La transubstanciación de Chávez:
Luis R Delgado J
Ha muerto un hombre, ha nacido un símbolo, un movimiento político y social de dimensiones continentales y con influjo planetario. Chávez se ha encarnado en los
pueblos oprimidos y explotados que luchan por su dignidad, por su liberación. Se ha hecho presente en el cuerpo y la sangre de los pobres con esperanza y conciencia. Su transubstanciación es al mismo tiempo su resurrección inmanente, es decir, no se ha ido al más allá se ha quedado definitivamente en el más acá para ponerse al lado de los trabajadores y trabajadoras, de las mujeres, de los jóvenes, de los intelectuales y artistas de buena voluntad, de los pueblos originarios, de los excluidos en su lucha creativa y constructiva de la Patria Grande y el
Socialismo, de un mundo más justo y humano.