30 de noviembre de 2013

CARDENISMO VELETA ¿Qué Dicen los Políticos? — Colloqui

Cuauhtémoc Cárdenas¿Qué Dicen los Políticos? — Colloqui:
¿QUÉ DICEN LOS POLÍTICOS?

SAMUEL SCHMIDT
29 DE NOVIEMBRE DEL 2013

Se hizo famoso el funcionario que salía a decir en los medios lo que el presidente quiso decir pero lo dijo de otra manera, aunque ahora odia que se le conozca de esa manera. Y no es solamente que Vicente Fox fuera un hombre zafio. En su equipo, para defenderse de las acusaciones de incompet encia al asesorar a su jefe de manera inadecuada, se quejaban porque según ellos le escribían discursos y el se salía del guión diciendo otra cosa y muchas veces decía cosas muy inapropiadas.

Algo muy grave debe estar sucediendo para que los políticos tengan que leer sus mensajes de tal manera que digan lo que deben decir, nunca lo que quieren decir.

El caso más reciente en la política mexicana, donde un político cantinflea porque dice algo que al parecer no es lo que quería decir, fue el de Cuauhtémoc Cárdenas, quién para sorpresa de todos, aparentemente se retiró de la contienda por la presidencia del PRD, la que según los medios se le había confirmado por acuerdo entre las tribus como condición para tomar el púlpito del Consejo del Partido, y desde allí predicarle a la nación.

Pero al parecer este evangelio según San Cuauhtémoc salió todo al revés, porque cuando le acercaron un micrófono para que ratificara lo dicho en el púlpito, se echo para atrás, dijo que nunca dijo lo que dijo y que se haría lo que digan las bases perredistas. Hubiera dicho eso desde el principio, pero no.

Aplausos del vulgo porque el apóstol nos regresaba a la senda correcta. Exigía un peso elevado en el partido y pretende ejercer de forma autoritaria el espacio que le da la condición difícil por la que pasa un partido que se ha vuelto títere del gobierno, y muchos sugieren que el acercamiento no es del todo de$intere$ado.

¿Qué le sucedió al llamado líder moral del partido?

Pensemos en varias opciones:

Alguien le escribió el discurso, el lo leyó de primera instancia y cuando se dio cuenta de lo que había dicho se arrepintió y corrigió.

El llegó a imponer su liderazgo pero no para sufrir la pena de tener que pastorear un rebaño muy complicado porque solamente coinciden en su deseo de tomar el poder para repartirse más puestos. Su desmarque abría la puerta para una carnicería ya vista y vivida, pero ahora el lleva una fuerte cuota de responsabilidad, porque la propuesta de quitar el candado de la reelección fue con dedicatoria, porque además se anunció que la maniobra era para traerlo de regreso a dirigir al partido y unir a las tribus. Los Chuchos de entrada se desmarcaron minando su autoridad política. Así que reflexionó que sería mejor tomar el timón antes que ver los restos del naufragio.

Este fue un mensaje para los entendidos y no para los legos de la política que simplemente vemos como los manejos del poder están arruinando al país pero enriqueciendo a unos cuantos, entre los que se cuentan las jerarquías de los partidos políticos. Por eso el presidente del PRD dijo que para el él discurso no era un desmarque.
El galimatías que lanzó Cárdenas lo entiende el y aquellos a los que les habló; pero no nos estresemos, así son los discursos políticos, algunos tienen más de una audiencia y otros buscan diversos públicos. En este caso, los que quisieron convertirse en receptores del mensaje se sumaron a la confusión y ayudaron a aumentarla. Mientras que Cárdenas sonreía, cosa rara en el, porque había logrado su objetivo. ¿Confundir a todos?

Uno que no es perredista debería decir que le preocupa muy poco lo que se digan los políticos entre sí y mucho menos tomarse a pecho lo que sucede con la elección del presidente del partido. Pero sucede que como la política, igual que la economía, se ha oligarquizado, lo poco o mucho que hagan los políticos nos afecta a todos.

Hay algo que no deja de sorprenderme y es la facilidad con la que se aprobó continuar en el Pacto por México, o sea, seguir siendo marioneta de un juego muy inteligente de los neoliberales, donde todos pierden mientras el PRI gana y en el camino crea una agenda nacional que nadie escogió, de la que no se ha consultado a la ciudadanía y que muchos anuncian tendrá efectos nocivos de gran envergadura. ¿Cómo explicar el cambio de ánimo de los opositores?

A final de cuentas los políticos se han vuelto difíciles de interpretar para el común de los mortales, por eso no se confía en ellos; y mientras menos entendemos sus aviesas intenciones, sentimos lo garrafal de sus malas decisiones; eso aunque nos hablen en un lenguaje que no entendemos y que nos repitan que no dijeron lo que todos oímos que dijeron
'via Blog this'