Parecía que iba a celebrarse una cumbre de mandatarios de medio mundo, a tenor del despliegue policial que había en los alrededores del Teatro Real de Madrid. Pero lo que allí se iba a celebrar era el sorteo de la lotería de Navidad, que nunca en la historia había estado tan protegido por la Policía, en el exterior, y vigilantes privados en el interior.
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| Personal de Telemadrid dentro de la sala |
