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9 de abril de 2014

¡No al gas shale! POR: VÍCTOR MANUEL SÁNCHEZ #Coahuila #MoreiraCorrupto

¡No al gas shale!:

POR:  VÍCTOR MANUEL SÁNCHEZ

Reinventando a Maquiavelo



viernes, 04 de abril del 2014





El Gobierno de Coahuila está empeñado en empujar la explotación masiva de los yacimientos de gas shale que se encuentran en nuestro estado, no lo culpo, pero no comparto su postura, no lo culpo porque la explotación de dichos yacimientos significaría un importante caudal de inversión privada para Coahuila y la generación de miles de empleos, pero no lo comparto porque creo que si agregamos a la ecuación los posibles daños ecológicos nuestro estado saldría perdiendo en el mediano y largo plazo.



La explotación de los yacimientos de gas shale es una de las industrias de moda en el mundo, por ejemplo en el 2011 dicha industria empleó tan sólo en Estados Unidos a más de 600 mil personas y generó ingresos por 118 billones de dólares, del 2007 al 2011 la extracción de este producto prácticamente se sextuplicó hasta ubicarse en los 8 mil billones de pies cúbicos, del 2009 al 2011 el número de pozos de extracción de dicho gas se duplicó y la inversión en la industria registró un incremento del 87.6 por ciento (EIA 2011).



Para muchos la industria del Gas Shale es la tierra prometida y México se encuentra en una posición inmejorable para aprovechar su boom, nuestro país cuenta con una de las cinco reservas probadas de gas shale más abundantes en el mundo y Coahuila es una de las cuatro entidades que ofrece mayor potencial para dicha industria.



Sin embargo todo tiene un costo y el costo de la explotación del gas shale es bastante alto, lo primero que se debe de considerar es que la explotación de los yacimientos de este tipo de gas ofrecen rendimientos decrecientes, en el primer año de explotación un pozo ofrece una producción muy alta la cual se reduce considerablemente en los siguientes años hasta llegar a rendimientos decrecientes para el cuarto o quinto año, dicho de otra forma; la industria del gas shale no llega para quedarse, depreda los recursos y rápidamente busca nuevos yacimientos que se puedan explotar.



Pero la corta vida de los pozos es un asunto menor cuando se le compara con el impacto ecológico que viene aparejado con la explotación del gas shale, sobre todo si se utiliza la técnica conocida como fracturación hidráulica que implica la inyección a presión de millones de litros de agua tratada químicamente que buscan fragmentar las formaciones rocosas de tal forma que los hidrocarburos puedan fluir a la superficie, el problema es que al utilizar esta técnica existe una alta probabilidad de contaminación en los mantos freáticos.



Hay evidencia suficiente que vincula la explotación de yacimientos de gas shale con el incremento en los niveles de contaminación del agua en varios estados de la Unión Americana, en especial en Pensilvania donde los niveles de cloruro, bromuro y radio que se encontró en los depósitos naturales de agua que se encuentran adyacentes a los pozos de explotación de gas shale fueron superiores hasta en un 200 por ciento a los estándares que se consideran normales (Warner et al. 2013).



Como muchos coahuilenses creo en las bondades de la inversión privada en todo tipo de industrias, sin embargo los costos ambientales que vienen aparejados a la explotación del gas shale son demasiado altos como para ser ignorados, contaminar nuestros recursos hidráulicos es una posibilidad que no se puede permitir un estado desértico como Coahuila, inutilizar nuestras fuentes de agua pondría en peligro nuestra viabilidad como estado e incluso la supervivencia de los habitantes de algunas regiones de la entidad.



En Coahuila se debe llevar a cabo un debate que analice a fondo todas las aristas que rodean a la cuestión del gas shale, lo que no puede pasar es que se mantenga la actitud del actual Gobierno de Coahuila que pretende hacer valer su punto de vista sin presentar ninguna prueba que le dé soporte a sus afirmaciones, por ejemplo, hace unos días el Gobernador Rubén Moreira declaró que la extracción del gas shale es totalmente segura, pero hasta el momento no ha presentado ningún estudio que avale su dicho.



Si el Gobierno de Coahuila se empeña en impulsar una política de explotación del gas shale está obligado a presentar datos que acrediten la idoneidad del proyecto, en pocas palabras tiene que convencer a los ciudadanos de que el proyecto no tendrá impactos ambientales importantes, pero si el gobierno es incapaz de defender su proyecto con datos duros y evidencia, debe dar marcha atrás e impulsar una ley que impida la explotación del Gas Shale en nuestra entidad.



victorsanval@gmail.com



@victorsanval

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25 de diciembre de 2013

Mitos y peligros del gas shale JENARO VILLAMIL

"Fracking". Daños irreversibles a la naturaleza. Foto: APMitos y peligros del gas “shale”:
JENARO VILLAMIL
25 DE DICIEMBRE DE 2013
REPORTAJE ESPECIAL

"Fracking". Daños irreversibles a la naturaleza.
Foto: AP
Empresarios y ambientalistas llevan meses advirtiendo que la extracción de gas de esquisto –más conocido como gas shale– no sólo es cara, sino que implica técnicas de inyección hidráulica que demandan enormes volúmenes de agua y causan daños ecológicos. Un dato significativo: mientras que la extracción de un barril de petróleo cuesta 10 dólares, la de gas shale es cinco veces más cara. Aún así, este tipo de hidrocarburo es una de las zanahorias que más ofrecen los defensores de la reforma energética.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La supuesta riqueza del gas de esquisto o gas shale, promovida como uno de los negocios más promisorios de la reforma energética, puede convertirse en otro gran mito, pues según informes de organizaciones ambientalistas, empresarios y funcionarios del sector, no es tan limpio ni abundante; menos aún rentable.

“Muy pocos productores de lutitas –como también se le conoce a este hidrocarburo– ganan con el gas, así que no se crean que es el gran negocio”, advierte José de Jesús Valdez Simancas, director general de Alpek, filial del Grupo Alfa, que mantiene una sociedad con consorcios estadunidenses al sur de Texas para explotar el gas shale.

A principios de mes, durante el Foro Monterrey Summit 2013, Valdez afirmó que extraer un barril de crudo en México tiene un costo de 10 dólares, mientras que el de gas shale es de 50.

Aroa de la Fuente, integrante de la organización Fundar, experta en sector energético, declaró a su vez que tampoco existe un “alto margen de ganancia” para explotar este tipo de gas, que se extrae de las rocas por medio de una inyección hidráulica –técnica conocida como fracking– que reclama altos volúmenes de agua.

Tan sólo para obtener ese tipo de gas en Coahuila, Nuevo León o Chihuahua se utilizan cantidades de agua equivalentes a la que consumen 7 millones de personas, expuso De la Fuente en ese foro.

Fundar y agrupaciones como el Grupo de Estudios Ambientales, Equipo Pueblo, LaVida, Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA) y Sendas, entre otras, crearon la Alianza Mexicana contra el fracking para argumentar que la tecnología utilizada en la explotación del gas shale es nociva –“invariablemente se contaminan mantos freáticos y aguas superficiales”– y contribuye al calentamiento global.

Según el informe Principales problemas identificados con la explotación de gas de esquisto por fractura hidráulica en México (fracking), elaborado en agosto último por la alianza ambientalista en vísperas de la discusión de la reforma energética, esas técnicas “desvían valiosos recursos que podrían ser destinados a implementar una urgente transición hacia fuentes de energía renovables y sostenibles, así como a introducir modelos económicos más eficientes que reduzcan sustancialmente la tasa de extracción-consumo-desecho de materiales en el mundo, sin perjudicar las condiciones de vida de la población, en condiciones de equidad”.

Asienta también que en Estados Unidos existen más de mil casos comprobados de contaminación de agua cerca de pozos de fractura hidráulica, lo que acelera la escasez de agua, “ya que se requieren de 9 a 29 millones de litros para la fractura de un solo pozo, y se utilizan químicos que en 25% pueden causar cáncer y mutaciones, 37% afectan al sistema endocrino y más de 50% causan daños en el sistema nervioso central”.

Los gobiernos de Francia, Bulgaria, Rumania, Alemania, del cantón de Friburgo en Suiza, e Italia incluso ya prohibieron el uso del fracking para la extracción del gas shale. En este último país dos proyectos de explotación de gas de esquisto fueron paralizados: uno mediante la protesta social y otro por decisión gubernamental.

En Sudáfrica, las autoridades establecieron una moratoria en septiembre de 2012 para la explotación de este gas en Karoo. En Irlanda del Norte, el parlamento votó a favor de que se aplazara dos años la eventual aplicación del fracking. Y en Canadá, uno de los países más ricos en este tipo de gas, la provincia de Quebec prohibió desde 2011 la explotación mediante esta técnica.

Hace año y medio, el consejero profesional de Pemex Héctor Moreira Rodríguez comentó a Proceso la necesidad de debatir y regular mejor los proyectos relativos a dicho hidrocarburo: “Algunos funcionarios pretenden que toda la explotación del gas shale se haga a través de una empresa distinta a las subsidiarias que tiene Pemex para permitir toda la inversión privada”.

En Argentina el fracking fue prohibido en la comunidad de Conco Salto, en la Patagonia, pero la práctica continúa en otras partes de esa nación, considerada como la segunda más importante por su número de reservas de gas shale técnicamente recuperables.

En 2012 y 2013, las localidades autónomas españolas de Cantabria y La Rioja, respectivamente, hicieron lo propio para suspender la fractura hidráulica en sus territorios. A su vez, Fuerteventura, isla del archipiélago canario, se opone al proyecto del gobierno central de Madrid de explotar gas de esquisto en el mar.

En Gran Bretaña también existe oposición a la explotación del gas de esquisto. El consejo municipal de Keynsham Town votó en contra, a pesar de que el ayuntamiento sigue firme en su apuesta por esta actividad.

Expectativas a la baja

La fiebre por este tipo de gas natural inició en México a principios de 2010, cuando la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos (AIE) calculó en 680 millones de pies cúbicos las reservas del hidrocarburo en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y en partes de Chihuahua y Veracruz.

En abril pasado la misma agencia disminuyó sus expectativas. Afirmó que dichas reservas eran de 545 billones de pies cúbicos, mientras que los estudios de Pemex estimaron que en las provincias geológicas de Burro-Picachos-Sabina, Burgos-Tampico-Misantla, así como Veracruz y Chihuahua, en realidad oscilaban entre 150 y 459 billones.

El dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, incluso dijo que su partido proponía abrir 20 mil pozos al año para la explotación del gas shale. De cumplirse con esta expectativa se necesitaría un volumen de agua equivalente al necesario para cubrir el consumo doméstico de 4.9 a 15.9 millones de personas en un año, según el reporte de Fundar.

En Coahuila los trabajos de exploración comenzaron en 2012. El año previo, según el informe de la alianza ambientalista, el Diario Oficial de la Federación publicó que el acuífero Allende-Piedras Negras es la región identificada como la más rica en gas de esquisto. En junio de 2012 el gobernador Rubén Moreira propuso construir 10 mil pozos mediante el fracking, pese a las recomendaciones del estudio publicado en el Diario Oficial.

Los autores de la investigación de Fundar refieren que la disponibilidad media anual de agua subterránea para el acuífero Allende-Piedras Negras es de 18.7 millones de metros cúbicos al año. De construirse los 10 mil pozos que propone Moreira, “se requerirían entre 90 y 290 millones de metros cúbicos de agua en el transcurso de algunos años”, estima la alianza ambiental contra el fracking.

Y agrega: “Nos sorprende que la propuesta de decreto para el acuífero Allende-Piedras Negras (Cofemer, expediente 04/0970/230413) no establezca la veda recomendada sino una ‘zona reglamentada’, lo que permitiría a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) vigilar las concesiones y asignaciones, sin dejar de autorizar el uso de este volumen del acuífero para actividades de extracción de gas por fractura hidráulica”.

Actualmente, en los municipios de Nava y Guerrero, en Coahuila, la empresa Geokinetics realiza los trabajos de exploración de gas shale. Llevan 25% de avance, declaró Pedro Tinoco, vocero de la empresa, al diario regional La Vanguardia.

“El estudio abarca 11 mil 500 kilómetros cuadrados o unas 140 mil hectáreas, por lo que desde un campamento ubicado en el municipio de Guerrero se realizan las operaciones”, afirmó Tinoco.

En Chihuahua, autoridades y empresarios como Eloy Vallina dicen estar dispuestos a invertir en el gas shale, pero el Grupo Alfa, de Monterrey, prefirió invertir más en territorio de Estados Unidos que en México.

Pemex estima que la inversión requerida para extraer este gas natural es de 30 mil millones de pesos entre 2010 y 2016. Para los próximos 50 años requeriría de un presupuesto estimado en 600 mil millones de pesos para el óptimo desarrollo de una industria de explotación de este tipo de gas.

En Estados Unidos, la potencia energética mundial que ha promovido la exploración y explotación del gas shale, la misma industria gasífera reconoce que en 80% de los pozos perforados los costos de producción superan las ganancias esperadas. Al menos eso indican los reportes de la prensa especializada citados por la alianza contra el fracking.

El gas shale se convirtió en una alternativa a raíz de la declinación de los yacimientos de gas y petróleo convencionales, al tiempo que se incrementó la demanda a nivel mundial. Tras el crack financiero de 2008, Estados Unidos impulsó la explotación de este tipo de hidrocarburo hasta representar 40% del total de su producción de gas natural, pero el alto costo de producción en varios pozos ha vuelto inviable económicamente la explotación en territorio estadunidense.

El factor del narcotráfico

La fiebre por el gas shale en México, similar a lo que ocurrió en 2008 con la exploración en los campos de aguas profundas, se debe a la cercanía del país con tres campos petroleros estadunidenses altamente productivos en el Golfo de México y la posibilidad de que se establezcan en territorio nacional.

Se trata de los llamados “campos elefantes”, que representan “grandes posibilidades de hallazgos similares en aguas mexicanas”, según geólogos entrevistados por la agencia Reuters el domingo 15. Sin embargo, de los 25 pozos perforados en aguas profundas, sólo en cinco hay viabilidad.

Lo mismo sucede con los yacimientos de esquisto en Texas, Eagle Ford, y en la cuenca Permian, colindante con los estados fronterizos mexicanos. Nada garantiza, hasta ahora, que la rentabilidad de la explotación del gas shale en Texas sea equivalente a la mexicana.

El gran factor de riesgo es la inseguridad de la zona, en entidades donde los cárteles del Golfo y de Los Zetas se disputan el control.

“¿Hay gente involucrada en Eagle Ford que querrá cruzar la frontera al sur? Quizá no, debido a las grandes preocupaciones por la inseguridad”, confió Kenneth Medlock, del Centro de Estudios Energéticos de Rice University, de Houston, a la agencia Reuters.
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14 de noviembre de 2011

Cuestionan expertos la existencia de grandes reservas de gas shale. Otra vez van por negocios que dañan el medio ambiente

Cuestionan expertos la existencia de grandes reservas de gas shale. Otra vez van por negocios que dañan el medio ambiente:
El anuncio, una estrategia de propaganda; prematuro, hablar de gasoductos, señalan
Los métodos para explotar el energético son caros y depredadores del medio ambiente
Israel Rodríguez J. Periódico La Jornada. Domingo 13 de noviembre de 2011.
El presunto descubrimiento de grandes reservorios de gas shale en México, como lo anunció recientemente el presidente Felipe Calderón y el secretario de Energía, Jordy Herrera, es parte de una estrategia de propaganda porque hasta el momento no se ha cuantificado el volumen de los aparentes recursos; sin embargo, ya se habla de la construcción de grandes gasoductos que requerirán de inversiones privadas superiores a los 10 mil millones de dólares, consideraron especialistas en materia petrolera.
Francisco Garaicochea, premio nacional de ingeniería y presidente del Grupo Ingenieros Petroleros Constitución de 1917, reveló que hasta el momento sólo se ha perforado un pozo exploratorio, el Emergente 1, localizado en proximidades de Nuevo Laredo, con cero reservas probadas, ya que resultó incosteable, con un costo de perforación y terminación de 10 millones de dólares.
Recordó que antes de 1977 se construyó en el norte del país el ducto de 48 pulgadas, para exportar diariamente a Texas 2 mil millones de pies cúbicos de gas. “Después, la extracción no permitió exportar gas; pero las trasnacionales se quedaron con las ganancias al vendernos la tubería, las compresoras, las válvulas”.

20 de enero de 2014

Gringos listos a destrozar ecología en CD. JUAREZ sacando GAS SHALE

Gas shale que existe en el Valle de Juárez, ¿beneficio o maldición? | Local | El Diario:


MAS DEL PELIGROSO FRACKING EN EL SENDERO: http://senderodefecal1.blogspot.com/search?q=FRACKING#.Ut1yxtK3Xs0


P. Mayorga/ J. Armendáriz
El Diario | 2014-01-12 | 23:14
Chihuahua— Al este de Juárez, rumbo a el Valle, hay gran potencial de yacimientos de gas shale bajo tierra, que garantiza la abundancia de ese energético para los próximos 94 años, de acuerdo con un estudio del economista Jesús Cañas, del Banco de la Reserva Federal de Dallas.

De acuerdo con Cañas, las reservas nacionales pasarán de 4 billones a 20 billones de pies cúbicos, se generarán más empleos con la construcción de cuatro complejos petroquímicos en la franja de Chihuahua a San Luis Potosí.

Los yacimientos de Juárez pueden cambiar la dinámica económica de la frontera e impulsar el crecimiento del país hasta un punto porcentual de Producto Interno Bruto (PIB), según el estudio que obra en manos de la Secretaría de Economía estatal.

Sin embargo, hay algo que el estudio no dice: la única forma que existe hoy día para extraer ese potencial energético se llama “fracking”, una técnica que destruye la naturaleza a su alrededor y envenena los mantos de agua del subsuelo.

El daño es tal, que varios países del primer mundo han prohibido extraer este combustible.

Contrario al entusiasmo oficial, la experiencia de otros países ha demostrado el daño, plantean; además advierten sobre costos de exploración y un alto consumo de agua

El gas shale, conocido también como gas de esquisto, gas de lutita o gas pizarra, es un hidrocarburo que se encuentra en rocosas sedimentarias, propias de la frontera de Chihuahua con Texas.

La justificación de la Secretaría de Economía estatal para impulsar la explotación del gas shale, es la situación actual y las perspectivas del mercado de gas natural.

“Este entorno ha motivado una serie de acciones y proyectos que buscan aprovechar, tanto en el mediano como en el largo plazo, las ventajas de una mayor utilización del gas natural en nuestro país”, señala la dependencia.

En este proyecto se están involucrando la Secretaría de Energía (Sener), en conjunto con Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

El fin es llevar gas natural a un mayor número de regiones y reforzar la infraestructura existente, para que permita dar flexibilidad operativa al sistema de transporte de gas y seguridad para los usuarios en la prestación de servicio.

De acuerdo con los diputados locales Hortensia Aragón Castillo por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Gerardo Hernández del Partido Revolucionario Institucional (PRI), han tenido acceso a estudios de Pemex y otras dependencias, que reflejan que la principal veta de gas shale es Ojinaga, seguida de Villa Ahumada, parte de Juárez, e incluso hay en Coyame, Aldama, entre otras regiones.

Fracking, un peligro

Por ahora, la única forma de explotar este gas es mediante el fracking. En Estados Unidos ya se utiliza esa técnica de extracción, pero según la Oficina Internacional de Investigación Independiente, ha ocasionado catástrofes ecológicas principalmente en Pensilvania, Texas y Luisiana.

En esas regiones han envenenado las tierras agrícolas, con productos químicos utilizados con la tecnología de fracturación o fracking.

En México, ya hay organizaciones no gubernamentales como Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema) que promueven estrategias para prevenir e impedir que se desarrolle el fracking en el país, porque es devastador, advirtió Miguel Mijangos, integrante de la organización.

La explicación de Rema es la siguiente:

“Con la fractura hidráulica se pretende extraer gas y petróleo sepultado en el subsuelo a una distancia que va de los mil hasta los cinco mil metros de profundidad, atrapado en la roca de esquisto, por medio de la perforación de pozos e inyectando hasta 30 millones de litros de agua en cada uno con alrededor de 800 tipos de químicos y más de 2,500 sustancias”, dicen.

“Además de perder biodiversidad, agudizar el cambio climático, contamina el subsuelo, los mantos acuíferos y el agua de forma irreversible, es altamente perjudicial para la salud humana”, explica.

Hasta ahora, Pemex ha explorado el gas de esquisto en los estados de Chihuahua, Veracruz, Sinaloa y Tamaulipas, que inevitablemente se extrae a través del fracking, explica Rema.

Víctor Quintana Silveyra, coordinador estatal del Movimiento de Regeneración Nacional, dijo que existen países donde está prohibida la extracción de ese recurso por los daños ambientales que provoca.

Por su parte mediante un documento, Greenpeace alerta sobre el interés por invertir en ese recurso sin que sea totalmente rentable, en tanto detalla las entidades de Estados Unidos donde hay afectaciones por extraer gas shale.

Quintana, ex legislador local y catedrático de la UACJ, manifestó que estarán al pendiente de que se realice un foro para hacer conciencia entre la gente sobre lo que esta actividad implica.

“Es una técnica en la que se perfora con una inyección de agua a muy alta presión; es decir, que se requiere mucho agua para eso y estamos hablando en una entidad que precisamente carece de agua”, dijo.

Aseveró además que las empresas interesadas en invertir para extraer ese recurso, principalmente chinas, según lo ha dado a conocer el gobernador César Duarte, carecen de interés sobre las afectaciones ambientales, “son depredadores”, adelantó Quintana Silveyra.

A su vez, Greenpeace, integrante de la llamada Alianza Mexicana contra el Fracking, que conforman 16 organizaciones, exigieron en meses anteriores ante el Congreso de la Unión y al presidente prohibir la técnica fracking durante la discusión de la Reforma Energética.

Detallaron que Francia, Bulgaria, Alemania e Irlanda, entre otros países, ya han prohibido o emitido moratorias contra esta técnica de extracción por los riesgos ambientales. En Estados Unidos, algunos estados lo han prohibido, pero en otros se sigue efectuando.

En su documento “Chale con el gas shale”, Greenpeace detalla que “las experiencias y análisis de otros países han demostrado que este gas está lejos de convertirse en una fuente de energía limpia; por el contrario, se trata de una tecnología insegura que está causando problemas ambientales en diferentes países”.

Indica que en Estados Unidos 20 por ciento del gas natural consumido se origina del gas shale. Algunos informes calculan que el valor subirá hasta 50 por ciento en los próximos años, y advierte que la extracción del gas no es tan fácil y barata como se considera actualmente.

Refiere que Petróleos Mexicanos (Pemex) estima que, sólo para explorar las posibilidades de gas shale en México, sería necesaria una inversión de aproximadamente 30 mil millones de pesos en los próximos tres años para explorar 195 pozos, de los cuales casi 300 millones de pesos ya se han gastado en trabajos exploratorios.

También considera que se requerirá un presupuesto estimado de 600 mil millones para el óptimo desarrollo de gas shale para los próximos 50 años.

Debido a que se requiere mucho agua, “en lugares con problemas de sequía la tecnología compite contra la alimentación de la población y la agricultura”, añade.

Destaca que el proceso de la exploración y explotación del gas shale trae también la dificultad en el manejo de lodos que brotan del pozo y que van a plantas de tratamiento inadecuadas, o al desembocar en los arroyos y ríos, los contaminan.

Pone como ejemplo que el fracking y la retirada del lodo de las perforaciones causan pequeños sismos poco perceptibles, pero en Arkansas y Oklahoma ya se han presentado fuertes movimientos telúricos.

Además argumenta que los precios actuales del gas shale no permiten una exploración y extracción económicamente rentable para la paraestatal u otras empresas en México. (Patricia Mayorga / Jaime Armendáriz / El Diario)

jarmendariz@diarioch.com.mx


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22 de diciembre de 2013

Gas shale: ¿alternativa o riesgo energético?

Gas shale: ¿alternativa o riesgo energético? - Grupo Milenio:
ALEJANDRO DOMÍNGUEZ
20/12/2013 10:35 AM
Ciudad de México
Cada vez es más frecuente el uso de gas natural en la vida diaria. Para la calefacción, el aire acondicionado, el agua caliente, la preparación de alimentos y hasta para el transporte público, se puede utilizar este tipo de gas.

Uno de los temas de debate sobre la recién aprobada reforma energética es que con ella se incrementaría la extracción y explotación del tipo de gas natural conocido como gas shale que se encuentra almacenado en rocas del subsuelo y que su extracción requiere de alta tecnología y una gran inversión económica.

En diciembre, tras la aprobación de la reforma, el director de Pemex, Emilio Lozoya, declaró en entrevista radiofónica que “México debería apostar por la industria del gas shale, como se ha hecho en otros países, pues permitiría captar más recursos, generar empleos y bajar las tarifas de electricidad”.

Este gas, es conocido también como gas de esquisto, gas de lutita o gas pizarra. Es un hidrocarburo en estado gaseoso que se encuentra rocosas sedimentarias de grano muy fino. Este tipo de gas natural se extrae de zonas profundas en terrenos donde abunda el esquisto, las lutitas o las argilitas ricas en materia orgánica. Como el interior rocoso del esquisto tiene baja permeabilidad, es imposible que ascienda a la superficie. Por ello su extracción comercial requiere fracturar la roca hidráulicamente (proceso conocido como fracking o fractura hidráulica, que es fuertemente criticado por grupos y organizaciones ambientalistas).

El proceso de extracción de gas shale

“Para extraer el gas shale atrapado en rocas de esquisto a una profundidad de entre 1 y 5 kilómetros bajo la tierra, es necesario hacer un pozo vertical, luego hacer una serie de incisiones horizontales e inyectar agua a alta presión con químicos -muchos de ellos tóxicos- y con otros materiales para permitir la salida del gas. Esta técnica se hace de forma intensiva en Estados Unidos desde finales de la década pasada”, explicó Aroa de la Fuente, investigadora de Fundar Centro de Análisis.

Argumentos en contra del gas shale y de su extracción

Para Aroa de la Fuente, investigadora de Fundar -que pertenece a la Alianza contra el Fracking- “se está apostando mucho a la explotación del gas shale como una medida para mejorar la producción de hidrocarburos y disminuir la importación de gas en el país, pero también como un argumento para permitir una mayor apertura al sector privado del sector petrolero”.

Sin embargo, consideró que se ha visto que tiene graves afectaciones socio ambientales y el gas que se recupera es muy poco.

“Requiere mucha inversión y lo que se puede recuperar del gas que hay en los yacimientos es muy bajito, más o menos se recupera entre un cinco y un diez por ciento, mientras que en los yacimientos de gas natural convencionales se recupera entre un 65 y un 80 por ciento”.

Entre los daños ambientales que la Alianza contra el Fracking asegura, existen con esta técnica de extracción de gas están: un gran consumo de agua (entre 9 y 29 millones de litros de agua por pozo) y la contaminación del agua que se utiliza.

Fundar asegura que, además, los seres humanos pueden sufrir enfermedades

“Una vez que se le vierten estos químicos, que la mayoría son tóxicos, hay pruebas en Estados Unidos de que causan daños neurológicos, cáncer, problemas genéticos y otro tipo de enfermedades”, dijo Aroa de la Fuente.

Usos del gas natural

Las aplicaciones y procesos en los que se usa gas natural son industriales, de comercios y servicios, en la energía y en el hogar.

- En la industria se utiliza para la generación de vapor, la industria de alimentos, la cocción de productos cerámicos, la fundición de metales, generación eléctrica, producción de petroquímicos, para los sistemas de calefacción y para hornos de fusión.

- En el comercio y servicios se utiliza para la calefacción, el aire acondicionado,  la cocción y preparación de alimentos, para el agua caliente.

- En el sector energético se utiliza para procesos como la cogeneración eléctrica y en centrales térmicas.

- En el hogar se utiliza en la cocina, en la calefacción, agua caliente y aire acondicionado.

- En el transporte de pasajeros, algunos taxis y autobuses funcionan con gas natural en vez de usar gasolina.

El gas natural también es utilizado como materia prima en diversos procesos químicos e industriales y puede ser convertido a hidrógeno, etileno, o metanol; los materiales básicos para diversos tipos de plásticos y fertilizantes.
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5 de enero de 2014

Se acaba la fiesta del gas shale en EU, mientras en México empieza su burbuja - Alfredo Jalife-Rahme

FotoLa Jornada: Bajo la lupa:
Se acaba la fiesta del gas shale en EU, mientras en México empieza su burbuja
Alfredo Jalife-Rahme


MAS SOBRE EL GAS SHALE:
http://senderodefecal1.blogspot.com/search?q=gas+shale

El agente bursátil Peter Tuchman desarrolla su actividad en el piso de remates de la bolsa de Nueva York, el 10 de abril pasadoFoto Ap
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uien en la coyuntura geopolítica presente alucine que los geólogos dominan el mundo de los hidrocarburos por encima de los alquimistas financieros de Wall Street/la City no tiene ni la más remota idea en qué Vía Láctea habita.

Una de las características de los hidrocarburos en el eje anglosajón Wall Street/la City –que domina apabullantemente la desregulada globalización financierista donde el BRICS apenas sacan la cabeza– es la creación de burbujas financieras, mucho más relevantes que sus vulgares reservas y/o producción, como lo demuestra la comparación de las Nuevas Siete Hermanas Estatales (sic) con los ingresos financieros de las megapetroleras globales anglosajonas: ExxonMobil, Chevron, Shell y BP– las máximas depredadoras globales (Bajo la Lupa, 29/12/13). Las Nuevas Siete Hermanas Estatales (sic), aunque la autora Carola Hoyos cita ocho (sic) –Aramco (Arabia Saudita); NIOC (Irán); INOC (Irak); PDVSA (Venezuela); PetroChina; Gazprom (Rusia); Petrobras (Brasil), y Petronas (Malasia)– rebasan de lejos a las cuatro megapetroleras anglosajonas cuando se contrastan sus reservas y su producción tanto de petróleo (http://es.scribd.com/doc/194679437/7oil) como de gas (http://es.scribd.com/doc/194680168/7gas) frente a las pantagruélicas finanzas de la banca de Wall Street/la City que controla a sus petroleras anglosajonas, según un esquema comparativo del The Financial Times (12/3/07), adonde Peña y Videgaray, acompañados por un nutrido séquito de funcionarios ( FT, 17/6/13), fueron a obsequiar los hidrocarburos del “México neoliberal itamita”.

Gracias a la burbujeante alquimia financierista de Wall Sreet/la City, las megapetroleras anglosajonas superan ostensiblemente a las Nuevas Siete Hermanas Estatales (sic) que son muy vulnerables en el rubro financierista (http://es.scribd.com/doc/194680865/7-Financials ).

Cabe recordar que The Financial Times ( http://www.muckety.com/Financial-Times/5000718.muckety ) y The Economist (donde los banqueros Rothschild poseen un sustancioso paquete de acciones ( http://www.muckety.com/Economist-Group/5032274.muckety ) pertenecen al Grupo Pearson ( http://www.muckety.com/Pearson-plc/5002391.muckety ), a su vez controlado por el mayor banco invisible del mundo Black Rock (Bajo la Lupa, 11/12/13; http://www.jornada.unam.mx/2013/12/11/opinion/026o1pol ) jefaturado por el polémico israelí-estadunidense Lawrence Fink ( http://es.scribd.com/doc/190331254/LFink ).

Philip K. Verleger Jr., de los que más saben de hidrocarburos en el mundo, exhibe que Wall Street, y no los productores estatales con grandes reservas y producción, determina el precio de los hidrocarburos (http://www.international-economy.com/TIE_W07_Verleger.pdf). Ninguna variación en cuanto a la nueva burbuja financierista creada por los megabancos de Wall Street: el gas shale (gas esquisto/grisú/lutitas), en cuya extracción, curiosamente, no desean participar sus anteriores socios de Shell, a grado tal que su director critica que su pretendido auge es una exageración (Bajo la Lupa, 6/10/13).

Tyler Durden, de Zero Hedge (29/12/13), advierte que “la fiesta del gas shale está acabando”, con base en las advertencias de Andrew Hall, polémico mandamás de la firma mercante de materias primas Phibro ( http://www.muckety.com/Phibro-LLC/5063588.muckety ) y de la empresa especuladora de hedge funds Astenbeck Capital, anterior ejecutivo de BP y de una subsidiaria de Citigroup (de la que son accionistas Zedillo y Roberto Hernández Ramírez, miembro del consejo de administración de Televisa http://www.televisa.com/inversionistas-ingles/board-of-directors/ ). Phibro (rebautizado como “Astenback Capital Management) es subsidiaria de Occidental Petroleum Corporation (Oxy).

Hall alertó en una carta a sus inversionistas sobre el futuro del gas shale durante la próxima década en la que desconstruye todo el optimismo burbujeante de sus adictos. Alude a los datos del Departamento de Energía sobre la declinación mensual de 6.5 por ciento de los campos Bakken y Eagle Ford (nota: que representan casi la mitad del incremento de la producción del gas shale en Estados Unidos). Aduce que inmediatamente después de 2020 (¡en seis años!) su producción declinará. Emprende la sumatoria del abasto global del petróleo en la que toma en cuenta el incremento potencial de Irán, después del inesperado arreglo sobre su contencioso nuclear por casi medio millón de barriles, mientras la frágil situación de Libia (potencia gasera) no presagia una pronta reanudación de su extracción.

Las exportaciones que sí se pueden incrementar son las de Irak, en alrededor 300 mil barriles al día, bajo la espada de Damocles de su querella sectaria.

La disminución de la producción de Libia puede ser compensada por Irán y la clave se centrará en el enigma de Irak, mientras Arabia Saudita parece haber llegado a su máxima capacidad. Suena por demás interesante que un grupo de banqueros anglosajones colisionen el precio del barril sunnita (Libia y Arabia Saudita; curiosamente, producción a la baja) con el precio del barril chiíta (Irán e Irak; producción al alza).

Fuera de la OPEP, Hall hace eco a quienes vaticinan que su crecimiento será de 1.4 millones de barriles al día (mbd), con la mayor contribución (1.1 mbd) conjunta de Estados Unidos y Canadá, y el resto de Brasil (de cuya producción vaticinada se han equivocado en los pasados cinco años) y Kazajistán. Llama la atención que no citen al “México neoliberal itamita” que se subsumió al esquema geopolítico de Norteamérica (Bajo la Lupa, 18/12/13).

El punto nodal subyace en que los oráculos esperan que Estados Unidos (EU) aumente casi 1 mbd en 2014, en su “mayoría provisto por el auge continuo del gas shale”, que, por cierto, es menor a los incrementos de 2013 y 2012. Es muy ilustrativa la gráfica del gas shale en EU que parece haber llegado a su pico en 2013 y que ha empezado su acelerado descenso ( http://es.scribd.com/doc/194687644/Oil-Supply-Future ).

Si bien en EU está por concluir la fiesta del gas shale, las mineras canadienses van con todo por ese producto de México (CNNExpansión, 30/12/13). Hall es muy escéptico sobre las cifras alegres tanto de la dupla mirífica Bakken/Eagle Ford como de otros yacimientos prospectivos. El mismo Hall no se inmuta por los hallazgos deletéreos en materia ambiental del fracking y de la toxicidad de las emisiones extractivas del gas shale: desde el metano hasta el bióxido de carbono que participan en el calentamiento global.

El problema de fondo cuando se trata del gas shale es que sus panegiristas, que desprecian los hallazgos científicos de los geólogos, ocultan que su explotación es inmediata (70 por ciento) y que sus reservas se desvanecen en el corto plazo.

Lo que no conviene exhibir es la estratagema financierista de los banqueros de Wall Street y la City: la creación de una burbuja especulativa para obtener ganancias espectaculares en los primeros años, mientras dejan la chatarra improductiva a los incautos como el “México neoliberal itamita”, donde está por iniciar su aquelarre depredador ambiental y financierista.

www.alfredojalife.com

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13 de abril de 2013

RÉGIMEN SALINISTA inventa que GAS SHALE es la panacea energética mientras la realidad indica que pozos producen muy poco

Limestone on shale
Limestone on shale (Photo credit: Wikipedia)
La Jornada: Descubren enormes yacimientos de gas en el norte de México:

Descubren enormes yacimientos de gas en el norte de México
Se podrán generar empleos con la eventual construcción de complejos petroquímicos, afirma el secretario Herrera
Las reservas pasarán de 4 billones a 20 billones de pies cúbicos

El secretario de Energía Jordy Herrera Flores participó ayer en un foro sobre petróleo y energía


Periódico La Jornada
Martes 25 de octubre de 2011, p. 22
El secretario de Energía, Jordy Herrera Flores, anunció el descubrimiento de enormes yacimientos de gas en el norte de la República, con lo que se va a transformar la carátula energética del país.

Con los recientes descubrimientos de gas shale, que es gas natural contenido en areniscas, se contará con este energético en abundancia para los próximos 94 años y se podrá impulsar el crecimiento del país hasta en un punto porcentual del producto interno bruto (PIB).

Además se generarían más empleos con la eventual construcción de cuatro complejos petroquímicos en la franja que va desde Chihuahua hasta San Luis Potosí.

El funcionario declaró que con estos descubrimientos se podrá eliminar la importación de gas para las plantas de generación de energía eléctrica de ciclo combinado, que utilizan gas natural.

México va a tener mucho gas, al pasar de una reserva de 4 billones a 20 billones de pies cúbicos. Ante este escenario, exhortó: Es una ventana de oportunidades que no podemos dejar pasar por cuestiones de índole política y electoral.

Este tipo de gas se llama shale por la clase de roca donde se encuentra alojado en el subsuelo, que también es conocida como lutita o arcilla.

Herrera Flores indicó que la explotación de gas shale nos va a permitir en términos ambientales cancelar la utilización de combustóleo en plantas de energía eléctrica. Nunca más un barco de combustóleo en el Mar de Cortés.

Al participar en un foro sobre energía, el funcionario explicó que al disponer del gas y cerrar importaciones podrán arrancar nuevos proyectos de petroquímica. “Con el potencial del gas shale conservadoramente se podrían construir al menos tres plantas como la de Etileno XXI, y podríamos estar creciendo un punto porcentual adicional.

Además, el retorno de la inversión sería más rápido en dos o tres años, en contraste con otros proyectos de la industria petrolera.

Consideró que la red de gasoductos también aumentaría 40 por ciento, con la subsecuente creación de empleos en el norte y hacia el centro del país.

Sin dar más detalles, reveló que la Secretaría de Energía (Sener) está modificando el reglamento de gas natural porque habrá gas en abundancia. Es un buen momento para fijar nuevos parámetros, dijo el titular de la Sener.

De acuerdo con informes de Pemex Exploración y Producción (PEP) los principales depósitos de gas shale se encuentran localizados en la región de Sabinas y Burgos, entre Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Desde el punto de vista geológico los yacimientos convencionales son areniscas de la cuenca sedimentaria del terciario. Los informes de Pemex señalan que se han localizado ya tres yacimientos en la parte somera, en el área de Piedras Negras, Coahuila.

En la parte de Estados Unidos el primer pozo productor de gas shale, denominado Eagle Ford, data de 2008; se prevé que los primeros yacimientos productores de este energético empiecen su producción comercial hacia 2015.

Pemex ya perforó tres pozos que confirman la existencia de enormes cantidades de este gas: El Montañés 1, Nómada y Emergente, el primero de perforación horizontal.

La paraestatal petrolera indicó que en el área comprendida entre Nuevo Laredo y Piedras Negras se tiene identificado un potencial de extracción de mil 700 millones de pies cúbicos de gas shale para 2015.

En Reynosa y en Tampico también se identificó potencial gasífero mediante el pozo Lerma. Pemex informó que hay 256 pozos que ya se habían perforado, pero ahora con la utilización de nueva tecnología se vuelven a estudiar.

La expectativa es que en la cuenca de Burgos la producción diaria pase de mil 350 millones de pies cúbicos por día a mil 700 millones en 2015. Según las evaluaciones de PEP las reservas de gas se podrían incrementar hasta en cinco veces con respecto al valor actual.

Sobre la controversia de Pemex con Repsol, el secretario de Energía, Jordy Herrera, señaló que esperan continuar con buenas relaciones en la empresa española y dijo que Pemex no aumentará su participación en esa petrolera.

Aún con la destitución de Luis del Rivero como presidente del consejo de administración de Sacyr Vallehermoso, el acuerdo entre la constructora y Petróleos Mexicanos (Pemex) con la española Repsol se mantendrá, aseguró el funcionario.

Nosotros tenemos un acuerdo de voto coordinado; las decisiones que tome Sacyr en su propia empresa son muy respetables. Para nosotros, mientras no haya una comunicación distinta el acuerdo prevalece.

El también presidente del consejo de administración de Pemex afirmó que en caso de que Sacyr busque deshacerse de una parte de su tenencia accionaria en Repsol, ante su situación financiera, el Comité de Estrategias de Inversiones de la petrolera mexicana analizaría la posibilidad de tomar esa participación.

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1 de enero de 2014

Gas Shale, ¡un fiasco! afirman organizaciones ambientalistas y empresariales

Gas Shale, ¡un fiasco! | El Mañana de Nuevo Laredo:

CIUDAD DE MÉXICO.- La supuesta riqueza del gas de esquisto o gas shale, promovida como uno de los negocios más promisorios de la Reforma Energética, puede convertirse en otro gran mito, pues según informes de organizaciones ambientalistas, empresarios y funcionarios del sector, no es tan limpio ni abundante; menos aún rentable.

“Muy pocos productores de lutitas -como también se le conoce a este hidrocarburo- ganan con el gas, así que no se crean que es el gran negocio”, advirtió José de Jesús Valdez Simancas, director general de Alpek, filial del Grupo Alfa, que mantiene una sociedad con consorcios estadounidenses al sur de Texas para explotar el gas shale.

A principios de mes, durante el Foro Monterrey Summit 2013, Valdez afirmó que extraer un barril de crudo en México tiene un costo de 10 dólares, mientras que el de gas shale es de 50.

Aroa de la Fuente, de la organización Fundar, experta en sector energético, declaró a su vez que tampoco existe un alto margen de ganancia para explotar este tipo de gas, que se extrae de las rocas por medio de una inyección hidráulica –técnica conocida como fracking– que reclama altos volúmenes de agua.

Tan sólo para obtener ese tipo de gas en Coahuila, Nuevo León o Chihuahua, se utilizan cantidades de agua equivalentes a la que consumen 7 millones de personas, expuso De la Fuente en ese foro.

Fundar y organismos como el Grupo de Estudios Ambientales, Equipo Pueblo, LaVida, Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua y Sendas, entre otras, crearon la Alianza Mexicana contra el fracking para argumentar que la tecnología utilizada en la explotación del gas shale es nociva -invariablemente se contaminan mantos freáticos y aguas superficiales– y contribuye al calentamiento global.

Asienta también que en Estados Unidos existen más de mil casos comprobados de contaminación de agua cerca de pozos de fractura hidráulica, lo que acelera la escasez de agua, ya que se requieren de 9 a 29 millones de litros para la fractura de un solo pozo, y se utilizan químicos que en 25% pueden causar cáncer y mutaciones, 37% afectan al sistema endocrino y más de 50% causan daños en el sistema nervioso central.

Los gobiernos de Francia, Bulgaria, Rumania, Alemania, del cantón de Friburgo en Suiza, e Italia, ya prohibieron el uso del fracking para la extracción del gas shale. En este último país, dos proyectos de explotación de gas de esquisto fueron paralizados: uno mediante la protesta social y otro por decisión gubernamental.

Hace año y medio, el consejero profesional de Pemex, Héctor Moreira Rodríguez, declaró a Proceso la necesidad de debatir y regular mejor los proyectos relativos a dicho hidrocarburo.

 “Algunos funcionarios pretenden que toda la explotación del gas shale se haga a través de una empresa distinta a las subsidiarias que tiene Pemex para permitir toda la inversión privada”, apuntó.
EXPECTATIVAS A LA BAJA

- La fiebre por este tipo de gas natural inició en México en el 2010, cuando la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos
calculó en 680 millones de pies cúbicos las reservas del hidrocarburo en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
- En abril, la misma agencia disminuyó sus expectativas. Afirmó que las reservas eran de 545 billones de pies cúbicos, mientras que los estudios de Pemex estimaron que en las provincias geológicas de Burro-Picachos-Sabina, Burgos-Tampico-Misantla, así como Veracruz y Chihuahua, en realidad oscilaban entre 150 y 459 billones.
- Pemex estima que la inversión requerida para extraer este gas natural es de 30 mil millones de pesos entre el 2010 y el 2016. Para los próximos 50 años requeriría de un presupuesto estimado en 600 mil millones de pesos para el óptimo desarrollo de una industria de explotación de este tipo de gas.
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21 de diciembre de 2013

Los mitos de la reforma energética - JENARO VILLAMIL

Producción de gas shale. Foto: Tomada de Internet.Los mitos de la reforma energética:
JENARO VILLAMIL
21 DE DICIEMBRE DE 2013
DESTACADO

Producción de gas shale.
Foto: Tomada de Internet.
Empresarios y ambientalistas llevan meses advirtiendo que la extracción de gas de esquisto –más conocido como gas shale– no sólo es cara, sino que implica técnicas de inyección hidráulica que demandan enormes volúmenes de agua y causan daños ecológicos. Un dato significativo: mientras que la extracción de un barril de petróleo cuesta 10 dólares, la de gas shale es cinco veces más cara. Aún así, este tipo de hidrocarburo es una de las zanahorias que más ofrecen los defensores de la reforma energética.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La supuesta riqueza del gas de esquisto o gas shale,  promovida como uno de los negocios más promisorios de la reforma energética,  puede convertirse en otro gran mito, pues según informes de organizaciones ambientalistas, empresarios y funcionarios del sector no es tan limpio ni abundante; menos aún rentable.

“Muy pocos productores de lutitas –como también se le conoce a este hidrocarburo– ganan con el gas, así que no se crean que es el gran negocio”, advierte José de Jesús Valdez Simancas, director general de Alpek, filial del Grupo Alfa, que mantiene una sociedad con consorcios estadunidenses al sur de Texas para explotar el gas shale.

A principios de mes, durante el Foro Monterrey Summit 2013, Valdez afirmó que extraer un barril de crudo en México tiene un costo de 10 dólares, mientras que el de gas shale es de 50.

Aroa de la Fuente, integrante de la organización Fundar, experta en sector energético, declaró a su vez que tampoco existe un “alto margen de ganancia” para explotar este tipo de gas, que se extrae de las rocas por medio de una inyección hidráulica –técnica conocida como fracking– que reclama altos volúmenes de agua.

Tan sólo para obtener ese tipo de gas en Coahuila, Nuevo León o Chihuahua se utilizan cantidades de agua equivalentes a la que consumen 7 millones de personas, expuso De la Fuente en ese foro.

Fundar y agrupaciones como el Grupo de Estudios Ambientales, Equipo Pueblo, LaVida, Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA) y Sendas, entre otras, crearon la Alianza Mexicana contra el fracking para argumentar que la tecnología utilizada en la explotación del gas shale es nociva –“invariablemente se contaminan mantos freáticos y aguas superficiales”– y contribuye al calentamiento global.

Según el informe Principales problemas identificados con la explotación de gas de esquisto por fractura hidráulica en México (fracking), elaborado en agosto último por la alianza ambientalista en vísperas de la discusión de la reforma energética, esas técnicas “desvían valiosos recursos que podrían ser destinados a implementar una urgente transición hacia fuentes de energía renovables y sostenibles, así como a introducir modelos económicos más eficientes que reduzcan sustancialmente la tasa de extracción-consumo-desecho de materiales en el mundo, sin perjudicar las condiciones de vida de la población, en condiciones de equidad”.
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27 de diciembre de 2013

Una ofensa más de la reforma energética: el shale gas - Claudia Sheinbaum Pardo

La Jornada: Una ofensa más de la reforma energética: el shale gas:
Claudia Sheinbaum Pardo
A
demás de entregar la riqueza petrolera a las empresas trasnacionales y de avanzar aún más en la privatización de la generación eléctrica, otro de los objetivos de la reforma constitucional en materia energética que pretenden aprobar próximamente el PRI y el PAN es aumentar la producción nacional de gas natural a partir de la explotación del llamado shale gas, con inversión de empresas principalmente estadunidenses.

La urgencia con la que el gobierno presenta la necesidad de que empresas privadas extranjeras exploten este hidrocarburo se basa en dos argumentos principales: hay una crisis nacional de abastecimiento de gas natural y Pemex no tiene la capacidad ni la experiencia para la extracción de shale gas.

Veamos el primer tema. A partir de mediados de los 90, el gobierno mexicano (PRI y PAN sin distinción) decidió emprender una política de sustitución del combustóleo (un derivado del crudo) por el gas natural, principalmente para la generación de energía eléctrica y en menor medida para la industria. El argumento central era que el gas natural permitía usar una de las tecnologías más eficientes de generación eléctrica, el ciclo combinado, lo que repercutía en menores costos y ahorros de energía. De esta forma entre 1996 y 2012, el consumo de gas natural para generación eléctrica creció siete veces. El único problema que no previeron nuestros brillantes gobernantes (o no les importó) fue el de asegurar la producción y aprovechamiento de gas natural que se requería para hacer funcionar dichas plantas. De esta forma, para el mismo periodo, la importación de este combustible aumentó 13 veces, de 84 a mil 89 millones de pies cúbicos diarios.

El crecimiento de las plantas de ciclo combinado ha sido principalmente privado a partir de la figura de productores independientes de electricidad. Hoy por hoy, prácticamente todo el gas que se importa se destina a la operación de las plantas de electricidad privadas1.

Para la importación de gas se construyeron tres plantas (también operadas por privados) para recibir gas natural licuado proveniente de diferentes regiones del mundo como Qatar (45 por ciento), Nigeria (28 por ciento), Perú (16), Indonesia (6 por ciento) y Yemén (5 por ciento), con contratos millonarios de transporte a empresas como Repsol. Sin embargo, lo más absurdo de esta historia no se ha contado aún. Al mismo tiempo que se compraba gas en el exterior cada vez más caro, se quemaba en la atmósfera de nuestro país casi la misma cantidad que se importaba (en algunos años fue el doble), por no hacer las inversiones necesarias en la recuperación de gas en los pozos asociados del sureste mexicano2.

Producto de esta aberrante política, el año pasado y éste, México registró una crisis de abasto de gas natural que obligó incluso, a aumentar las importaciones de combustóleo para la industria (sí de ese combustible que decidimos dejar de producir).

Mientras esta situación ocurre en nuestro país, Estados Unidos con Obama, decidió promover una política de seguridad energética más agresiva que la de Bush. De esta forma, ha aumentado su producción de crudo y de gas natural y ha promovido con mayor intensidad el desarrollo de otras fuentes de energía, entre ellas, las renovables. En el caso del gas, la orientación fue a la explotación en formaciones llamadas no convencionales a partir del llamado shale gas.

El shale gas es gas natural que se encuentra en formaciones geológicas profundas y dispersas, donde abundan las lutitas o el esquisto (entre otras). Dado que estas rocas tienen baja permeabilidad, es necesario fracturar la roca hidráulicamente para permitir que el gas ascienda a la superficie. La fractura requiere, por cada pozo, cerca de 20 mil litros de agua, la cual a su vez, se mezcla con agentes tóxicos. Para deshacerse del agua contaminada, ésta se inyecta a kilómetros de profundidad. La extracción de shale gas, además de intensiva en uso de agua y contaminante, requiere de grandes extensiones para su extracción, ya que deben hacerse una enorme cantidad de pozos para poder obtener suficiente gas. Esto ha hecho que países como Francia hayan impuesto una moratoria en la fractura hidráulica (fracking) hasta no conocer los alcances de los impactos ambientales. De acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos, México tiene grandes reservas prospectivas de shale gas principalmente en los estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, justamente en aquellos estados en donde hay carencias en el abastecimiento de agua.

La apuesta del shale gas para México es un verdadero absurdo, sería el colofón de una triste historia y un anunciado desastre ecológico.

La crisis del gas natural es el mejor momento para orientar al país a un verdadero programa de uso eficiente y fuentes renovables de energía, en una visión de integración y participación de la sociedad y las comunidades locales. Para ello no se requiere ninguna modificación a la Constitución y menos la entrega de nuestros recursos a las empresas trasnacionales.

1Los datos provienen de la Secretaría de Energía, del Sistema de Información Energética y la prospectiva de gas natural.

2Recientemente se han hecho ajustes para reinyectar el gas natural disminuyendo la quema.
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24 de agosto de 2013

JAIME AVILES: ¡Pemex sí, fracking nunca! | DESFILADERO

Por: Jaime Avilés (@Desfiladero132)
Hay una doble trampa en la propuesta de contrarreforma energética de Peña Nieto y demás chachalacas al servicio de las grandes empresas privadas de Estados Unidos y Europa: México, dicen, no tiene tecnología para extraer el petróleo de las aguas profundas y por ello debe modificar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, para que los extranjeros vengan a sacarlo. A cambio, “compartiremos” con ellos el valor de los hidrocarburos que obtengan.
La primera mentira es insultante: Petróleos Mexicanos (Pemex) posee todo lo que se necesita para sacar el petróleo de las tierras y las aguas costeras del Golfo de México. Deformar la Constitución para que las trasnacionales vengan a “ayudarnos” en este aspecto, será para ellas un obsequio perorepresentará para nosotros un robo del que jamás podremos recuperarnos.
La segunda mentira oculta propósitos criminales: la tecnología que han desarrollado los gigantes de la industria mundial del petróleo, no es para obtener petróleo y gas natural asociado, sino petróleo y gas shale, que se encuentra en el interior de pequeñas rocas de esquisto, pizarra o litita (esas tres palabras significan en inglés shale) a cuatro o cinco mil metros de la superficie del mar o de la tierra, según sea el caso.
Para extraer petróleo y gas shale se hace lo siguiente. Desde una plataforma en altamar se echa al agua un tubo como del grosor de un barril de petróleo, que baja hasta tocar el fondo. Una vez fijado ahí, se le introduce un tubo más delgado que en la punta lleva una uña, como la de un traxcavo. La uña escarba el lecho marino y sigue y sigue bajando por el subsuelo hasta localizar (repito, a cuatro, cinco y a veces hasta seis mil 500 metros de profundidad) la capa geológica en la cual hay rocas de esquisto.
Como si fuera un telescopio, dentro del tubo mayor van metiendo otros tubos cuya finalidad es succionar el lodo, la tierra, las piedras y demás residuos que vaya dejando la uña perforadora. Sin embargo, cuando ésta llega a la capa de esquisto empieza a rascarla horizontalmente a lo largo de varios kilómetros.
Y entonces, por medio del telescopio, los exploradores inyectan un combinado de al menos 600 productos químicos que explotan allá abajo, para destruir las pequeñas rocas de esquisto, liberar el gas y mandarlo por un caño del grueso de una manguera hasta los tanques de almacenamiento en la superficie.

La fracturación hidrológica o fracking.
El ingeniero petrolero que me explicó este procedimiento ecocida, llamado “fracking” (fractura hidráulica, en español), trabaja para una empresa europea en Nigeria. “Abrir un pozo como éste le cuesta a la empresa 50 millones de euros, pero de cada cinco que hace solamente uno le da resultados. Es decir, invierte 250 millones de euros, pierde 200 millones y con lo que obtiene de un solo pozo, recupera su inversión, comparte sus ganancias con el gobierno y de todos modos se lleva una fortuna”.
De acuerdo con especialistas de la Alianza Mexicana Contra el Fracking, abrir un pozo de gas shale en México, a una profundidad bastante menor, cuesta sólo 25 millones de dólares. Pero, volviendo a mi informante europeo, “en cada negocio, las empresas privadas pactan con el gobierno de Nigeria los porcentajes en que se repartirán las ganancias: a veces 40 por ciento para la empresa y 60 por ciento para el gobierno, a veces al revés, y a veces 50 y 50. No hay reglas. Los contratos se obtienen lógicamente por medio de sobornos, en uno de los países más corruptos del mundo, casi tan corrupto como México”.
Bueno, le digo, pero Nigeria debe ser un país riquísimo. “Hombre”, me dice mi fuente con mortal seriedad, “según el Corriere della Sera, es el segundo consumidor mundial de champaña. Hablo en serio. El avión que me llevó de Port-Harcourt a Frankfurt la semana pasada tenía dos terceras partes de la cabina acondicionada para viajeros de lujo (bisnes clas) y sólo una tercera parte era para clase turista. Nunca había visto algo así en mi vida”.
Port-Hartcourt es en Nigeria el equivalente a Ciudad del Carmen pero en el Golfo de Guinea. Las petroleras internacionales que de allí extraen petróleo crudo y gas natural forman a sus técnicos entre los jóvenes locales. Así, un ingeniero nigeriano que se incorpora a su nómina empieza ganando un modesto sueldo de dos mil euros mensuales, pero si triunfa y asciende a puestos de dirección, pronto ganará cinco mil euros o más.
“¿Tú sabes qué hace un muchacho con dos mil euros al mes en un país donde la mitad de la población gana menos de un dólar al día? Se vuelve un cacique. Pone negocios para explotar a sus paisanos y entra al juego de la corrupción, pero si se descuida muere, porque en medio de tal miseria lo más probable es que lo secuestren y lo maten”.
Ahora bien, ¿qué lugar ocupa Nigeria en la tabla mundial de los países que tienen reservas de gas shale? ¡Ninguno! Su mero mole es el petróleo crudo y el gas natural. Las exploraciones que realizan firmas como la italiana Eni (Ente Nazionale d´Idrocarburi), la francesa Total (patrocinadora en México del Club América) y las gringas Shell, Exxon y otras, en busca de gas de esquisto, son meros divertimentos.
En cambio, ¿qué lugar ocupa México en la misma tabla? El cuarto, nada más y nada menos que el cuarto. Una investigación planetaria, a cargo de la Agencia Nacional de Energía de los Estados Unidos, descubrió esto: China posee reservas de gas shale “técnicamente recuperables”, estimadas en mil 275 billones de pies cúbicos (bp3). Le sigue EU con 862 bp3. Argentina se ubica en el tercer puesto con 774 bp3 y luego México, repito, en cuarto, con 681 bp3.
Las zonas geográficas donde dicen que tenemos gas shale son las franjas costeras de Tamaulipas, Veracruz y Tabasco, así como las tierras semidesérticas de Nuevo León y Coahuila. Claudia Campero, de la Alianza Mexicana Contra el Fracking, denunció esta semana que Peña Nieto se propone abrir “20 mil pozos de gas shale, que requerirían una cantidad de agua equivalente a la del consumo doméstico anual de entre 5 y 15 millones de personas”.
A su vez, Claudia Sheimbaun, dijo a un tabloide capitalino que es “absurdo” pretender abrir este tipo de pozos en zonas como Coahuila y Nuevo León donde la escasez de agua es alarmante. Por otra parte, los efectos desastrosos que provoca el fracking –explosión de 600 o más productos químicos en el subsuelo– están bajo la lupa de científicos de todo el mundo, ya que estos cocteles contaminan el mar, los mantos freáticos y la tierra firme, matan a las especies marinas, a los peces de agua dulce y a las aves que anidan en las orillas de los ríos, y aumentan la actividad sísmica.
En los últimos cuatro meses de 2010 se registraron en el estado de Arkansas (EU), más de 500 temblores de tierra, todos ellos de menos de tres grados Richter, pero esta suma fue similar al número de temblores que hubo en ese mismo lugar en todo el siglo XX. ¿La causa? El fracking. Las explosiones provocaron la muerte de 100 mil peces en un tramo de 25 kilómetros del río Arkansas, y el 30 de diciembre de ese año, fallecieron de repente cinco mil mirlos de ala roja.
¿Será por eso que hace una semanas también aparecieron muertos miles de peces en las costas de Veracruz? Sheimbaun ha señalado que las escasas exploraciones en busca de gas shale en México han sido un fracaso. La pregunta es: ¿si Pemex no cuenta con tecnología para el fracking, Peña Nieto autorizó ya a empresas extranjeras a trabajar en nuestro país, antes de modificar la Constitución? No: esto lo hizo Felipe Calderón en 2008.

En la nueva generación de privatizaciones de Pemex, que inauguró la venta del complejo petroquímico de Pajaritos a un buen amigo de Salinas de Gortari, tratarán de convertir a México en una nueva Nigeria. Es por eso que debemos articular todas las luchas y todas las resistencias en contra de este muy avanzado, voraz y asesino proyecto de desmantelamiento final del país.
AMLO tiene razón: debemos conservar al máximo nuestros recursos petroleros, abrir refinerías para producir nuestras gasolinas, aceites y demás petrolíferos, olvidarnos del gas shale y aumentar la generación de energía a partir de la luz del sol y la fuerza del viento, hasta que dejemos de usar hidrocarburos que por mil razones distintas hacen daño al planeta y a todos los animales que lo habitan, incluyendo a quienes nos gobiernan.
Hoy también estaré en Twitter, apoyando a los maestros de la CNTE, en@Desfiladero132. Si quieren gozar de una maravillosa obra de teatro, vean Los Ingrávidos. Y si les convence este alegato contra el Fracking, difundan esta columna porque la prensa establecida todavía, por lo visto, ni se entera…


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15 de mayo de 2013

Quieren que MÉXICO entre al fraude del gas SHALE con ato costo y bajo rendimiento

Las importaciones de gas natural aumentaron 37% a tasa anual en 2012, mientras que la producción de este hidrocarburo cayó 4%. (Foto: AP)México, en desventaja en gas shale - Economía - CNNExpansion.com:

Por: Edgar Sigler
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — México carece de una estrategia para explotar sus reservas de gas shale, pues le faltan los recursos y un marco normativo para extraerlo de manera rentable y segura con el medio ambiente, coincidieron expertos en energía.
Contrario a esta situación, Estados Unidos desarrolla importantes proyectos para explotar el hidrocarburo y atender la creciente demanda energética.

"Para que Pemex atienda todos los proyectos posibles, incluyendo el shale gas, requiere un aumento de presupuesto de 300%", estimó Ángel de la Vega, catedrático de la facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en una mesa redonda en el instituto Flacso México.

Para este año, Pemex tiene un gasto programable de 476,659 millones de pesos y según datos de la US Energy Information Administration, México es el cuarto país con más reservas recuperables de gas shale, con 681 billones de pies cúbicos, sólo detrás de China, Estados Unidos y Argentina.

El gas shale es un gas natural no convencional que requiere alta tecnología y grandes recursos para su extracción, pues la perforación para obtenerlo se realiza de manera vertical y horizontal en el subsuelo.


fuente: http://www.cnnexpansion.com/economia/2013/05/14/mexico-en-desventaja-en-gas-shale

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22 de diciembre de 2013

Acusan que extracción de gas shale y fracking detonarán ecocidio

Acusan que extracción de gas shale y ''fracking'' detonarán ecocidio :: El Informador:
Estados Unidos tiene una gran demanda doméstica del combustible, de ahí las presiones
La explotación de este energético requiere una gran cantidad de agua mezclada con químicos dañinos al medio ambiente

CIUDAD DE MÉXICO (22/DIC/2013).- Senadoras y diputadas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) coincidieron en que la Reforma Energética decretada por el Presidente Enrique Peña Nieto generará el “ecocidio” más grande en la historia del país.

Las legisladoras se refieren a los efectos nocivos para el medio ambiente que podría ocasionar la explotación de yacimientos de gas de lutita o gas shale, mediante el uso de la fractura hidráulica, conocida como ''fracking''.

“Esta reforma afecta terriblemente la salud humana y el medio ambiente”, afirmó la senadora perredista, Iris Vianey Mendoza.

En la exposición de motivos de la propuesta de Reforma Energética que envió el Enrique Peña Nieto al Congreso, se mencionó que existe una gran necesidad de gas en México para generar la cantidad de electricidad que requieren los sectores industrial y doméstico.

En Estados Unidos existe un boom casero de gas shale, que ha provocado que se perforen miles de pozos al norte de la frontera, mientras que en el lado mexicano, sólo se han perforado unos cuantos.

Para revertir esta situación, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, anunció que el próximo año el Gobierno federal invertirá 30 mil millones de pesos para eficientar la explotación de gas shale o gas de lutita.

El problema es que la explotación de este energético requiere una gran cantidad de agua mezclada con químicos dañinos al medio ambiente, los cuales se utilizan para explotar el mineral de lutita, que se encuentra aproximadamente a mil 550 metros de profundidad, en cuya explosión se libera el ansiado gas.

“El tema del medio ambiente es muy preocupante. Primero ocupan 90% del agua para explotar estos minerales, y lo ocupan para la extracción del gas, por un lado. Por otro lado, estamos hablando de más de 600 contaminantes, como el radón, que tienen una afectación muy grande en la salud de los seres humanos”, afirmó la diputada del PRD, Graciela Saldaña Fraire.

Con base en un informe de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) explicó que la explotación de agua superará el nivel de recuperación del manto freático en Coahuila, donde la media anual de precipitaciones llega a 430 milímetros al año, mientras que la recarga media en el subsuelo, es apenas de dos mil 738 millones de hectómetros cúbicos.

Caso similar es el de Nuevo León, agregó la legisladora perredista, donde el promedio anual de precipitaciones es de 439 milímetros al año, y su recarga se estima en cinco mil 080 millones de hectómetros cúbicos.

SinEmbargo.mx

APERTURA DE ALTO RIESGO

Estados Unidos, el más beneficiado

Miriam Grunstein Dickter, del Centro de Investigación y Docencia Económicas y Alfredo Jalife Rahme, profesor de posgrado en la UNAM, afirman que la Reforma Energética promulgada por el Presidente Enrique Peña Nieto este viernes fue hecha a modo por influyentes estadounidenses para cubrir sus necesidades de hidrocarburos.

Grunstein señala que cuando hay problemas, el petróleo los agrava. Una apertura petrolera alimenta a gente autoritaria y represiva, les da dinero y medios a gobiernos autoritarios para volverse más fuertes, sin rendir cuentas de los excedentes con un dispendio total.

Jalife Rahme señala que con la explotación extranjera bajará el precio del petróleo, lo que a todas luces le conviene a EU. El Gobierno mexicano cedió a presiones financieras. Alerta del daño que provocará el gas shale, que es 86 veces más dañino que el bióxido de carbono.

• DE LADO, MECANISMO AMABLES CON EL MEDIO AMBIENTE

Desconfían de las leyes secundarias

CIUDAD DE MÉXICO.- El Partido de la Revolución Democrática (PRD), puso en tela de juicio el optimismo del diputado Gerardo Flores sobre la posibilidad de incluir en las leyes secundarias de la Reforma Energética mecanismos apropiados para el cuidado del medio ambiente.

La senadora Iris Vianey Mendoza puso como ejemplo, que la reforma permitirá la explotación del gas de lutita o gas shale, mediante el uso de la fractura hidráulica o fracking, sin imponer limitaciones ambientales a las empresas extranjeras que vayan a explotar el mineral, al norte del país.

“Este terrible daño para el ecosistema, para el medio ambiente, que está prohibido en Francia, en Estados Unidos, en Canadá, en prácticamente todo el mundo. Salvo Irán, Iraq y las naciones que están en guerra y con una condición ni siquiera de países subdesarrollados”.

“En las leyes secundarias, leyes reglamentarias, no habrá manera de poder regular la explotación en nuestro territorio nacional, ya que quedó abierta la posibilidad de que se explote el suelo por medio de hidrofractura”.

• Estados fronterizos, con graves consecuencias

Por su parte, la diputada Graciela Saldaña Fraire, precisó que las consecuencias serán muy graves para los estados del Norte del país, principalmente para Coahuila y Nuevo León, por la gran cantidad de agua potable que se desperdiciará y contaminará.

“Me parece que esto que le llaman tecnologías amigables con el medio ambiente, pero es más como una moda”.

“Una explotación es una explotación y una explotación es un impacto al medio ambiente, porque tiene que atravesar más de mil 500 metros con un costo de millones de pesos. Y que además si no lo encuentras aquí, vas a perforar otro hoyo allá. No hay realmente un trabajo detallado y científico”.

“Les vale gorro, por no decirlo más fuerte, en todas las cuestiones que tienen que ver con los recursos naturales y que además habrá una consecuencia directa para los seres vivos, humanos, flora y fauna”.

SinEmbargo.mx

FRASES

"Además de impulsar el crecimiento económico, privilegiará la explotación racional de nuestros recursos naturales. Al crecer, lo hagamos de manera sustentable2.

Juan Gerardo Flores Ramírez, diputado por el PVEM.

"En esta reforma todos hablan de sustentabilidad, porque está de moda, pero quiero decir que la mayoría ni siquiera saben qué es sustentable".

Graciela Saldaña Fraire, legisladora por Quintana Roo
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