Estados que invierten en derechos humanos generan grandes beneficios económicos, sostienen
Cuando México firmó con Estados Unidos y Canadá el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pensó que se casaba con una viuda adinerada, gracias a lo cual tendría acceso directo a toda la riqueza de ésta, y con el paso de los años sigue sin comprender que en realidad el matrimonio se efectuó con una viuda no sólo en quiebra, sino en grave recesión, advirtieron especialistas que reúne la Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales.
