| Andrés Manuel López Obrador (Photo credit: Wikipedia) |
La probable emergencia de un partido progresista causa polémica. Algunos lo saludan, otros acusan a AMLO, su fundador, de dividir a la izquierda. Los críticos más reaccionarios parecen muy preocupados por lo que pueda pasar a la izquierda cuando lo que quisieran es ver fulminado al tabasqueño. Hoy la democracia mexicana es un proyecto fallido. La oligarquía determina el manejo de la política y, aliada a sus dos brazos, PRI y PAN, ha impedido que la izquierda tenga su turno en la dirección del país. Todo indica que el nuevo partido nacerá a contracorriente. Sin embargo, creo que Morena puede y debe ser un partido por varias razones: porque ya lo es.