El arzobispado distribuyó unas cuartillas llamando a los que se congregaban junto la Catedral Metropolitana a regocijarse con la asunción de Francisco como si tratara de un festejo en familia. "Nuestro Papa nos llama a poner de lado nuestras diferencias y a celebrar como hermanos en Jesucristo", decía la consigna, traducida por si acaso al francés y al inglés.
La vigilia en vísperas de la ceremonia que tendría lugar en el Vaticano comenzó a las 22 (hora local), con una misa cantada por el Padre César y los Pecadores, la más famosa banda de «rock eclesiástico» de la Argentina, reforzada en esta ocasión con un coro de la congregación de María Auxiliadora.