28 de octubre de 2013

¿Qué le pasó al Zócalo de Andrés Manuel? | por Miguel Alejandro Rivera

Andrés Manuel López Obrador pidió a los senadores de PAN, PRD, Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano conformar un bloque para detener las reformas energética y fiscal, en tanto no se consulte a los mexicanos si están de acuerdo con la privatización del petróleo. Foto: Carlos Ramos Mamahua. Fuente: jornada.unam.mx¿Qué le pasó al Zócalo de Andrés Manuel? | Homozapping:
Escrito por Autor Invitado el 28 octubre 2013 a las 12:13 pm en Destacadas, Sociedad

por Miguel Alejandro Rivera


Andrés Manuel López Obrador pidió a los senadores de PAN, PRD, Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano conformar un bloque para detener las reformas energética y fiscal, en tanto no se consulte a los mexicanos si están de acuerdo con la privatización del petróleo. Foto: Carlos Ramos Mamahua. Fuente: jornada.unam.mx
La última vez que Andrés Manuel estuvo aquí fue el 27 de junio de 2012, cuando después de tres meses cerrara su segunda campaña como candidato a presidente de la República. Detrás del evento de hoy, hay tres intentos de llegar al Zócalo, los cuales estuvieron frustrados por distintas circunstancias. Esta vez la FIL ha cedido el espacio para que finalmente Obrador llegara a la que por mucho tiempo fuera su plaza.

“Lo vas a traumar con esa bandera”, le dice un hombre a una señora que le muestra a su hijo una bandera amarilla con las siglas PRD, y es que a pesar de que por años el líder de MORENA fue perredista e incluso presidente de ese partido, lo más amarillo que hay este día en la plancha del Zócalo son un par de mariposas que vuelan en el aire. Quizá tal vez las posturas del Partido de la Revolución Democrática ante las reformas estructurales recientemente aprobadas causen ya desagrado en gran parte de la población que antes los miraba como la opción de izquierda en México.

La cita era a las diez de la mañana; son casi la once y el Zócalo no se abarrota, la gente no se amontona y hasta da la impresión de que quien estará no es Andrés Manuel. Aquel 27 de junio, en el viento se respiraba una energía indescriptible, quienes estaban ahí era porque tenían esperanza en él, en el candidato, en el tabasqueño, en el hombre. Este 27 de octubre el ambiente se torna sin tanta fuerza, sin tanta gente y a decir verdad, sin muchas esperanzas.

¿Será que la gente se fue cansando de tantos intentos por llegar al Zócalo? ¿Será que mucho del apoyo a MORENA viene de provincia y la gente no puede estar viajando cada tres semanas para escuchar en esencia el mismo discurso? ¿Será que a Andrés le hace falta el perredismo? ¿Qué será?

Sin embargo la gente que ha asistido se muere con la suya y se muere con el tabasqueño. María Elena lleva 12 años siguiendo a López Obrador, ha venido al Zócalo porque ama a su país y aunque tiene ya más de cincuenta años, a manera de fanática de estrella de pop, llegó muy temprano y aparta su lugar junto al paseíllo por donde pasará Andrés Manuel. Dormita mientras espera el momento de su llegada y aunque no es sencillo, lo sigue a todos lados “yo lo conozco, Obrador es una persona muy bella, ojalá fuéramos así todos, él es honesto y justo” afirma. Si en el 2018 al nacido en Macuspana se le ocurre aventarse de nuevo a la grande, María Elena votaba por él, pues para ella “no hay otro”.

Pasan los minutos y la Plaza de la Constitución no logra llenarse, varios asistentes opinan que todos los mexicanos deberían estar ahí, pues está en peligro el futuro de la Nación. Fernando vende banderas de MORENA con la cara de Obrador estampada, él aprovecha la oportunidad para ganar un poco de dinero, sin embargo, también apoya la lucha y aunque no tiene muchos ingresos que digamos “de repente se las dejo más baratas a las personas, son a diez, pero las pongo a ocho o pues ya que me den siete, porque venimos a lo mismo”.

Martichelli Farillo pide firmas a los asistentes pero no tienen mucho que ver con la reforma energética “es una carta que levantamos entre ciudadanos progresistas contra los medios de comunicación porque atentan contra la paz, dividiendo a la sociedad para que nadie haga nada”. Se queja de Televisa, de TV Azteca, de otros medios e incluso de ciertos comunicadores “Alazraki no tiene derecho de hablar, porque él es israelí y ellos están atacando a nuestros hermanos palestinos” sostiene.

El tema de los medios de comunicación se ha vuelto ya una bandera para los movimientos de izquierda progresista, la constante manipulación de la información está levantando el desagrado de muchos sectores, sin embargo sorprende el caso de Brenda, una joven de aproximados 19 años que desde Jalapa, Veracruz, trajo a su hermano menor para que con sus propios ojos viera la realidad de los movimientos sociales y mítines políticos “lo traje porque en la televisión él ve como en las marchas la gente se pelea y destruyen todo. Ahora que vine le pregunté si quería venir a ver él mismo como son estas cosas”. El pequeño veracruzano quien no quiso revelar su nombre porta una playera con un importante personaje de la izquierda mexicana y aunque no sabe de quiné se trata, es mejor que luzca en el pecho a Ricardo Flores Magón que el escudo del América o algo por el estilo.

Al momento en que toda esta gente se revuelve en la Plaza de la Constitución, una banda de música oaxaqueña alegra el ambiente; en realidad hoy ni siquiera se siente como un mitin político, más parece una verbena popular; sin embargo y escuchando a la gente, volvemos a la realidad que sufre nuestro país.

Isidoro Diógenes Hernández dirige la banda y más allá de venir solamente a alegrar el ambiente, este hombre quiere una revancha de la política, pues aunque en 2012 votó por el PRI, hoy está cierto de que Peña no cumple “vinimos a apoyar a López Obrador con su intención que tiene para que no se privatice el petróleo. Yo era priísta, pero Peña Nieto no cumplió, dijo que iban a bajar las gasolinas, el gas, la electricidad, el pago de predios y no es cierto, al contrario todo sube”.

Es la primera vez que la banda viene al Zócalo y como unos chiquillos se divierten viendo una fotografía instantánea que les acaban de tomar, sólo don Isidoro se anima a tomar la palabra y prosigue “aquí en México siguen los maestros, pero de eso no pasan el reporte ni nada, pero cuando Peña Nieto recibió a los niñitos aquí en Los Pinos (el equipo triqui de basquetbol que volvió campeón de Argentina) eso si sale a la luz. También cuando fue a dejar recursos a Guerrero si lo pasan, muy pendiente según él. Cómo no forman un artículo donde él y todos los diputados que ganen menos, para que apoyen a la Nación”.

Es la primera vez que Isidoro Diógenes está apoyando a López Obrador, el comenta que desde “nacencia” en su población era “puro PRI, puro PRI” e incluso antes de darse cuenta de que Peña no cumple, le tenía aversión al hombre para quien ahora dedica la música “yo era príista de corazón, pero ya me di cuenta de que no está bien. En otra elección yo si votaría por Andrés Manuel, nos vamos a voltear (…) Estar aquí me provoca un poco de inquietud, porque me pregunto yo ¿cómo es posible que López Obrador todavía tiene gente que lo apoya?, porque yo siempre que lo veía en la tele pensaba ¿cómo está ese de metiche ahí siempre?”.  ¿Por qué estaba en contra de López Obrador?  Se le cuestiona “solamente con ver su propia imagen yo lo reprobaba, la verdad no sé ni porque” responde.

En momentos el calor es insoportable, la gente se refugia en sus sombrillas o en el poco alivio que significa portar un sombrero de palma, el contraste con los anteriores días de frío es tremendo y lo que mantiene ahí a miles de mexicanos es que ya viene el momento en que Andrés Manuel tome el micrófono.

Muchas personas, incluida María Elena, permanecieron por horas apartando un lugar junto a la valla que atraviesa el Zócalo hasta el templete, esperando que por ahí pasara López Obrador, incluso una mujer tiene una nota en la mano, con la esperanza de entregarla al tabasqueño. Se anuncia que ya viene y aunque la gente se aglomera junto al paseíllo, de la nada Obrador aparece en el templete y la gente se desanima bastante. “Eso no se hace” dice una voz por ahí.

Alrededor de las 11:20 am comienza oficialmente el mitin, con las palabras del presidente del Movimiento Regeneración Nacional, Martí Batres Guadarrama. Como en eventos anteriores, se queja del gobierno actual, se queja de la situación del país y hace un análisis de la reciente reforma hacendaria “es un aumento de impuestos para que los mexicanos paguemos la pérdida de ingresos que provocaría la privatización del petróleo” afirma.

Aquí la cosa es que Martí Batres ya está hablando, el Zócalo no se llena y el ambiente no es ni la mitad de intenso de lo que llegó a ser en otros tiempos. Truenan cohetes en el aire, hay gritos y consignas, pero quienes estuvieron presentes darán constancia de que hasta era angustioso ver el Zócalo con huecos, aún estuviera Andrés Manuel presente.

Toma ahora la palabra Ricardo Monreal “estimados amigos” comienza, “ni tanto compadre”, responde una señora que por lo visto no aprueba mucho la presencia del coordinador de la bancada del Movimiento Ciudadano. Sigue el discurso y aunque Monreal es un buen orador los aplausos son muy tímidos.

No de manera asfixiante pero ya la Plaza comienza a llenarse. A pesar de que hay más gente, aún los asistentes se perciben timoratos; si aplauden pero de a poco, si gritan pero bajito, si están pero a la vez se ausentan y es importante señalar que en anteriores ocasiones tan solo dos palabras mágicas enardecían a la gente: Andrés Manuel. Decir ese nombre bastaba para el aplauso, el grito y la aprobación de la multitud, no obstante hoy ni eso prende los fogones.

El turno siguiente al micrófono fue de Ana Gabriela Guevara, quien sin duda emociona más a las personas dando doscientas zancadas que pronunciando un discurso. Para los asistentes fue un buen momento para tomar un respiro y poner atención al médico del equipo de AMLO quien corría a revisar a una persona que presumiblemente se había desvanecido.

Ante la viva prueba de que el calor está cobrando víctimas, una señora de avanzada edad literalmente se quita el sombrero y lo coloca en otra cabeza tan tupida de cabellos blancos como la suya; ¿es su hermana, es su madre, es su amiga? el gesto de generosidad toma más valor cuando a la postre sale a la luz que se acababan de conocer. El tipo de cosas que se ven en estos eventos.

Ana Guevara sigue con su discurso y enuncia el “viva México” más pusilánime que seguramente se ha gritado en el Zócalo capitalino… y eso que ese espacio de la ciudad ha sido testigo de muchos “viva México”.

A las espaldas de cada uno de los oradores está él, como siempre parado muy derecho, con las manos cruzaras a la altura de su abdomen. Callado, serio y con la mirada fija hacia delante ¿Qué sentirá de ver su Zócalo así? ¿Cómo lo verá él, medio lleno o medio vacío?

Finalmente, poco antes de que las campanadas de la Catedral llamen a misa de doce, Andrés Manuel López Obrador se adueña del micrófono y por primera vez en el día, se siente que la gente congregada en la plancha del Zócalo está unida y ha venido por algo. Comienzan los gritos, que no se ponen de acuerdo: unos exclaman “¡Obrador!” y otros “¡es un honor estar con Obrador!” La disparidad en las proclamas causa un rugido feroz que no se entiende. De verdad que hoy no parece un mitin de Andrés Manuel.

“Estamos a favor de la lucha y de la defensa de los derechos de las maestras y de los maestros de México. Estamos de nuevo aquí en el Zócalo, corazón político, económico, social y cultural de México, para seguir defendiendo desde aquí causas justas y en particular la economía popular y el sector energético. Muchos no pudieron asistir por distintas razones…” el mismo lo advierte y lo sabe, ¿quién mejor que López Obrador, que siempre está arriba del templete, para advertir que hoy no llegaron todos los invitados?

Las campanadas de Catedral ya repican, una señora me muestra un tweet del diputado perredista Domitilo Posadas “La solidaridad no se cacarea” versa ¿Es para Andrés Manuel, es para Monreal, es una casualidad? Solo el autor del tweet lo sabe.

“No aceptamos los compromisos vergonzantes que Enrique Peña Nieto contrajo fuera del país con los dueños de corporaciones extranjeras para legalizar la entrega de la renta petrolera y la privatización del sector energético en su conjunto. Nos manifestamos totalmente en contra de lo que podría ser conocido como el pacto de la traición a México…” el tabasqueño sigue su discurso mientras un helicóptero de la policía distrae a muchos de los asistentes, que giran el cuello, observan y devuelven su atención al templete;  sin embargo un hombre sigue la trayectoria de la aeronave: da una, dos, tres, cuatro vueltas sobre su propio eje para mirar fijamente al helicóptero que sobrevuela el Zócalo. De pronto, el hombre se desespera y agita una botella de agua apuntando hacia el objeto volador que tanto ha robado su atención.

Andrés Manuel propone “que se detenga la reforma energética hasta que se lleve a cabo una consulta ciudadana, que se modifique el marco legal para hacer esa consulta lo más pronto posible y que su resultado tenga carácter vinculatoria (…) en el Senado se está discutiendo la aprobación de una nueva reforma electoral y considero que es mucho más importante resolver el asunto de la consulta democrática sobre los energéticos que si va a haber o no un Instituto Federal Electoral o sí hay reelección o no de legisladores…”

Hace mucho Andrés Manuel no hablaba tan de corrido en un mitin. En otras ocasiones el líder de MORENA se notaba hasta desesperado cuando por bastantes segundos sus seguidores le interrumpían para vitorearlo. Hoy sus palabras siguen tan fluidas cómo un rio que no se topa con la enorme presa de la adulación.

López Obrador agradece y recuerda que el pueblo fue quien lo sacó adelante en aquel momento del desafuero, anuncia sus reglas de la desobediencia civil pacífica e indica que la Constitución tiene las bases jurídicas para proceder ante quien traicione a la patria poniendo en entredicho la soberanía de la misma y convoca nuevamente para el domingo 22 de noviembre para hacer una manifestación del Ángel de la Independencia al Zócalo.

“Que viva la Constitución de 1917” grita Obrador y la gente responde: ¡viva!,  “que viva la expropiación petrolera” ¡viva¡ “que viva el General Lázaro Cárdenas” “!viva!” “abajo los traidores a la patria, que viva México libre, justo, democrático e independiente” “¡viva!” “¡que viva México!” “¡viva!” “¡que viva México!” “¡viva!” “¡que viva México!” “¡viva!”.  Suena el Himno Nacional Mexicano y el mitin finaliza, la gente espera en el paseíllo para saludar de cerca a su líder y nuevamente muchos se quedan con las ganas: Andrés Manuel se abraza con las personas en el templete y se pierde por detrás de su tinglado.

A tres pequeñas niñas, morenas ellas, parece no importarles si el ambiente es cómo el de otras ocasiones o no, o si Andrés Manuel pasará por el pasillo que cruza el Zócalo; ellas juegan, se jalonean entre y se cubren del sol con la sombra de los adultos ¿qué saben esas lindas pequeñas del petróleo?

Así la gente se dispersa, timorata como se mantuvo durante todo el evento ¿Será que los fantasmas del 13 de septiembre pasado aún siguen ahí y la represión vuela por el aire? ¿O realmente López Obrador está cansando a su primera línea con tanta marcha y tanto mitin? ¿Quizá el sol aletargó el espíritu combativo de los asistentes?

La respuesta la puede encontrar cada individuo en su propio análisis, sin embargo y ante la duda, vale la pena cerrar con las coplas de Don Nico López, quien se autodenomina “el compositor de las causas con MORENA”, un hombre que guitarra en mano lleva apoyando a la izquierda desde los tiempos en que Cuauhtémoc Cárdenas pudo ser presidente. Antes era perredista, pero ese partido lo ha decepcionado, ahora sostiene que “mientras Nico López viva estaré con él, con Obrador”.

Nico se emociona de que ha logrado formar ante sí un pequeño grupo de asistentes y comienza: “Ya despierta mexicano que no te humille el poder/ que no ves a nuestros hijos quedando a medio comer/ vale más morir luchando que no verlos padecer/Ahora es cuando mexicanos nuestras fuerzas hay que unir/ si Obrador es nuestro gallo nos iremos a morir/ Pero ahora con voto MORENA 2018 tenemos que cumplir… compañeros”.
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