El jueves pasado, Luis Fernando González Achen, presidente del Consejo de la Fundación, dio a conocer que, por unanimidad, se decidió otorgar el reconocimiento a Scherer García por su trayectoria e integridad periodística.
El premio sería entregado el 20 de marzo próximo junto con una lectura colectiva que intenta imponer un récord mundial.
En una carta enviada a José Gerardo Alvarado de la Cruz, de la Casa de Cultura José Revueltas, Scherer García expone:
“Por razones imprevisibles e imponderables a la vez, me veo obligado a declinar el homenaje que usted, junto con otras personas de mi mayor estima, preparan para el próximo 30 de marzo en la ciudad de Torreón, Coahuila.
“Confío en que pronto tendré la oportunidad de conocerlo personalmente y, entre tanto, le ruego transmita mis sentimientos de amistad y reconocimiento a amigos comunes. Por ejemplo, veo con ojos intensos a Susana de la Garza, compañera insustituible de don Carlos Montemayor, a quien llevo en la sangre.
“En estas líneas que expresan un profundo pesar, acepte usted mi gratitud por el trato no merecido que recibo de su parte y de la fundación que preside”. 'via Blog this'
El libro 1938: el petróleo que fue de México y que tiene por subtítulo Argumento histórico para una película que aún no se ha filmado fue presentado por su autor Carlos Montemayor en el 2008 y coeditado por La Jornada Ediciones y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
En su presentación el autor precisó lo siguiente:
"Los argumentos y el boicot manejados por las empresas trasnacionales en 1938, durante la época de la expropiación petrolera, son muy parecidos a los pretextos utilizados hoy por el gobierno federal para privatizar Petróleos Mexicanos (Pemex), como el supuesto de no poder contar con asesoría técnica, refacciones, tecnología de punta ni capitales".
“la trama surge de una investigación documental y hemerográfica sobre los principales acontecimientos políticos, sociales y militares que ocurrieron en México y en ciertas regiones del mundo desde el 3 de enero al 31 de diciembre de 1938”.
Desde los últimos días de octubre de 1975, el general Francisco Franco --que en 1939 ganó la guerra civil española con el apoyo de Hitler y gobernó durante 36 años con el apoyo de Estados Unidos-- empezó a morirse lenta y definitivamente (antes lo había hecho en la imaginación y en la impaciencia de quienes, refugiados en México, cada vez que se juntaban en los cafés del Distrito Federal vaticinaban golpeando la mesa: “Este año cae Franco”).
En 1975 yo tenía 21 años y desde hacía uno trabajaba por primera vez en mi vida como reportero de planta, en un periodiquito vespertino, llamado “Crucero”, fundado nada más y nada menos que por Manuel Buendía y ligado a El Día, el rotativo de la dizque ala izquierda del PRI.
El Día salía a primera hora de la mañana y Crucero a las cuatro de la tarde. Entre los reporteros de ambos medios cruzábamos apuestas en torno a cuál de los dos ganaría la nota de la muerte de Franco. Para deleite de millones de hombres y mujeres que lo odiaban, el “caudillo por la gracia de Dios”, como se autoproclamó, agonizaba en medio de insoportables dolores.
Carlos Montemayor dijo entonces: “Se está muriendo célula a célula”. Y mucha gente se alegraba por ello. A medida que empeoraba Franco, la competencia entre la redacción de Crucero y El Día subía de tono. Sin embargo, cuando el ansiado momento llegó, era muy temprano en España y de noche en México, y ni Crucero ni El Día publicaron la nota porque era 20 de noviembre y, en honor a los festejos de la Revolución Mexicana, por ser una fecha de descanso obligatorio no salieron los periódicos.
Guerrero• El Taller de Desarrollo Comunitario y el movimiento #YoSoy32 instalaron una ofrenda con la que se denuncia que en Guerrero, durante los últimos siete años se han cometido al menos 3 mil 500 presuntos asesinatos extrajudiciales.
Felipe Calderon with Vicente Fox Quesada (Photo credit: Wikipedia)
Cinismo y relevo generacional: Una generación de escritores y pensadores que dedicaron sus vidas a exhibir los abusos del poder y combatir el cinismo de la clase política se nos está yendo. En los últimos dos años han partido Luis Javier Garrido, Miguel Ángel Granados Chapa, Carlos Monsiváis, Carlos Montemayor, Guillermo O’Donnell, Germán Dehesa, Bolívar Echeverría, José Saramago y Rafael Jacobo, entre muchos otros grandes intelectuales, a quienes debemos los pocos avances que hoy existen en materia democrática en el país. La muerte de estas figuras deja un enorme vacío que muy difícilmente podrá ser llenado a corto plazo.
Mientras, los poderosos están de plácemes. Llenan el silencio post mortem de nuestros héroes caídos con el ruido distractor de los comentaristas mediáticos que prefieren vociferar y quedar bien, antes que pensar y sacudir las conciencias. Nos encontramos ahogados en un mar de análisis sin profundidad cuyo principal objetivo es apagar la flama de la esperanza ciudadana y convencernos de que otro mundo es simplemente imposible. Los manipuladores saben perfectamente bien que la depresión y los fatalismos del pueblo son los mejores aliados delstatus quo.
En el Sindicato Mexicano de Electricistas se llevo a cabo un Homenaje a Carlos Montemayor. Estando presente el Secretario General Martín Esparza Flores y la hija del escritor, Maria Victoria Montemayor, se dirigieron algunas palabras por parte de invitados y del Comité Central, donde ella leyó un cuento de su padre a los asistentes.
Fue un destacado creador, militante activo del pensamiento crítico y luchador de la justicia social.
La Jornada en línea Publicado: 28/02/2010 09:58
México, DF. El escritor, traductor, ensayista e integrante de la Academia Mexicana de la Lengua, Carlos Montemayor falleció este domingo a las 3:35 horas después de una larga batalla contra el cáncer.
Al momento de su deceso, en el Instituto Nacional de Cancerología, Montemayor estuvo acompañado de sus familiares, quienes señalaron que el escritor pidió privacidad desde que le fue diagnosticado el padecimiento.
La noche de este domingo las cenizas de Montemayor llegaron a la sede de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), donde familiares, amigos, intelectuales y académicos rinden un homenaje. Posteriormente los restos del escritor serán llevados a Parral, Chihuahua.
A la capilla fúnebre habilitada en la casa que ocupa la AML, en esta ciudad llegaron la astrónoma Julieta Fierro, el editor Jaime Labastida, el periodista Miguel Angel Granados Chapa, la escritora Margo Glantz, el poeta Vicente Quirarte, el director del Canal 22 de televisión, Jorge Volpi, y la titular del Conaculta, Consuelo Sáizar, entre otros.
Igualmente, el director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Joaquín Diez-Canedo, quien recordó que esta editora ya publicó el primer volumen de sus novelas y está por entrar a prensa el segundo. Era un hombre de gran vitalidad y muy prolífico y no dudo que tuviera algo inédito", comentó.
Por su parte, Emilio, al ofrecer unas palabras ante los restos de su padre, recordó que œhace cuatro meses se enteró de su enfermedad y de inmediato se lo dijo a su familia. Quiso mantener esa información entre sus hijos, su esposa y sus hermanos; en ese tiempo, luchamos todos juntos contra su enfermedad".
De la Garza refirió, en ese sentido, que esos cuatro meses sirvieron a Carlos Montemayor para ordenar asuntos y, sobre todo, para convivir con su familia. El recuerdo de que su esposo siempre fue un hombre en toda la extensión de la palabra y era divertido", le arrebató una sonrisa en medio de su pena.
"Siempre se cree que los intelectuales son aburridos y, al menos él, no era nada aburrido; cantaba, bailaba, hablaba las lenguas que quería, tenía miles de proyectos, era una persona muy creativa y, sobre todo, un luchador incansable. Tras esas palabras, una fila de allegados le dio el pésame.
Montemayor, quien nació en 1947, se encontraba internado en dicho nosocomio desde el pasado lunes 22 de febrero a causa de un cáncer en el estómago que le fue diagnosticado hace algunos meses.
A Carlos Montemayor lo distinguió ser un singular luchador de la justicia social, militante activo del pensamiento crítico y un destacado creador.
Entre otros reconocimientos, Montemayor fue acreedor de los premios Internacional "Juan Rulfo", por su cuento "Operativo en el trópico"; "Xavier Villaurrutia", Las llaves de Urgell; "José Fuentes Mares", Abril y otras estaciones, y Colima de narrativa, Guerra en el paraíso.
El pasado 15 de diciembre, el académico recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009 en el campo de Literatura y Lingüística.
Su más reciente trabajo creativo y multidisciplinario incluía -además de sus colaboraciones para La Jornada- la publicación el próximo martes 2 de marzo de su libro La violencia de Estado en México.
Como parte de su actividad por las causas sociales de nuestro país, Montemayor integró la Comisión de Intermediación con el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el arzobispo emérito Samuel Ruiz, el abogado Juan de Dios Hernández Monge, el académico Enrique González Ruiz, la senadora Rosario Ibarra de Piedra y el antropólogo Gilberto López y Rivas.
Este grupo tenía como fin promover el diálogo entre el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el gobierno federal, para tratar en particular el tema de la desaparición de dos de sus miembros, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, y fue formado a instancias del propio grupo armado.
La comisión se disolvió en abril de 2009 al considerar que no existía voluntad del gobierno federal para esclarecer la desaparición de Reyes Amaya y Cruz Sánchez.
El catedrático dominó el inglés, italiano, francés, griego arcaico, clásico y vulgar, y el latín en todas sus formas. Tradujo clásicos como las Odas de Píndaro y Carmina Burana.