Mostrando las entradas con la etiqueta Leon Trotsky. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Leon Trotsky. Mostrar todas las entradas

31 de julio de 2013

El  izquierdismo, remedio a la enfermedad senil del comunismo. -  Daniel Cohn-Bendit

http://img.photobucket.com/albums/v280/tomasutpen/album4/sartrebendit.jpg


NOTA INICIAL: Cohn-Bendit o 'Dany el Rojo', (en la foto con de Sartre) fue uno de los líderes del levantamiento popular de 'Mayo del 68' francés, en donde se conjugaron las demandas, las luchas y los sueños de los trabajadores y los estudiantes de todo un país. Publicó un libro: “El izquierdismo: remedio a la enfermedad senil del comunismo” en 1969 de 323 páginas. Como podrá verse fue una defensa del izquierdismo muy mal tratado por Lenin en su libro: “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” publicado en 1923, cuando ya ocupaba el poder en la URSS. Cohn Bendit fue, junto con los dirigentes de aquella época, de los fuertes críticos de los partidos socialdemócratas, socialistas y comunistas que formaban parte del poder capitalista. Les presento siete puntos. (PEV)

El  izquierdismo, remedio a la enfermedad senil del comunismo.


1. “La historia del izquierdismo se identifica con lo que de revolucionario hay en el movimiento obrero. Marx fue izquierdista con respecto a Proudhon, y Bakunin lo fue con respecto a Marx. Lenin fue izquierdista en su oposición a la socialdemocracia reformista, así como durante la revolución de 1917, con respecto a sus propios Comité Central y Politburó. Después de la revolución de 1917, “la oposición obrera”  (desviación izquierdista en el seno del partido bolchevique) representó lo más revolucionario del partido (ejemplo: el anarquista Makhno, en Ucrania, contra los bolcheviques).


2. La historia del izquierdismo se prolonga hasta nuestros días gracias a la crítica constante de cuanto se hace y dice en el movimiento obrero. Por lo demás, esta historia no nos parece que afecte mucha a esa otra, falsa y carente de interés, de la oposición anarquistas- marxistas. “Lenin ha repetido más de una vez que las masas están mucho más a la izquierda que el Partido, del mismo modo que éste lo está mucho más que su Comité Central” (Trotsky, Historia de la revolución rusa). (Además Lenin escribió en 1917 –antes que llegara al poder- El Estado y la Revolución, donde se muestra muy izquierdista (PEV)


3. La historia del izquierdismo ha desempeñado un importante papel en las jornadas de mayo-junio en París. ¿Qué es hoy lo auténticamente izquierdista? ¿La IV Internacional, la Internacional Situacionista o la Federación Anarquista? El izquierdismo es todo lo nuevo que había en el pasado y que siempre ha sido derrocado por lo viejo de ese pasado. Nosotros integramos eso nuevo a nuestro presente, desarrollándolo y ampliándolo con objeto de no auto ahogarlo en nuestro propio movimiento, y lo hacemos porque hoy también existe lo viejo. ¡Dejemos que losmuertos entierren a los muertos!

4. Las transformaciones y la evolución de la crítica izquierdista responden, por una parte a la evolución y transformación de la sociedad capitalista, y por la otra a la evolución y transformación de la revolución rusa en contrarrevolución burocrática mantenida y defendida, fuera de la URSS, por los distintos partidos comunistas. Por lo tanto, no consideramos que el Partido Comunista Francés se equivocara, cometiera errores o traicionara durante las jornadas de mayo-junio, sino que simplementeactuó en función de sus intereses burocráticos en tanto que Partido, y de los no menos burocráticos- de la URSS, en tanto que Estado.

5. Para muchos todo esto no será otra cosa que trivialidades, a pesar de que para el conjunto del movimiento obrero no llegan a ser ni eso. Sin embargo, en nuestra opinión, la condición necesaria para que renazca un movimiento revolucionario es que le movimiento obrero realice la experiencia de esas trivialidades y nuestra labor se concreta en la formulación de las mismas, con el fin de activar su difusión. La acción revolucionaria no es solitaria: esta acción que tiende a transformar la sociedad, solamente puede efectuarse en un marco colectivo que, naturalmente, tiende  a extenderse. Del mismo modo, la actividad revolucionaria colectiva y siempre intentando serlo mucho más-implica necesariamente una cierta organización.

6. Lo que nosotros impugnamos no es la necesidad de organizarse, sino la de la dirección revolucionaria, la de la constitución de un partido. Los análisis del fenómeno burocrático están en el origen de nuestras tesis. La crítica de las organizaciones obreras francesas nos permite descubrir que éstas son algo más que malas direcciones necesitadas de corrección de errores o de denuncia de traiciones, y que de hechoparticipan en el sistema de explotación en tanto que fuerza encuadradora de la fuerza de trabajo.

7. También descubrimos que existen tendencias burocráticas a escala mundial, para las que la creciente concentración del capital y la cada vez más extendida intervención del Estado en la vida económica y social, aseguran un nuevo estatuto a las capas cuyo destino ya no está vinculado con el capital privado. Esos análisis corren, o deberían correr, parejos con un estudio sobre la naturaleza del bolchevismo. Y a pesar de que solamente sea posibleefectuar la siguiente comparación con muchas reservas. (30/VII13)

'via Blog this'

1 de noviembre de 2012

¿Qué tareas debe cumplir la Comunicación Revolucionaria? - Por: Fernando Buen Abad Domínguez

¿Qué tareas debe cumplir la Comunicación Revolucionaria? - Por: Fernando Buen Abad Domínguez:

Por: Fernando Buen Abad Domínguez | Martes, 04/01/2011 03:26 PM | Versión para imprimir
“(...) He tenido ocasión de observar muchas veces cómo poderosas organizaciones con una poderosa prensa se hicieron añicos bajo el impacto de los acontecimientos, y cómo, por el contrario, pequeñas organizaciones con una prensa técnicamente débil se transformaron en corto tiempo en fuerzas históricas”. León Trotsky


Asumir el reto de planificar, democráticamente, los contenidos

Sin comprender, cabalmente, lo que es una Revolución, será difícil comprender la dialéctica de sus tareas comunicacionales.  No hay práctica correcta sin teoría correcta. Una situación revolucionaria tiene sus contenidos propios, sus ritmos y sus prioridades determinadas por la fuerza, y los avances, que la clase trabajadora conquista para expropiar el poder a la burguesía. Las tareas comunicacionales revolucionarias no pueden provenir de la pura subjetividad, opinológica, de algunos “iluminados”, las prioridades derivan de las necesidades objetivas de cada frente en combate contra el capitalismo. Los contenidos, nuestros, emergen de la lucha de clases. No la esconden.

leer mas
http://www.aporrea.org/medios/a115045.html


'via Blog this'