La comunidad venezolana residente en EE.UU., la inmensa mayoría en Miami y sus alrededores, recibió hoy con sentimientos enfrentados la muerte de Hugo Chávez, ya que a la esperada noticia se les suma el temor de que los sucesores impongan un régimen más opresor que el que regía hasta ahora.
“No es motivo para celebrar, porque no se celebra la muerte de nadie, pero sí sentimos un alivio, un fresquito, porque sabemos que ahora vienen cambios para nuestro país”, dijo a Efe Alexandra Ibarra, una de los más de cien mil venezolanos que viven en EE.UU.