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21 de mayo de 2013

El PAN y la decadencia moral - JOHN M. ACKERMAN

FUENTE: El PAN y la decadencia moral:

El diputado  federal con licencia Manuel Clouthier Carrillo. Foto: Octavio GómezJOHN M. ACKERMAN
12 DE MARZO DE 2012 · 4 COMENTARIOS
ANÁLISIS

El diputado federal con licencia Manuel Clouthier Carrillo.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Manuel Clouthier, Rogelio Sada Zambrano, Javier Corral y Manuel Espino tienen razón: Los días en que el PAN defendía valores democráticos y enarbolaba una propuesta de renovación moral han concluido. Felipe Calderón consolidó el cambio histórico, iniciado en 1988 a partir del pacto con Carlos Salinas de Gortari, que ha convertido a este partido en una simple mafia política basada en intereses personales y redes de complicidad. La inclusión tanto de Fernando Larrazabal como de la hermana del presidente de la República en las listas plurinominales para el Congreso es solamente el indicador más reciente de esta decadencia moral. El caso de Florence Cassez también nos recuerda que la falsificación y la impunidad han sido el sello del gobierno federal calderonista desde su inicio.

El actual cisma en el PAN no es menor, sino que recuerda la desbandada histórica de 1992, cuando renunciaron al partido destacados dirigentes agrupados en el Foro Democrático y Doctrinario. En ese momento, Bernando Bátiz, Jesús González Schmal y Pablo Emilio Madero encabezaron un amplio movimiento de denuncia de la colusión del PAN con las medidas antidemocráticas y represivas del gobierno de Salinas, así como de la “burocratización” del partido y la “intransigencia con los grupos y opiniones divergentes”. En su carta, destinada a la dirección del blanquiazul, estos dirigentes señalaron que el PAN ya no era “el partido de inspiración humanista que defendía los derechos humanos contra los abusos de la autoridad y que buscaba una justa distribución de la riqueza, que se oponía con valor y con espíritu de libertad e independencia al régimen y que movía voluntades con ideas, con principios y con programas propios, inspirados en su doctrina. Hoy el PAN es prosalinista, proliberal y pragmático”.

Ahora, sin embargo, la situación del PAN es aún peor. Los 12 años al mando del gobierno federal han terminado por corromper los escasos restos de ética que le quedaban. La actitud evasiva, descalificadora y despreciativa del nuevo secretario de la Función Pública (SFP), Rafael Morgan Ríos, en su comparecencia en la Cámara de Diputados el 7 de marzo, revela que el tema de la renovación moral y el combate a la corrupción ya fueron abandonados hace mucho por este grupo político. Los informes de la Auditoría Superior de la Federación y de Transparencia Internacional también revelan anualmente el nulo avance en la materia bajo las administraciones panistas.

Recordemos que en 2009 Calderón llegó al extremo de presentar una iniciativa que desaparecería a la Secretaría de la Función Pública (SFP). El cinismo y la insolencia de altos funcionarios como Juan Molinar Horcasitas, Ernesto Cordero, Alonso Lujambio y Luis Téllez son otros claros botones de muestra del abandono de cualquier principio democrático a favor del más puro pragmatismo.

El PRI tampoco ofrece nada nuevo en esta materia. Los enormes boquetes en las finanzas del Estado de México y Coahuila, las maletas de dinero del gobierno de Veracruz y las acusaciones de complicidad con el narcotráfico que pesan sobre exgobernadores de Tamaulipas son apenas unos cuantos ejemplos que demuestran que el “nuevo” PRI es el mismo PRI de siempre. Este partido también se exhibe con la inclusión en sus listas plurinominales al Congreso de tan cuestionables figuras como los líderes petroleros Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana, los ejecutivos de TV Azteca Jorge Mendoza y Tristán Canales, así como la esposa de Jorge Hank Rohn, María Elvia Amaya, y “el rey de la basura”, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.

Hasta Ulises Beltrán ha tenido que aceptar, en su encuesta presidencial más reciente, que únicamente 29% de los encuestados creen que Enrique Peña Nieto “es más honrado para manejar el dinero del pueblo”. Aun los que hoy dicen que votarían por el PRI saben perfectamente que el viejo partido de Estado no se ha reformado. No es la esperanza sino precisamente la desesperación ante el fracaso tan contundente de los gobiernos panistas lo que en su caso los llevaría a votar por el PRI.

En este contexto, llama poderosamente la atención que ni un solo intelectual, académico o periodista letrado se haya atrevido a apoyar públicamente las aspiraciones presidenciales de Enrique Peña Nieto. Existen, desde luego, numerosas figuras en los medios, las universidades y las instituciones públicas que en los hechos trabajan arduamente para que los dinosaurios regresen al poder, pero curiosamente les da vergüenza hacerlo abiertamente.

Esta realidad refleja una de las grandes debilidades del exgobernador del Estado de México. A pesar de todo el ropaje y la sobreproducción mediática que lo rodean, Peña Nieto ha fracasado de manera rotunda en generar la confianza de la clase pensante del país.

Esto sin duda tendrá un impacto importante una vez que inicien las campañas presidenciales. A la hora de los debates y el intercambio de propuestas, ninguna voz de peso podrá salir a dar la cara por el candidato priista ofreciendo argumentos de fondo para apoyar su candidatura. En estas condiciones, debería ser relativamente sencillo desarmar la gran mentira que lo rodea.

El presidenciable que potencialmente podría sacar mayor ventaja de este talón de Aquiles del candidato puntero sería Andrés Manuel López Obrador. El candidato de las izquierdas cuenta con un vasto caudal de intelectuales y académicos que apoyan su causa, e incluso ha invitado a numerosas figuras a participar directamente en la elaboración de su plataforma electoral.

Tristemente, este poder de las ideas ha sido despreciado tanto por los principales medios electrónicos como por los partidos de izquierda. Cada día existen menos espacios en radio y televisión que incluyan debates plurales y profundos sobre la realidad nacional. Asimismo, las listas plurinominales del PRD, el PT y el MC tampoco destacan por la pulcritud y el nivel intelectual de las figuras propuestas. La determinación de candidaturas por la vía de encuestas también ha dejado a la izquierda con un candidato para el Gobierno del Distrito Federal carente de propuestas claras y convicciones progresistas.

Una vez más tendrá que ser la ciudadanía, y en particular los universitarios, quienes lleven la voz cantante para elevar el nivel de debate y obligar a los candidatos a comprometerse con una verdadera renovación moral de la política en el país.

www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

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1 de mayo de 2013

Todo olvidado, artículo de Bernardo Bátiz sobre Zabludovsky

“Todo olvidado”, artículo de Bernardo Bátiz sobre Zabludovsky:
Bernardo Bátiz, ex procurador del DF, y ex militante del PAN, escribió el 27 de abril el siguiente artículo, con motivo de la entrega de la medalla al Mérito Cívico Eduardo Neri a Jacobo Zabludovsky, por parte de la Cámara de Diputados. El premio, apunta, "demuestra una falta de memoria o gran generosidad de los legisladores".
“Todo olvidado”, artículo de Bernardo Bátiz sobre Zabludovsky
Jacobo Zabludovsky, quien fue premiado este martes en la Cámara de Diputados (izq.); Bernardo Bátiz, ex procurador capitalino (der.) (Fotos: Cuartoscuro)
Redacción AN


“Todo olvidado”
Bernardo Bátiz
Diario La Jornada, 27 de abril, 2013.
En el país, pero especialmente en la ciudad de México, vivimos momentos asombrosos y confusos en los que el recuerdo y el olvido, el rencor y el perdón, surgen y desaparecen, se mezclan y se separan. La Cámara de Diputados entregará la medalla al Mérito Cívico Eduardo Neri a un personaje muy conocido en la capital, Jacobo Zabludovsky, periodista conductor de un programa de radio y por años titular del programa más importante de Televisa.
Hubo, parece, unanimidad, ni discusión ni debate, sólo elogios y buenos recuerdos de sus reportajes, entrevistas a famosos del mundo y trabajo disciplinado, fiel al sistema.
Frecuentemente en el Congreso falta sentido y oportunidad para ciertas decisiones votadas sin mayor análisis y apresuradamente; con independencia de los méritos de Zabludovsky, el premio cívico que se le otorga demuestra una falta de memoria o bien gran generosidad de los legisladores de oposición.
PAN y PRD que votaron a favor, olvidan antiguos agravios, los únicos agradecidos por los servicios prestados antaño, son los de la mayoría priísta de regreso al poder; los opositores, hace ya algunos años, no fueron bien tratados por el hoy condecorado, la mayoría de sus actuales legisladores son jóvenes y no tienen por que hurgar en hemerotecas o viejos papeles y por lo visto los órganos de sus partidos no conservan alguna tradición oral.
Olvidaron o ignoran, que en cierta ocasión el PAN repartió por toda la ciudad miles de calcomanías en las que aparecía la caricatura de Zabludovsky, adornada con una larga nariz igual a la del Pinocho de Disney, tan larga que ya tenía ramas, hojas y pajaritos; se trataba de echarle en cara que mentía en sus programas, cuando el icono del neopanismo Manuel J. Clouthier competía con Salinas por la Presidencia de la República. Entonces la terquedad y el valor civil de Maquío lograron que se abrieran las puertas de la televisora para darle oportunidad de responder y aclarar lo que parecía un ensayo de guerra sucia, tan útil después.
Personalmente recuerdo otro caso que nos ofendió: el día de las elecciones presidenciales en que competían Pablo Emilio Madero por el PAN, el viejo PAN, yMiguel de la Madrid por el PRI, el mismo PRI, en el programa de Zabludovsky pasaron una gacetilla falsa y perversa, para desalentar a los votantes, diciendo que Madero se había retirado esa mañana de la contienda; no se pudo aclarar la nota en todo el día, ni el principal del programa ni sus ayudantes recibieron llamadas o aceptaron aclaraciones.
El PRD tienen agravios diferentes, por lo visto también olvidados, en los que participó el subordinado de quien por confesión propia se decía soldado del Presidente; en ese juego de metáforas, el ahora reconocido y premiado, hubiera sido entonces algo así como el que llevaba la cantimplora del soldado del Presidente. Los diputados del conocido partido de izquierda, han olvidado que, a quien hoy condecoran fue consejero del presidente Díaz Ordaz, precisamente en el área de relaciones públicas y comunicación social, en momentos en que tanto se calumnió y persiguió a los jóvenes y maestros del movimiento estudiantil.
Pero es un noble principio olvidar los rencores; quien da nombre a la medalla Eduardo Neri demostró gran valor y decisión en un discurso en 1913, en el que echó en cara a Victoriano Huerta, desde la tribuna de la XXVI Legislatura, la traición a Madero y Pino Suárez. No fue Neri asesinado como ellos o como Belisario Domínguez o Adolfo Gurrión, sobrevivió e hizo carrera política apadrinado por Álvaro Obregón.
Puede ser que quienes hoy confieren la medalla, equiparan aquel discurso de 1913 con la valiente crítica del condecorado al jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, empeñado en que un nostálgico tranvía recorriera el Centro Histórico. Ahí mostró el periodista su flamante independencia y su recién estrenado valor civil, hoy reconocido por perspicaces, pero olvidadizos legisladores.
jusbbv@hotmail.com