| Buen Abad (Photo credit: lubrio) |
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico Engels/Universidad de la Filosofía
La “abogacía” como mercado de ladrones
No todos (desde luego) pero si muchos “abogados” (demasiados) ingresan, cursan y se gradúan cargando bajo el brazo su cajita de ilusiones mercenarias. Y se hacen pasar por “buenos muchachos” esos tránsfugas traficantes del dolor con moral de buitre especializada en saquear sin pudor a cuanto “inocente” (o culpable) caiga en sus garras. Vestidos como empresarios junior, o como empleados bancarios, sellan sus rostros con muecas de solemnidad falsa prefabricada con hipocresía y se regodean en una fanfarronada lenguaraz y estereotipada a la que llaman “litigio”. Se les entrena universitariamente para lucir su mediocridad apabullante y para hacerse pasar por adalides del “Derecho”. No todos, es verdad, pero...
En sus esquizofrenias desfachatadas el capitalismo promulga sus Constituciones, leyes, reglamentos... plagados con “buenos deseos” incumplidos hasta la nausea y los abogados se forjan como payasos de una retórica cínica que acepta la injusticia como “calamidad del ser humano” y se disponen a negociar (con título universitario) cualquier cosa a cambio de llevarse tajadas jugosas del dinero ajeno. Legalmente, dicen. Juegan con el miedo y el dolor bajo la norma impúdica de la oferta y la demanda de cohechos. Se acomodan socarronamente en un ángulo rentable de la geometría de la corrupción y se ungen “castos” y “corderos”.
El capitalismo es un estado de injusticia permanente que obliga a la clase trabajadora (es decir ala mayoría de los seres humanos) a someterse a cualquier oferta salarial explotadora con cualquier tipo de condiciones indignas. Bajo el capitalismo prevalecen las leyes de la selva aunque se invoque al “orden” y al “progreso” Por definición el capitalismo es hostil al intento de construir racionalmente una sociedad mas humana y mas justa. En sus esquizofrenias esenciales la sociedad burguesa desarrolló “bases jurídicas” para apuntalar teóricamente un aparato jurídico y político siempre de doble moral como el derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a la seguridad social, a la alimentación, la vivienda, etc., en fin derechos elementales, derecho al voto, a la palabra, a la protesta, a la reunión, el libre movimiento... nada se respeta. Ni el invento del Estado de Derecho ha servido a la burguesía para esconder sus resultados criminales.
El hambre es un crimen, la pobreza es un crimen, la insalubridad es un crimen, la ignorancia es un crimen...
LEER MAS
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=81157
'via Blog this'
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
#Dontriananews gracias por escribirnos