derivó en uno de los mayores litigios del sexenio de Calderón.

d) Con la exención y los descuentos al pago de impuestos prediales y aguas de sus principales instalaciones en el Distrito Federal y en otras ciudades del país, Televisa se ha beneficiado por la falta de transparencia y rendición de cuentas.

En 2008, el reportero de Proceso, Raúl Ochoa Rincón, interpuso ante el Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal (InfoDF) una solicitud para conocer “los montos y sus respectivos recibos por concepto de predial y agua” que han pagado los estadios de futbol Azteca, propiedad de Televisa, así como el Azul.

El pago de impuestos prediales del coloso de Santa Ursula constituyó el secreto mejor guardado de la administración de Marcelo Ebrard. La Secretaría de Finanzas y el InfoDF negaron la información. Se especula que suman más de cinco décadas sin pago de impuesto predial del estadio Azteca.

Estas son tan sólo algunas “perlas” de los beneficios y favoritismos a Grupo Televisa.

¿Aún así se sorprenden de la indignación ciudadana por la condonación de los 3 mil millones de pesos del SAT?

Comentarios: www.homozapping.com.mx
Twitter: @JenaroVillamil

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23 de abril de 2013

El derecho a las audiencias - JENARO VILLAMIL

Ricardo Salinas Pliego, CEO of Grupo Elektra, ...



El derecho a las audiencias*
JENARO VILLAMIL
2013-04-20 16:28:01 · COMENTARIOS DESACTIVADOS
TELECOMUNICACIONES
“México es un país de una clase modesta muy jodida, que no va a salir de jodida. Para la televisión es una obligación llevar diversión a esa gente y sacarla de su triste realidad y de su futuro

Así habló hace 20 años exactamente Emilio Azcárraga Milmo, El Tigre, para presumir y explicar por qué el éxito de los contenidos de Televisa y, en especial, de sus telenovelas. Fue el 10 de febrero de 1993.

Dos décadas después hay otra televisora comercial que surgió de la privatización de Imevisión. Existen plataformas de contenidos de televisión restringida, pero la visión de las audiencias como una “clase modesta muy jodida” no se ha modificado. Por el contrario, ha proliferado.

La oferta de programación de TV Azteca no mejoró los contenidos. Por el contrario, agudizó la baja calidad. Hay ahora más y peores géneros que confunden realidad con ficción. Hay más publicidad engañosa. Hay más mercantilización excesiva. Un estudio reciente revela que los niños mexicanos están expuestos al año a más de 12 mil horas de publicidad de productos chatarra. Y la obesidad y mala alimentación entre los menores de 10 años se ha disparado.

En otras palabras la competencia no garantiza por sí sola el respeto a las audiencias y el mejoramiento de un servicio público concesionado como es el de la televisión, el medio que seguirá siendo el de mayor influencia por su penetración (el Canal 2 de Televisa llega a 95% de los hogares), por su accesibilidad (99% de los hogares cuenta con un televisor) y por una arraigada costumbre social.



Razones para incorporarlas



El hijo de Azcárraga Milmo, Emilio Azcárraga Jean, y su actual socio en Iusacell, Ricardo Salinas Pliego han justificado una y otra vez que los contenidos televisivos sólo espantan a los académicos y a quienes quieren ver cosas aburridas. Se justifican diciendo que mantienen esa programación porque tiene altos índices de audiencia, es decir rating.

A nombre del rating se cometen las peores masacres en materia de creatividad, comunicación, entretenimiento, información y publicidad.

El rating es la moneda de cambio en el banco de los medios de comunicación privada. Su referente es el modelo de una televisión comercial que heredamos de Estados Unidos. La diferencia es que la dictadura del rating sumado al duopolio televisivo se convierte en una tiranía. En México el rating ha sido sacralizado para evadir el derecho de las audiencias.

Las audiencias no solamente son el público televidente. Las audiencias también auditan, es decir, escrutan, analizan y desean participar en los contenidos de los medios.

La importancia de incorporar los derechos de las audiencias en la reforma al artículo­ sexto constitucional en la actual reforma a las telecomunicaciones y a la radiodifusión no es retórica. No es un simple enunciado. Tampoco un capricho.

Una reforma como ésta –quizá la más ambiciosa en la historia reciente del sector– ha minimizado el papel de quienes forman parte esencial en el proceso de la comunicación: los propios receptores.

¿Por qué si en uno de los borradores de la iniciativa que redactó el Consejo Rector del Pacto por México se incluía la frase “el Estado garantizará los derechos de las audiencias y establecerá las condiciones que deben regir la contratación de los servicios ofrecidos por los concesionarios”, ésta se borró y ya no se incluyó?

Garantizar los derechos de las audiencias es la clave para impedir los monopolios de la opinión pública, que son distintos a los monopolios económicos. Esta distinción no está en la iniciativa de reforma constitucional.

Por el contrario, la iniciativa presentada por el senador Luis Sánchez para reformar el artículo sexto constitucional sí establece un criterio para definir el espacio de la opinión pública como aquel “donde se genera, difunde, divulga y propaga en la vida social de la nación o en los medios de comunicación social tales como periódicos, revistas, radio, televisión, internet y cualquier otro que tenga por objeto comunicar”.

Garantizar la diversidad y pluralidad de la opinión pública es la esencia del derecho de las audiencias. No basta fragmentar y eliminar los monopolios económicos para desa­parecer los monopolios de la opinión pública. El gran riesgo es que tengamos muchas plataformas de comunicación, más cadenas de televisión, pero una mayor uniformidad y peor calidad en los contenidos.

En el memorándum enviado por el senador Javier Corral a la Cámara de Diputados también se estableció que “es fundamental incluir como base constitucional el derecho de las audiencias que garantice por un lado la existencia de medios alternativos para ejercer de forma efectiva el derecho a la información, y por otro evitar actos contrarios al libre ejercicio de la comunicación, por ejemplo el caso de Carmen Aristegui, donde la línea editorial de la periodista fue el factor determinante para su despido, aun cuando los altos niveles de audiencia no justificaban su salida, dejando al público sin el espacio para informarse”.

Y recientemente hay otro caso: El programa Religiones del Mundo, en Grupo Radio Centro, conducido por Bernardo Barranco, fue cancelado por la familia Aguirre justificando razones de supuesta exclusividad, ignorando a las propias audiencias, a las minorías religiosas que se expresaban en ese espacio.

Como estos dos ejemplos hay decenas que ocurren todo el tiempo en la televisión y en la radio y los concesionarios simplemente no toman en cuenta a las audiencias.



Algunos derechos a incluir



Apenas el pasado martes 2 el Senado aprobó una reforma a la Ley Federal del Consumidor para evitar contenidos publicitarios que fomenten los estereotipos contra las mujeres. Esta es una manera de legislar los derechos de las audiencias, pero sin amparo constitucional.

Efectivamente, en la reforma se incorporan algunos derechos de las audiencias, como el de réplica, que en otros países se llama también derecho de rectificación. Sin embargo hay otros más amplios que deben estar contenidos en una legislación secundaria.

Por ejemplo, la Ley Orgánica de Comunicación de Ecuador, aprobada en enero de este año, enuncia algunos derechos referidos a la dignidad humana: Respetar la honra y reputación de las personas; abstenerse de injuriar, calumniar, difamar, mediante acusaciones infundadas; abstenerse de difundir opiniones de menosprecio o humillación a los miembros de un colectivo racial, étnico, sexual, religioso, de clase social, posición política o similares; respetar la intimidad personal o familiar y prohibir la intromisión a las comunicaciones privadas.

Hay otros derechos de las audiencias que se consideran como grupo de atención prioritaria; es el caso de los menores de edad, los discapacitados, las víctimas de delitos, etcétera.

Otros están referidos a los concernientes al ejercicio profesional en los medios de comunicación. En México se ha discutido y se han propuesto incorporar el secreto profesional, la cláusula de conciencia, la reserva de la fuente, también planteados en las iniciativas de los senadores Luis Sánchez y Alejandro Encinas.

Otros derechos de las audiencias que se pueden y deben desarrollar en legislaciones secundarias son los siguientes: Derechos de salud y ecología audiovisual; de diversidad a través de porcentajes de contenidos, derechos de autor y protección a las obras artísticas originales; derecho a la protección de datos personales; a la presunción de inocencia; al acceso a personas con discapacidad; derechos de participación ciudadana en contenidos; protección integral de niños, niñas, adolescentes y personas con grupos de atención prioritaria y distinguir entre noticia y opinión, entre información y publirreportajes.

Publicidad encubierta y
equidad publicitaria

Se incorporó un derecho de audiencia en la reforma constitucional, pero con una redacción un tanto ambigua. Es el párrafo IV del artículo sexto, que prohíbe la publicidad encubierta:

“Se prohíbe la transmisión de publicidad o propaganda presentada como información periodística o noticiosa, se establecerán las condiciones que deben regir los contenidos y la contratación de los servicios para su transmisión al público, incluidas aquellas relativas a la responsabilidad de los concesionarios respecto de la información transmitida por cuenta de terceros, sin afectar la libertad de expresión y de difusión.”

La publicidad o propaganda encubierta no sólo se transmite en los programas informativos o de noticias sino sobre todo en los de entretenimiento: los de deportes, espectáculos, telenovelas y barras matutinas. El peor escenario es que se prohíba en los noticiarios y se abra un enorme mercado negro de publicidad encubierta en los contenidos de esparcimiento. Ahí se viola no sólo la ley sino los derechos de audiencia.

Otro elemento importante es la equidad publicitaria. Los contenidos generalmente se dividen en tres grandes rubros: Información, entretenimiento y publicidad.

Los derechos de las audiencias incluyen también la equidad publicitaria, no solamente la prohibición de la publicidad encubierta. l



* Entre los 18 cambios incorporados por el Senado a la reforma constitucional de telecomunicaciones y radiodifusión, se incluyó en el artículo sexto la obligación de legislar el derecho a las audiencias. El texto anterior fue la propuesta del autor en el foro de consulta organizado por la Cámara de Senadores.

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16 de febrero de 2013

LOS HIZO RICOS SALINAS, y hoy siguen medrando con el país...junto a salinas en la presidencia


Son los mismos cabrones que los hizo ricos el orejon: " Privatizando empresas nacionales a manos privadas"

Carlos Salinas de Gortari y oligarcas como Claudio X. González, Fernando Senderos, Lorenzo Zambrano, Manuel Espinoza Yglesias, Bernardo Quintana, Miguel Alemán Velasco, Alberto Bailleres González, Carlos Slim Helú, Jerónimo Arango, Emilio Azcárraga Milmo, Moisés Cosío, Juan Antonio Pérez Simón, Carlos Lozada y Carlos Hank Rhon, entre otros.

2 de marzo de 2012

El Tigre Azcárraga y Echeverría: inspiración de Peña Nieto para sus telenovelas | Pulso Ciudadano

PEÑA NIETO Y GANDHIPEÑA NIETO Y GANDHI (Photo credit: trianero2)El Tigre Azcárraga y Echeverría: inspiración de Peña Nieto para sus telenovelas | Pulso Ciudadano:

Enrique Peña Nieto intenta vender un esquema sacado del peor populismo de los años 70. La telenovela didáctica ha sido probada y desechada por el Estado y Televisa en ya varias ocasiones. Era el México de los años 70, el que intentaba dar la cara al mundo con un Mundial de Futbol de primer nivel mientras ocultaba la todavía reciente represión del Jueves de Corpus o El halconazo y la vergonzosa matanza de estudiantes en Tlatelolco de aquel fatídico 1968.


El México de Echeverría: la inspiración de EPN.


Era también el México de Luis Echeverría y su populismo, de su “arriba y adelante” y del contubernio abierto con Televisa y Emilio El Tigre Azcárraga , quien años más tarde nos dejaría claro que él hacía televisión para los “jodidos”. Y así fue, de la mano del pupulista Echeverría, Emilio Azcárraga Milmo emitió durante algunos años las telenovelas educativas que hoy Enrique Peña Nieto quiere vender como novedad.

Se trató de una trilogía compuesta por Ven conmigo (1975), Acompáñame (1977) y Vamos juntos (1979). Un experimento didáctico que fue abandonado muy pronto. En cuanto el Tlatoani en turno dejó el poder Televisa abandonó un esquema que no dejaba las ganancias deseadas. Dentro de la empresa tienen claro que su modo de ver la Telenovela debe ser aspiracional y no exhibir en la pantalla una realidad de la que esos “jodidos” a los que se refería Azárraga, quieren escapar.



Miguel Sabido , quien había realizado telenovelas históricas, aplicó una vuelta de tuerca al tradicional melodrama televisivo con la intención de darle un fin educativo. En sus historias los personajes malos poseían los vicios que el Estado y la televisora deseaban cambiar. Los malos de las telenovelas didácticas eran borrachos, irresponsable o tenían muchos hijos a los que no atendía. Por otra parte, los buenos estaban investidos de las virtudes deseadas: responsabilidad, solidaridad, apego, ciudadanía.


Un refrito refriteado.

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