29 de diciembre de 2011

REPORTAJE: La Escuela de las Américas, reloaded

La Escuela de las Américas, reloaded | M Semanal:

La Escuela de las Américas, reloaded
En una nueva versión de la Escuela de las Américas, Colombia forma ahora los comandos especiales antinarcóticos del continente, entre los que se suman ya las tropas de élite mexicanas.
2011-12-18 | Milenio SemanalEnviar NotaImprimir

Miembros de la Policía Nacional colombiana son entrenados por el Comando Jungla, en abril del 2002. Foto: Rodrigo Arangua/ AFP

Miembros de la Policía Nacional colombiana son entrenados por el Comando Jungla, en abril del 2002.
En un territorio verde y agreste, en medio de colinas selváticas localizadas a unas tres horas en coche al sur de Bogotá, se ocultan 17 mil hectáreas fortificadas. Adentro de ese enclave militar se percibe un constante ir y venir de camionetas llenas de uniformados en verde olivo. Hombres equipados con armamento sofisticado, casco y chaleco antibalas, cuidan los accesos detrás de retenes pintados de negro en medio del ensordecedor ruido de los helicópteros. Es el mundo aparte del nuevo Centro de Operaciones de la Policía colombiana, construida con una inversión de 90 millones de dólares y financiado en parte con dinero de Estados Unidos (EU) a través del Plan Colombia. Una vez terminados los trabajos, que avanzan a marcha forzada, este súper complejo bélico tendrá de todo: desde un casino para oficiales hasta su propia plantación de coca con un laboratorio para fabricar cocaína, pasando por un helipuerto y puestos de tiro. Es un centro de formación de élite, una nueva Escuela de las Américas para la guerra antinarcóticos; una referencia no sólo para los policías colombianos sino, desde 2006, para todos los países vecinos. Por el famoso Comando Jungla (el curso de comandos más exigente del centro y basado en la doctrina de los servicios militares británicos) han pasado uniformados de toda Latinoamérica. Son cada vez más los mexicanos que aprenden aquí tácticas para una guerra irregular, sin frentes claros, con enemigos disfrazados de civiles o escondidos entre la maleza de los montes. M Semanal los acompañó en sus rutinas.

Es uno de esos amaneceres espectaculares de la selva colombiana. El sol naciente baña las paredes desnudas de los cerros con una luz dorada, y los pájaros saludan al nuevo día con los más diversos cantos. Desde lejos se escucha murmurar al río Cuello, cuyas aguas abundantes por las lluvias se estrellan contra las rocas creando un fondo sonoro permanente. El termómetro aún no llega a los 30 grados y los mosquitos dan una rara tregua. Pero Menéndez, Sánchez, Díaz y los demás mexicanos aprendieron a desconfiar del panorama bucólico: el enemigo —o sus minas antipersonales— puede estar en todas partes. Así lo han aprendido en el Comando Jungla, aunque haya sido con minas de humo y balas de pintura. A estas alturas del curso, ficción y realidad no se distinguen fácil.

LEER MAS



'via Blog this'

#AMLO2012

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

#Dontriananews gracias por escribirnos