Y cuando el arte se pone en paz con el mundo, siempre firma la paz con un mundo en guerra
Bertoldt Brecht
Comp@ñeros, amig@s todos:
La convocatoria consiste en lo siguiente: organizar una serie de ataques psíquico- texto-visuales sobre espacios que ya iremos diciendo conforme se vayan formando los frentes. La idea es sitiar por medio de imágenes que desestabilicen, confronten, subviertan y reten a los poderes no donde históricamente se constituyeron (el zócalo, la cámara de diputados, palacio nacional, etcétera.) sino ahí donde se han ido imponiendo en los últimos años: cultura espectacular, capital financiero, ambulantaje, etcétera.
La resistencia y la forma de los ataques podrían ser nomádicos.
Retomemos la vieja política del roedor, ocupemos subrepticiamente los espacios. Caminemos junto a los que caminan y aprovechemos el anonimato para dejar constancia de nuestra existencia…de nuestra resolución a no dejarnos someter. Dejemos bien claro mediante nuestro trabajo (textual, visual, sonoro etcétera) que no les queremos, que manifestamos abiertamente nuestro rechazo y que al hacerlo de manera abierta queremos cuestionar no sólo a los poderes sino al estado de derecho imperante en el país.
Re-encuadre, Interrupción , Desplazamiento, Juego.
Provoquemos no sólo el enojo o la maravilla ante las imágenes bellas o sorprendentes, seamos enigmáticos, prediquemos el pavor y el terror ante los deseos de revolución expuestos, tenemos el terreno ganado.
Sí, pero… ¿Cómo convocar a la revuelta sin recurrir a la recuperable idea de la Revolución Mexicana?
Las herramientas del arte han terminado por confiscar el mundo de la política y el mercado. Reclamamos para nosotros las herramientas del arte para socializar el descontento y la insatisfacción de lo dado.
¡Proboquemos la accion directa!
Produzcamos una vez más la fuerza de lo real,
Materialicemos la furia que contamina la comodidad de la apatía.
Modifiquemos de la realidad, su única sensación de desorden. Ordenar el caos es darle una función revolucionaria, simplemente porque Chiapaz, Atenco, Oaxaca, Cherán, Wiricuta, y nuestros pueblos indigenas nos han dado ejemplos valiosos …
“El ‘caos’ -dice Lukács-, es un principio formal para empezar. No muestra las cosas bajo la perspectiva de su movimiento global, sino bajo la de sus agitaciones globales: describe los torbellinos en el río antes que la dirección de su curso general. Dis-pone y recompone, expone por lo tanto creando nuevas relaciones entre las cosas, nuevas situaciones. Su valor político es por lo tanto más modesto y más radical a la vez, porque es más experimental: seria hablando estrictamente, tomar posición sobre lo real modificando justamente, de manera crítica, las posiciones respectivas de las cosas, de los discursos, de las imágenes.”
Tomar posición sin embargo no es tomar partido…elijamos primero a los enemigos, que los amigos se vayan sumando con el tiempo…
Ofrecer material de revolución sin reciclar… imaginar que viene en camino y hacer que pase…
De ahí el anonimato de quienes proponen la estrategia, queremos pelear como todos…
La ausencia de firma de los convocantes fomenta y prescribe la confusión…ya no sabemos exactamente que es: no es ni un argumento político en el sentido estricto ni mucho menos una obra de arte en el sentido estricto.
La idea es producir documentos de nuestro descontento, intentemos percibir la furia de las calles, el temor de los suburbios, el coraje del barrio, armemos nuestros argumentos con destellos de providencia, usemos las armas de la provocación no para detener/contener el coraje sino para promover los diversos usos de la acción y la desestabilización.
Convocamos pues, a los comp@ñeros, a los amig@s a que se unan en esta estrategia de ataque visual, síquico, sonoro. Utilicemos las herramientas no de la huida hacia adentro del individuo, sino las herramientas de la ofensiva social. Aprovechemos nuestro anonimato. Desaparezcamos detrás de las paredes. Durante las manifestaciones. Durante la noche de los días por venir.
TOD@S.
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