Mostrando las entradas con la etiqueta Ignacio Chapela. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ignacio Chapela. Mostrar todas las entradas

18 de diciembre de 2013

Maíz, censura y corrupción en la ciencia - Silvia Ribeiro

Maíz, censura y corrupción en la ciencia - América Latina en Movimiento:
En 2012, un equipo científico liderado por Gilles-Éric Séralini publicó un artículo mostrando que ratas de laboratorio alimentadas con maíz transgénico de Monsanto, durante toda su vida, desarrollaron cáncer en 60-70 por ciento (contra 20-30 por ciento en el grupo de control), además de problemas hepato-renales y muerte prematura. Ahora, la revista que lo publicó se retractó, en otra muestra vergonzosa de corrupción en los ámbitos científicos, ya que las razones esgrimidas no las aplica a estudios iguales de Monsanto. El editor admite que el artículo de Séralini es serio y no peca de incorrecto, pero que los resultados no son concluyentes, algo que atañe a gran cantidad de artículos y es parte del proceso de discusión científica.

La retractación viene luego de que la revista contratara como editor especial a Richard Goodman, un ex funcionario de Monsanto, y como corolario de una agresiva campaña de ataque contra el trabajo de Séralini, orquestado por las trasnacionales. El caso recuerda la persecución que sufrió Ignacio Chapela cuando publicó en la revista Nature que había contaminación transgénica en el maíz campesino de Oaxaca.

En otro contexto, pero sobre el mismo tema, Randy Schekman, galardonado con el Nobel de Medicina 2013, al recibir el premio llamó a boicotear a las publicaciones científicas “como Nature, Science y Cell”, (y podría haber incluido a la que ahora retractó a Séralini) por el daño que le están haciendo a la ciencia, al estar más interesados en impactos mediáticos y ganancias que en la calidad de los artículos. Schekman aseguró que nunca más publicará allí y llamó a publicar en revistas de acceso abierto, con procesos transparentes. Se suma a otras denuncias sobre la relación incestuosa de las industrias con este tipo de revistas, para lograr la autorización de productos a través de publicar artículos científicos.

El estudio de Séralini es muy relevante para México, porque las ratas fueron alimentadas con maíz 603 de Monsanto, el mismo que las trasnacionales solicitan plantar en más de millón de hectáreas en el norte del país. Si se aprobara, este maíz entraría masivamente en la alimentación diaria de las grandes ciudades del país, cuyas tortillerías se abastecen principalmente en esos estados. Como México es el país donde el consumo humano directo de maíz es el más alto del mundo y durante toda la vida, el país se convertiría en una repetición del experimento de Séralini, con gente en lugar de ratas, con altas probabilidades de desarrollar cáncer en algunos años, en un lapso de tiempo suficiente para que haya cambiado el gobierno y las empresas nieguen su responsabilidad, alegando que fue hace mucho y no se puede demostrar el maíz transgénico como causa directa.

El artículo de Séralini fue publicado en la revista Food and Chemical Toxicology, luego de una revisión de meses por otros científicos. A horas de su publicación y en forma totalmente anticientífica (no podían evaluar los datos con seriedad en ese tiempo) científicos allegados a la industria biotecnológica comenzaron a repetir críticas parciales e inexactas, curiosamente iguales, ya que provenían de un tal Centro de Medios de Ciencia, financiado por Monsanto, Syngenta, Bayer y otras multinacionales.

Para retractar el artículo, ahora se alega que el número de ratas del grupo de control fue muy bajo y que las ratas Sprague-Dawley usadas en el experimento tienen tendencia a los tumores. Omiten decir que Monsanto usó exactamente el mismo tipo y la misma cantidad de ratas de control en un experimento publicado en su revista en 2004, pero sólo por 90 días, reportando que no había problemas, logrando la aprobación del maíz Mon603. Séralini prolongó el mismo experimento y lo amplió, durante toda la vida de las ratas, y los problemas comenzaron a aparecer a partir del cuarto mes. Queda claro que la revista aplica doble estándar: uno para Monsanto y otro para los que muestran resultados críticos.

El equipo de Séralini explicó que el número de ratas usadas es estándar en OCDE en experimentos de toxicología, pero para estudios de cáncer se usan más. Pero su estudio no buscaba cáncer, sino posibles efectos tóxicos, lo cual quedó ampliamente probado. El mayor número de ratas en estudios de cáncer es para descartar falsos negativos (que haya cáncer y no se vea), pero en este caso la presencia de tumores fue tan grande que incluso para esa evaluación sería suficiente. Igualmente su equipo señaló desde el inicio que se deben hacer más estudios específicos de cáncer.

A nivel global hay varios comunicados firmados por cientos de científicos defendiendo el estudio de Séralini, pero en México la Cibiogem (comisión de bioseguridad) haciendo gala de su falta de objetividad y compromiso con la salud de la población, solamente publica el lado de la controversia que favorece a las trasnacionales, ignorando las respuestas de numerosos científicos independientes.

Esto es más preocupante ya que el gobierno afirma que la liberación de maíz transgénico en México se decidirá por criterios científicos. Sin embargo, consulta solamente a científicos como Francisco Bolívar Zapata, Luis Herrera Estrella, Peter Raven y otros que tienen conflictos de interés por su relación con la industria biotecnológica. El tema del maíz en México excede los aspectos científicos, pero cualquier consulta debe ser abierta y con científicos que no tengan conflictos de interés. Por ejemplo, tomar en cuenta los documentos de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, apoyados por más de 3 mil científicos a nivel mundial.

- Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC

www.etcgroup.org



http://alainet.org/active/69889
'via Blog this'

12 de agosto de 2013

La lucha de una mexicana de 80 años contra Monsanto

La lucha de una mexicana de 80 años contra MonsantoLa lucha de una mexicana de 80 años contra Monsanto | Revolución Tres Punto Cero:
Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0

La edad le ha llenado las manos de pecas. Graciela Galván cumplirá 80 años de vida, 30 de participar en la delegación mexicana de Amnistía Internacional (AI) y menos de 10 de haber escuchado el evento que detonó una de sus luchas: la historia de Percy Schmeiser contra Monsanto.

“Simplemente se trata de un violador de patentes que sabe cómo contar una buena historia” dice Monsanto en su página de internet sobre Percy, un canadiense de 82 años calificado por la transnacional como un violador de patentes de propiedad intelectual.

Para otras personas, como Graciela, Percy es una víctima de la intervención de Monsanto en las políticas públicas de los países donde se instala.

Este campesino es el primer cultivador, de 120 a lo largo de 12 años, que la empresa de agrobiotecnología demandó penalmente por el uso de sus patentes sin pagar regalías; Percy, por su lado, argumenta que desconocía que las semillas de canola que él cultivaba en su propiedad pertenecieron a Monsanto, pues nadie le informó de ello.

“La Organización Mundial de Comercio (OMC) aceptó que las semillas fueran  propiedad intelectual y los países que pertenecen a ella se vieron obligados a defender esas semillas en su territorio”, señaló la luchadora social.

A raíz de las denuncias, Percy entró en un proceso judicial contra Monsanto. Perdió el juicio y apeló, pero volvió a perder. Así sucedió una ocasión más, hasta juntar tres derrotas seguidas.

Actualmente, el canadiense da conferencias alrededor del mundo sobre su caso, como un ejemplo de los abusos de Monsanto.

El caso de Schmeiser y de otros similares en Indiana, Estados Unidos, llevaron a que Graciela Galván a realizar una solicitud para que esta queja pudiera ser atendida por Amnistía Internacional, sin embargo, no ha tenido éxito.

La importancia de  lo que se defendía era doble: la tierra –que normalmente era la moneda de cambio por las millonarias sumas que pedía Monsanto en compensación– y las semillas en sí: la acción de cultivar le permitió a la humanidad establecerse, pasar de ser cazadores-recolectores nómadas a crear agrupaciones sedentarias. Migrar dejó de ser una condición para sobrevivir.

Graciela mantiene que la propiedad intelectual de las semillas viola el artículo 1 del Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que establece que ”en ningún caso, los pueblos pueden ser privados de sus propios medios de subsistencia” y desampara a los campesinos para defender su derecho humano a no ser arbitrariamente desposeído de su propiedad, privada o colectiva.

Leticia, su hija, recuerda el cabildeo cuando estaba por ser inaugurada la Universidad  Autónoma de la Ciudad de México (UACM) para que la delegación mexicana atrajera la solicitud para la reunión bianual de AI.

Monsanto, y las otras cinco empresas de la agrobiotecnología que dominan las patentes y el negocio, han solicitado, durante los últimos dos años, la siembra comercial de maíz transgénico en México. Su visión del campo y la actividad agrícola omite la forma de vida campesina tradicional, pues ve a los alimentos como un negocio, no como un derecho humano.

“La agricultura, como cualquier otro negocio, es competitiva y los agricultores necesitan un campo de juego equitativo” establece Monsanto en su página de internet, por lo que el cumplimiento cabal del respeto a la patente –a través de regalías– es, para ellos, fundamental para continuar sus investigaciones, que cuestan  más de dos millones de dólares diarios en desarrollo, según la empresa.

Amnistía Internacional aún no se ha pronunciado al respecto. Su campo de acción todavía no incluye derechos sociales, económicos ni culturales, por lo que la última vez que se discutió el tema resolvieron que hacía falta mayor investigación.

El año pasado la organización internacional contempló incluir la responsabilidad corporativa dentro de sus materias a tratar y en ese rubro, asegura AI México, se podrían incluir casos como los de Percy. Sin embargo, el tema no se tiene contemplado en la próxima reunión, que sucederá en el segundo semestre del año.

Graciela insiste en la inocencia de Percy y va más allá: su caso ejemplifica las diversas estrategias que Monsanto emplea para entrar a un país y subyugar a los pequeños productores. Advirtió que la contaminación genética, que se da por el intercambio entre organismos genéticamente modificados y alimentos nativos, puede ser otra estrategia.

Dicha contaminación en maíces criollos mexicanos fue detectada en México en 2001 por el investigador Ignacio Chapela, quien descubrió que el maíz nacional ya contenía genes transgénicos.

Mientras Percy da su lucha alrededor del mundo, Graciela, a sus 80 años, la da en su país: la mujer que quiere doblar a Monsanto y probar que el maíz no es de su propiedad.
'via Blog this'

14 de julio de 2013

Organizaciones y personalidades inician acciones legales contra la contaminación por transgenes del maíz en México | sinmaiznohaypais.org

Organizaciones y personalidades inician acciones legales contra la contaminación por transgenes del maíz en México | sinmaiznohaypais.org:
Boletin 8 de julio de 2013, Ciudad de México
maiz_1Diversas personalidades como el Padre Miguel Concha, Cristina Barros, la Dra. Moguel, el Dr. Victor Toledo y el Dr. Antonio Turrent, entre otros, y organizaciones de productores, indígenas, de apicultores, ambientalistas y consumidores; presentaron una demanda con el objetivo de que tribunales judiciales declaren que los límites y restricciones establecidos en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) son ineficientes, pues existe evidencia científica de contaminación transgénica de maíces nativos en  los estados de Oaxaca, Sinaloa, Chihuahua, Veracruz y Guanajuato. Ante la evidencia, organizaciones, científicos y consumidores en general; solicitan medidas precautorias para que se suspenda la siembra de cultivos transgénicos a nivel nacional.
El 5 de julio fue entregado ante el Juzgado Federal Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil, en el Distrito Federal, una acción colectiva con la que se pretende que autoridades judiciales declaren:
Que se han liberado al ambiente organismos genéticamente modificados de maíz en  lugares y en actividades donde no ha sido legalmente permitido ni autorizado.
Que los límites establecidos en la LBOGM han sido ineficaces en los casos del punto anterior.
Que la liberación comercial solicitada sobrepasará los límites y restricciones legales y causará vulneración y daño a los derechos e intereses colectivos a un medio ambiente sano y de accesos a los recursos naturales de diversidad biológica de maíces nativos.
México es centro de origen y diversificación constante del maíz. Cuenta con más de sesenta razas nativas y miles de variedades. La liberación al medio ambiente de organismos genéticamente modificados significará la pérdida del reservorio genético nacional.
A la fecha, se ha documentado la presencia de transgenes en distintas variedades nativas y en diferentes regiones agrícolas de México. Científicos como David Quist, Ignacio Chapela, Alma Piñeyro-Nelson, Jan van der Heerwaarden, Hugo R. Perales, José Antonio Serratos-Hernández, A. Rangel, M.B. Hufford, Paul Gepts, A. Garay-Arroyo, R. Rivera-Bustamante, Elena R. Álvarez-Buylla, entre otros; han expuesto, a través de sus investigaciones -las cuales han sido publicadas en revistas científicas de gran prestigio como Molecular Ecology y Nature- la contaminación de semillas nativas de maíz que se ha producido en Oaxaca, Sinaloa, Chihuahua y Veracruz.
La ineficiencia de los límites y restricciones establecidas en la LBOGM ha propiciado que se vulneren los siguientes derechos: a un medio ambiente sano, al acceso de recursos naturales de diversidad biológica del maíz, a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, así como adecuada; a derechos culturales y a la salud. Estos derechos se encuentran establecidos en la Constitución Política, en la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, en la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; en el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología del Convenio sobre la Diversidad Biológica; y demás disposiciones relativas.
De acuerdo con el Dr. Antonio Turrent, han sido 62 grupos étnicos quienes han heredado la mayordomía de más de 59 razas nativas y de miles de variedades locales que se han desarrollado a través de un proceso denominado mejoramiento genético autóctono. El acervo genético ancestral que ha generado los más de 600 platillos que componen la cocina mexicana -declarada en 2010 como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad- está en riesgo de perderse a causa de la contaminación de las semillas por transgénicos.
Por la defensa de nuestra soberanía alimentaria y por un sistema agroalimentario campesino
Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País
Contactos:
Nombre:   Rene Sánchez Galindo 044 5554364248
Adelita San Vicente Tello 044 5526537700
'via Blog this'

2 de mayo de 2013

Cultivo de maíz transgénico dejaría sin vida microbiológica al campo mexicano; Sin maíz no hay país!

Cultivo de maíz transgénico dejaría sin vida microbiológica al campo mexicano; Sin maíz no hay pais!:
Monsanto y Dupont son rechazados en todo el mundo: experto

Angélica Enciso L./ Periódico La Jornada Martes 30 de abril de 2013, p. 45 De autorizarse el cultivo comercial de maíz trasngénico que promueven trasnacionales como Monsanto, el paisaje del campo mexicano será un monocultivo, esterilizado, sin vida microbiológica y sin campesinos, advierte Ignacio Chapela, ecólogo mexicano que en 2001 descubrió la contaminación del grano tradicional con organismos genéticamente modificados.De visita en Oaxaca, el investigador de la Universidad de Berkeley, en California, apunta en entrevista con La Jornada que el descubrimiento que hizo hace 12 años en la sierra Norte de esta entidad, ayudó a detener la entrada del maíz transgénico al país y considera que varias veces las autoridades han estado con la pluma en la mano para dar esas autorizaciones, pero saben que con ello irían en contra de la mayoría de la población.Señala que las empresas apenas han logrado desarrollar dos productos en cuatro variedades de plantas y tienen presencia en unos cuantos países, y aunque quieren entrar a naciones como México, centro de origen del maíz. El transgénico es un grano al que en laboratorio se inserta un gen de una especie ajena.–¿Por qué la urgencia de que se les autoricen los cultivos comerciales de maíz en el país?–La desesperación por conseguir estos permisos la explica la situación histórica de la industria. La producción de maíz de México es menor comparada con la de Estados Unidos y otros países. ¿Por qué están empecinados en entrar aquí? Para mantener la versión de que los transgénicos tienen aceptación, porque son productos útiles y productivos, lo cual hace crecer su presencia.Apenas hay dos productos transgénicos liberados: Round Up y BT en algodón, maíz, soya y canola. De ahí no se han movido. Se han quedado atorados en éstos, que no funcionan más que para hacer a los productores adictos al Round Up. Están sólo en unos cuantos países: Canadá, Estados Unidos, Argentina y Brasil, pero no pueden entrar a otro. En India hay resistencia. Los rusos prohibieron el ingreso de cualquier producto de Monsanto. China se retiró. La Unión Europea está cerrando la entrada a transgénicos. Entonces están desesperados por decir que hay países que los aceptan. Es una demostración de la bancarrota de la industria.–¿Cuáles han sido los riesgos?–Lo que temíamos al principio: la generación de supermalezas. En Estados Unidos, más de 50 por ciento de los productores de algodón, soya y maíz están frente a esta situación. Pronto sus campos ya no podrán ser cultivados debido a las supermalezas, resistentes al Round Up.Monsanto y Dupont pidieron permisos para introducir cultivos resistentes al 2.4-D, herbicida prohibido por tóxico, usado en el agente naranja que se utilizó en Vietnam. En sus botellas de Round Up mezclan desde hace 13 años herbicidas de generaciones anteriores que utilizan porque no pueden controlar las malezas.–¿Qué podría pasar en México con la autorización del cultivo comercial de maíz?–Lo que ha pasado en Estados Unidos: dejar el paisaje mexicano sin gente, con un monocultivo no sólo biológico, sino ecológico; los campos agrícolas de ese país se ven desiertos. El suelo está esterilizado, la microbiología de éste se acabó; no hay ninguna otra planta.Las mariposas monarca, por ejemplo, se redujeron el año anterior 50 por ciento respecto del previo. La razón es que ya no existen las plantas que comen durante su viaje de Canadá hacia México, porque éstas crecían en cultivos de maíz, que ya desaparecieron. En el campo de Estados Unidos hay una o dos personas que manejan máquinas, en un campo esterilizado de una sola especie. Ésta sería la consecuencia de la autorización.–Las patentes de transgénicos están por vencer, ¿qué pasa con esto?–Las industrias hacen cualquier cambio y lo presentan como nuevo. Tenemos que entender que es una industria de Estado. La biotecnología en la gestión de George W. Bush fue el punto número dos del plan global del Departamento de Estado en sus relaciones internacionales; en primer lugar estaba pelear contra Al Qaeda. En este momento, la Corte de Estados Unidos está por decidir patentes sobre la vida. Tomaron tres quejas importantes contra un granjero que plantó semillas sin comprar la patente de Monsanto. La corte podría reafirmar el derecho de ésta a tener propiedad sobre la vida. Esto sellaría a nivel constitucional que Monsanto no puede ser tocado.–¿La investigación en este rubro ha sido cooptada?–Totalmente. Incluso inventan cosas. Aquí en México, los investigadores Mario Soberón y Alejandra Bravo, del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, inventaron cosas. Con photoshop hicieron fotografías en las que supuestamente hay evidencias de su investigación. Ese es el grado de desesperación y bancarrota de la industria.Nunca se preocupó por producir algo que diera una ventaja a los consumidores, se concentró en un producto que les trajera beneficios inmediatos. En forma profunda, la manipulación transgénica se basa en un concepto que no funciona en biología, y eso es lo que regresa a causarles problemas una y otra vez.Tratan de resolver los problemas en la lógica de que pueden mover partes de un lado a otro. Que se pueden poner alas a un cerdo, sacando el gen de las alas a una gallina. Esto no funciona en biología y no quieren aceptarlo, concluyó.

9 de marzo de 2013

TRANSGENICOS: El no de Sagarpa y Semarnat - Guillermo Knochenhauer

Español: Ubicación del estado de Sinaloa en la...
Español: Ubicación del estado de Sinaloa en la República Mexicana (Photo credit: Wikipedia)
La Jornada Morelos en Internet:

Guillermo Knochenhauer

Los efectos conocidos de la siembra de semillas transgénicas en la diversidad biológica y en la salud humana, justifican la firme oposición que científicos nacionales y extranjeros han sostenido en contra de la siembra comercial de maíz genéticamente modificado en México.
Por razones que no han sido explicadas, ni la Sagarpa ni la Semarnat han emitido su resolución sobre las solicitudes de Monsanto, Agrosciences y Pioneer para sembrar maíz transgénico a escala comercial en Sinaloa y Tamaulipas (más de 2 millones de hectáreas). El 26 de febrero terminaron los cuatro meses de plazo en el que ambas dependencias debían resolver las seis solicitudes de las empresas biotecnológicas.

22 de septiembre de 2012

A las órdenes de Monsanto - MANU DORNBIERER comenta negro historial de BRUNO FERRARI

OAXACA: SIN MAIZ NO HAY PAIS
OAXACA: SIN MAIZ NO HAY PAIS (Photo credit: Nney)
A las órdenes de Monsanto: Manú Dornbierer


Satiricosas

Por lo visto nadie se anima a hacerle un juicio político a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, pésimo presidente espurio. Y menos todavía a los vividores de los que se rodeó. Les tuvimos que pagar dinerales los ciudadanos mexicanos a sus nefastos Secretarios del Despacho, que se llaman Ministros en otros países en donde rinden cuentas de su desempeño a la ciudadanía que les paga y no sólo a su jefe como es el caso en México. El despilfarro desde un principio de Calderón y de sus allegados está causando escándalo entre los mismos comunicadores a los que pagó millonarios “embutes” para que lo alabaran durante todo su sexenio y hoy despepitan datos indignantes, por ejemplo que Juan Camilo Mouriño se gastó un millón de pesos sólo en restaurantes en el momento de la transición de Fox a Calderón, que hoy el espurio sigue protegiendo a la familia de su tan llorado “Iván” y también a su región de origen en España en la que ha ordenado invertir millonadas para crear ahí el puerto de entrada de Pemex a Europa. Etc.