3 NOTAS DEL CASO:
Dicen que hay audios que culpan a Rivera
Pide Aguilar que se haga justicia y que éste sea un precedente para combatir el abuso sexual cometido por sacerdotes
Leslie Gómez
Ciudad de México (20 septiembre 2006).- Joaquín Aguilar, presunta víctima de abuso sexual del sacerdote Nicolás Aguilar Rivera, a quien vinculan con el Cardenal Norberto Rivera Carrera, reveló que existen grabaciones que involucran al máximo jerarca de la Iglesia católica mexicana con una red de pederastia.
"Entre las pruebas tenemos cartas, reportes policiacos de abusos cometidos por Nicolás Aguilar en Los Ángeles, y grabaciones telefónicas del Cardenal Norberto Rivera y el Cardenal Mahony, por eso pensamos que en el hecho debería alegarse una conspiración a la pederastia", afirmó Aguilar.
El abogado de Joaquín Aguilar, Jefrey Anderson, explicó que Rivera Carrera tiene 20 días para presentar su defensa ante la Corte Superior del Condado de Los Ángeles, California, pues de lo contrario tendrá que presentarse a dar testimonio de su relación con Nicolás Aguilar.
Aunque no dio a conocer el monto, informó que si procede la denuncia civil interpuesta contra el Arzobispo Primado de México, éste tendrá que entregar una remuneración económica .
En conferencia de prensa, Joaquín Aguilar rechazó que busque únicamente dinero.
Su única intención, aseguró, es que se haga justicia y que éste sea un precedente para combatir el abuso sexual cometido por sacerdotes.
"Lo único que quiero es que se haga justicia; no sólo me afectó al cuerpo, sino también al alma, y son cosas que no puedes olvidar nunca", manifestó.
La supuesta víctima del sacerdote mexicano, hoy prófugo, narró que cuando denunció el hecho por primera vez, la sociedad encubrió al clérigo, e incluso, lo llamaron el "calientasotanas".
La denuncia es también contra Roger Mahoney, Arzobispo de los Ángeles y la Diócesis de Tehuacán, Puebla, incluye ocho cargos entre los que se encuentran responsabilidad en contratar y retener a un delincuente, negligencia, complicidad y falla en advertir a otros sobre el peligro de un delincuente.
Hora de publicación: 12:48
Usan curas rotación para evitar castigos
Recluyen en casas de apoyo psicológico o cambian de parroquia a sacerdotes procesados
REFORMA / Staff
Ciudad de México (19 septiembre 2006).- Acusado de abuso sexual en Brownsville, Texas, el padre Iván Rovira concelebró misa el 23 de febrero del 2005 en Matamoros, Tamaulipas. Entre sus feligreses estaban el nuncio apostólico Giuseppe Bertello, y los Gobernadores Eduardo Bours, de Sonora, y Eugenio Hernández, de Tamaulipas.
Era la ordenación episcopal del actual Obispo de la diócesis de Matamoros, Faustino Armendáriz.
Rovira, de nacionalidad cubana, había sido encontrado culpable de abuso sexual en la Diócesis de Brownsville y había sido expulsado del sacerdocio por el Obispo Raymundo Peña, quien lo descubrió en la misa de Matamoros.
El de Rovira es un caso más de sacerdotes acusados de cometer abusos sexuales, pero que en lugar de ser entregados a la justicia civil, son recluidos en casas de apoyo psicológico o cambiados de parroquia.
Otros curas encubiertos por diócesis mexicanas fueron José Luis Urbina y Gerardo Beltrán. El primero aceptó en 1989 ser culpable de abuso sexual a un menor en California, pero escapó antes del veredicto; desde 1997 era párroco en Navojoa, su tierra natal, y se dio a fuga cuando el FBI detectó su presencia en el País.
Beltrán desapareció en 1991, cuando la Policía de Sacramento empezó a investigar las acusaciones de que abusó de dos niñas. El 18 de marzo del 2005, se descubrió que el sacerdote se había ocultado en México y ofrecía sus servicios religiosos en una remota región del sur del País.
Fichado por la Interpol, el cura costarricense Enrique Vásquez Vargas ha sido alojado dos veces en la Casa Alberione, un centro de rehabilitación para curas con problemas sicológicos ubicada en Guadalajara.
Acusado de abuso sexual por un joven que hoy tiene 21 años, las dos estancias de Vásquez Vargas en Casa Alberione las pagó su Obispo, Ángel San Casimiro, cuando ya estaba la ficha de la Interpol.
Hasta el momento, no se sabe el paradero de Vásquez Vargas.
En septiembre de 2002, la PGR detuvo al sacerdote Édgar Gaudencio Hidalgo Domínguez, quien era buscado en Italia por abusar sexualmente de niños.
La captura de Hidalgo, de nacionalidad mexicana, ocurrió en la parroquia de Santa María de Guadalupe, ubicada en la delegación Iztapalapa, de la Ciudad de México, donde oficiaba sus misas.
En mayo de 2005, la Diócesis de León, Guanajuato, determinó no suspender al sacerdote Andrés Vázquez Chávez, acusado penalmente por un joven de 18 años de tratar de abusar sexualmente de él.
Pese a que el cura fue denunciado ante la Procuraduría de Justicia, el Obispo Guadalupe Martín Rábago dijo que la presunta víctima no había acudido ante el Tribunal Eclesiástico a presentar su queja.
En el primer trimestre de 2002 se dieron a conocer los escándalos de abuso sexual en el clero de Estados Unidos. En México transcurría la 73 asamblea plenaria de los Obispos.
"A nosotros nos corresponde no estar entregando a nuestros hijos a las autoridades civiles, un padre de familia no va a entregar a su hijo, sino en algún caso determinado a nosotros nos corresponde juzgarlo con nuestras leyes", expresó en esa oportunidad Renato Ascensio, Obispo de Ciudad Juárez, cuestionado por los reporteros que cubrían la asamblea.
Hora de publicación: 22:58
Huye sacerdote tras librar 4 denuncias
El sacerdote Nicolás Aguilar enfrentó cuatro procesos judiciales en los que fue acusado de al menos 86 abusos sexuales contra menores de edad; hoy está desaparecido
Leslie Gómez
Ciudad de México (19 septiembre 2006).- El sacerdote mexicano Nicolás Aguilar Rivera enfrentó cuatro procesos judiciales en los que fue acusado de al menos 86 abusos sexuales contra menores de edad, pero libró a la justicia y hoy está desaparecido.
El 27 de noviembre de 1987 un grupo de 30 niños de Tehuacán, Puebla, acusó que el prelado los obligaba a lamer partes de su cuerpo y luego los violaba, diciéndoles que era un sacrificio para Dios.
A ellos se unió un grupo de más de 40 niños del municipio de San Vicente Ferrer, también en Puebla. Pero antes de que las autoridades pudieran hacer algo, el padre desapareció.
El Ministerio Público de la localidad inició la averiguación previa 3497/997/DRS y turnó la indagatoria a la Dirección Regional de Averiguaciones Previas y Control de Procesos, Zona Sur, en Tepexi de Rodríguez, Puebla, pero el asunto quedó olvidado.
En 1999 enfrentó otro proceso penal en Tehuacán, tras la acusación de cuatro jóvenes.
En febrero de 2001, el religioso consiguió un amparo contra de una orden de aprehensión en la Ciudad de México y se libró de ir a la cárcel. Pero en agosto de ese mismo año el juez Primero de Defensa Social, Carlos Guillermo Ramírez Rodríguez, giró otra.
En 2003, el juez poblano Carlos Ramírez lo declaró culpable de abuso sexual y lo condenó a un año de prisión, pero el sacerdote obtuvo libertad bajo fianza y poco después el perdón de la sanción.
Según las presuntas víctimas de violación, el Cardenal Norberto Rivera sabía que antes de mudarse de Los Ángeles a la Ciudad de México, Aguilar Rivera era perseguido por uno de los más escandalosos casos de abuso sexual contra menores en Estados Unidos.
Roger Mahony, Arzobispo de Los Ángeles, y Norberto Rivera intercambiaron misivas sobre Aguilar Rivera, donde el actual Arzobispo Primado de México dijo no saber sobre el paradero del sacerdote.
Poco después, un grupo de pobladores de Tehuacán Puebla intentó linchar al sacerdote y este huyó.
En un juzgado en esa ciudad poblana, el sacerdote negó todos los cargos y aseguró que se trataba de una calumnia para destruirlo.
Aunque no se sabe el paradero de Aguilar Rivera, se presume que radique en Tepeyahualco, Puebla, donde es conocido por vender producciones musicales de un coro de la Iglesia católica.
Hora de publicación: 23:03
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
#Dontriananews gracias por escribirnos