Represión de una protesta en Santiago de Chile de julio de 2012, en demanda de un salario mínimo digno (Fernando Fiedler/IPS)
Chile sorteó con éxito las inclemencias de la crisis económica de Europa, al cerrar el año pasado con un incremento del producto interno bruto (PIB) de 5,5 por ciento y una tasa de inflación de 1,5 por ciento. El desempleo, en tanto, afectaba solo a 6,2 por ciento de la población económicamente activa al concluir 2012, un año en que los salarios crecieron a un ritmo de seis por ciento, todo según cifras oficiales.