Pedro Echeverría V.
Se ha dicho, como si fuera una victoria por prolongar su vida, que “Le dan al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) -Institución de salud con 69 años de vida- “tres años más de vida artificial”. Daniel Karam, su director general, dijo ayer que durante su administración se logró darle “aliento” (IMSS) mediante el uso de la reserva estratégica para hacer frente al pago del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) y con el ahorro en la compra de medicamentos, equivalentes a dos años de presupuesto, que se han llevado a cabo “acciones orientadas a aliviar las presiones financieras históricamente acumuladas en la institución”. ¿Debe esperarse que los cientos de miles de empleados y derechohabientes se pongan a llorar como cobardes cuando pueden meter a la cárcel a expresidentes de la República, a exdirectores y exdirigentes sindicales del IMSS?