Por: Lydia Cacho - febrero 1 de 2013 - 0:02
Cacho en Sinembargo, COLUMNAS - 12 comentarios
No importa si es Peña Nieto como estelar de la telenovela nacional de la política y la mercadotecnia del amor que todo lo puede; Greg, el cantante cristiano que puso de rodillas a Cancún, o la millonaria diputada del PRD, Purificación Carpinteyro, bautizada en las redes sociales como #PurisHilton, o Manuel Velasco, el gobernador de Chiapas cuya agenda para posar en revistas del corazón apenas le ha dado tiempo de asistir unas horas al despacho para gobernar uno de los estados más complejos y pobres del país. Allí están, retozando en el festín estólido de la fama inmerecida del poder sin contenido, de la obsesión por la apariencia y la belleza exterior. Esta generación de narcisos que nos rodean están cambiando el discurso del poder adquirido a través del esfuerzo.
El video público en que la polémica Carpinteyro muestra un día en su vida estelar, es producto del fotógrafo Santos Jorge Lázerri y lo rescató el periodista Beto Tavira. En él, descubrimos su añoranza por vivir su reality del poder. Basta verlo para entenderla:
LEER MAS
http://www.sinembargo.mx/opinion/01-02-2013/12276
'via Blog this'
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
#Dontriananews gracias por escribirnos