14 de abril de 2013

BRUTALES SALDOS DE GUERRA ESTUPIDA PANISTA:En Juarez vulnerables a adicciones 8 mil huérfanos de la violencia

Son vulnerables a adicciones 8 mil huérfanos de la violencia:

Son vulnerables a adicciones 8 mil huérfanos de la violenciaMenores están en riesgo de volverse agresivos dentro de sus familias

Hérika Martínez Prado | NorteDigital
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En una condición única en el mundo, los niños que han quedado huérfanos a raíz de la violencia en Ciudad Juárez corren un gran riesgo de convertirse en adultos agresivos con ellos mismos, sus familias y la sociedad.

Ayer, durante dos horas, 190 de estos menores se olvidaron del momento en que fue asesinado uno de sus padres y disfrutaron de una película infantil junto a otros menores que viven su misma situación.

De acuerdo al coordinador de la Fiscalía Especializada en Atención a Víctimas y Ofendidos del Delito en la Zona Norte, Israel Anaya Alarcón, en los últimos 19 meses, 800 menores han sido atendidos a través del Fondo de Atención a los Niños y Niñas Hijos de las Víctimas de la Guerra contra el Crimen Organizado y sus Familias (Fanvi) en las áreas social, psicológica, de salud y educativa.

Actualmente no se cuenta con un registro oficial del número de menores afectados, aunque el año pasado organizaciones estimaban cerca de 10 mil huérfanos a raíz de la violencia, lo que significa que apenas el 8 por ciento sería atendido con el consentimiento de su tutor.

Tadeo, Jorge y Marcela, de 15, nueve y ocho años, respectivamente, perdieron a su papá hace un año en la colonia Revolución, lo que cambió su vida para siempre, no sólo en lo económico, sino también en lo emocional, por lo que participaron en el taller de duelo.

Desde julio de 2011, 18 psicólogos se encargan de apoyar en terapias individuales, familiares y grupales a un total de 5 mil juarenses, entre hijos, padres, abuelos y otros familiares.

QUIEREN SER POLICÍAS PARA VENGARSE

Muchos de los niños que son atendidos viajaban con su padre cuando fueron atacados, mientras que otros han estado constantemente expuestos a la violencia en sus colonias, por lo que existe en ellos un gran factor de riesgo de convertirse en personas agresivas.

De acuerdo a Anaya Alarcón, no es raro para los psicólogos escuchar en las terapias que el niño tiene el deseo de venganza hacia el asesino de su padre o madre.

“Hay una dinámica en el retomo de vida donde se les cuestiona qué quieren ser de grandes y principalmente los varones dicen que quieren ser policías o militares, no por el hecho de cuidar a los demás, sino para vengarse de quien les causó algún daño”, señaló.

“En los casos más terribles, el niño dice que quiere tener un arma para matar a quien le arrebató a su ser querido; quieren ser sicarios para matar a quien mató a su padre”.

Se trata de niños frustrados, con un alto grado de estrés y depresión, quienes de no atenderse pueden generar diversas conductas antisociales, que van desde hacerle daño a otras personas hasta hacerse daño ellos mismos.

Pero estas probabilidades de violencia generada se pueden encontrar también en los menores que fueron testigos constantes de la violencia en sus colonias.

“La ciencia dice que si un ser humano que es expuesto a la violencia tiende a desarrollar conductas antisociales y entre menor sea su edad, tiene mayores probabilidades”, destacó el psicólogo.

SÍNTOMAS DE UN NIÑO AFECTADO

Cuando un niño ha sido afectado psicológicamente por la violencia al ser testigo o perder a alguno de sus padres, comienza a presentar cambios en su conducta, como dejar de comer, dormir mucho, bajar de calificaciones, ser apático o ser más rebelde.

También se pueden presentar otros síntomas como hacerse pipí en la cama o no ir al baño, los cuales deben tratarse por un experto.

Los niños son emocionalmente más fuertes que los adultos y tienen mayor capacidad de adaptación para las cosas adversas, siempre y cuando sus familiares no estén muy deprimidos.

“Entre más pequeño y más constantemente haya estado expuesto a la violencia, es mayor el riesgo de desarrollar conductas antisociales; hablo del delito, el crimen, hasta la autoagresión, como adicciones o violencia familiar”, señaló.

La Fiscalía Especializada en Atención a Víctimas y Ofendidos del Delito lo que busca es diagnosticar, implementar estrategias, volver a diagnosticar y recurrir nuevamente a las estrategias, para no abandonar el proceso de avance con los menores.

“No hay ningún modelo en todo el mundo que pueda darnos experiencia en atención a estos menores”, aseguró, ya que las condiciones de violencia que se vivieron en Juárez no son similares a las de otras ciudades del país o sitios del mundo que viven en guerra.

“Lo que estamos haciendo ahorita es construir ciencia para que exista un marco referencial, un marco científico que pueda ser compartido con comunidades que actualmente viven la violencia”, apuntó.

Cuando muere alguien de manera violenta se les entrega a sus familiares un formato para que acudan ante la Fiscalía a obtener apoyo psicológico, en el área de salud o educativo.

Después, los psicólogos se acercan a las zonas de la ciudad donde se concentran las víctimas colaterales de la violencia.

Los 190 niños y adolescentes que acudieron ayer a ver una película infantil patrocinada por Cinemark, ya concluyeron un taller de duelo que se les impartió durante tres meses, para estabilizar su salud mental.

Con apoyo de material terapéutico se les habló del significado del proceso de la muerte, la pérdida de papá o mamá, el futuro, las metas que deben tener y las enseñanzas que sus padres les dejaron.

Después de concluir el taller de duelo, ayer inició el apoyo de reinserción, ya que estos niños suelen ser distinguidos dentro de la sociedad por la muerte de sus padres.

“A la sociedad no nos debe importar si el niño era hijo de un asesino, porque él perdió a su papá y no tiene por qué cargar con la responsabilidad social, pero si el niño regresa a clases una semana después el trato de sus compañeritos o de las madres de esos niños no es el mismo”, aseguró.

El resto de los niños y sus padres aíslan a estos menores, ya sea por rechazo o precaución.

“Nosotros queremos que ese niño tenga la fortaleza de poder atravesar por ese momento de cambio social y que vuelva a socializar”, y para él es más fácil convivir con otros niños que se encuentran en su misma situación, porque no se siente rechazado.

Ayer acudieron niños de colonias como Puerto Anapra, Fronteriza Baja, Granjas de Chapultepec, Constitución, Revolución Mexicana, Granjero, La Cuesta, Rinconada de las Torres, Senderos de San Isidro, Riberas del Bravo, Manuel Valdez y Águilas de Zaragoza.

Muchos de ellos no cuentan con los recursos para asistir al cine, lo que los motivó más para acudir y convivir con el resto del grupo.

“Se comprenden entre ellos mismos, porque ven que no son únicos, que hay más niños que han pasado por una pérdida de una forma violenta, y se dan cuenta que sí se puede salir adelante”, destacó la psicóloga Cynthia Castillo Hernández.

El 92 por ciento de los niños que actualmente son atendidos perdieron a su papá, por lo que sus madres tuvieron que hacerse cargo de la economía la familia, incluso en algunos casos esta responsabilidad cayó en el hijo mayor.

Más del 7 por ciento perdió a su madre y una minoría ambos, por lo que son cuidados por sus abuelos y otros familiares.

La pérdida de uno de los padres implica una reorganización familiar, y aunque el servicio está abierto a todos, son generalmente las mujeres quienes los aceptan, aunque la mayoría de las víctimas no acceden al apoyo.

“Ahora estamos buscándolos nuevamente, para apoyarlos, nos estamos acercando; queremos apoyarlos, más a esos niños que van a ser los ciudadanos que tomarán las decisiones en 10 ó 15 años”, apuntó Anaya Alarcón.

El área de Atención a Víctimas también ofrece apoyo en el aspecto educativo con la condonación de cuotas escolares, becas, uniformes y útiles escolares.

“Que la falta de estos recursos no sea un impedimento para que acudan a la escuela y sigan en sus estudios, porque en muchos de los casos el que pierde la vida era el proveedor de la familia”.

En el área social se apoyan necesidades como la alimentación y medicinas, además del área de la salud mental.

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2 comentarios:

  1. Anónimo9:08 p.m.

    Pues yo no se como a las víctimas del narco no se les llama refugiados de guerra

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  2. Lo son, pero la derecha en el poder quiere de un plumazo borrar la historia que ellos mismos causaron en contra del pueblo mexicano

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