25 de octubre de 2013

Corrupción… también un sello del PAN

Corrupción… también un sello del PAN | SinEmbargo OPINIÓN:
Por: Redacción / Sinembargo - octubre 25 de 2013 - 0:00
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¿De qué se queja el PAN cuando denuncia al PRI y al PRD de corrupción? ¿Con qué cara lo hace?

Pasado los dos sexenios en los que el Partido Acción Nacional ocupó el gobierno federal en México sale más y más información sobre la corrupción que floreció durante las administraciones de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

Contratos ilegales en Petróleos Mexicanos, (Pemex); tráfico de influencias de familiares, amigos y los cercanos a sus grupos políticos; desvíos de dinero público en fideicomisos; concesiones a grupos empresariales, incluso donde los funcionarios de primer nivel eran socios; obras entregadas a destiempo y con presupuestos inflados; enriquecimiento ilícito y presuntas ligas con el crimen organizado, son parte de las decenas de acusaciones judiciales, la mayoría bien documentadas, que pesan sobre esos gobiernos y sus protagonistas.

¿Con qué cara se queja el PAN si apenas se mueve alguna hoja brinca un tema de corrupción ligado, por lo menos a nivel federal, con esos dos personajes?

El caso de Lilian de la Concha, ex esposa de Vicente Fox, ha puesto de nuevo sobre la mesa la facilidad con que Acción Nacional pierde ética y moral cuando es gobierno y, como hacen también el PRI y el PRD –a los que tanto critica–, se sirven a manos llenas del dinero público y trafican, desde el poder, con sus influencias.

El miércoles, agentes federales estadounidenses testificaron en El Paso, Texas, contra Marco Antonio Delgado, abogado mexicoamericano y ex consejero de la Universidad de Carnegie Mellon, acusado de conspirar para lavar dinero de la droga.

Delgado ideó un plan para blanquear 600 millones del Cártel del Milenio –que tenía presencia en Michoacán y Jalisco–, entre 2007 y 2008. Sus abogados negaron que él estuviera enterado de que el dinero provenía de esa organización criminal y acusaron directamente a la ex esposa de Fox Quesada, Lilian de la Concha, de ser quien le pidió que le ayudara a “mover el dinero de una herencia”.

En este juicio brincó el nombre de otro encumbrado panista: el ex titular de la Secretaría de Gobernación (Segob) en el sexenio de Felipe Calderón, el jalisciense Francisco Ramírez Acuña, quien hoy es todavía Embajador de México en España.

Un testigo mostró un correo electrónico en el que la ex mujer de Fox informaba al abogado que Ramírez Acuña, también ex Gobernador de Jalisco y ex Alcalde de Guadalajara, lo contrataría para que representara el lobbying de México en Washington.

El correo, exhibido por la prensa de Estados Unidos, plantea que Delgado, acusado de lavar dinero del narcotráfico, sería un agregado de la representación de México en Washington para mejorar la imagen del país en Estados Unidos.

Francisco Ramírez Acuña, entonces, es mencionado en este nuevo complot, como un protagonista central en este caso de blanqueo de dinero del narco.

Las fechas en las que el panista habría participado en esta operación coinciden con su estancia como cabeza de la Segob (del 1 de diciembre de 2006 al 15 de enero de 2008). Es decir, cuando era ni más ni menos que el encargado de la seguridad interna del país, lo que es todavía más grave.

Ahí están los datos, las fechas, los nombres. El PAN, como gobierno federal, metido hasta las manitas en delitos que, con la otra mano, se combatían a costa de la muerte de miles y miles de mexicanos inocentes.

No, no supieron ser gobierno. Por eso la ciudadanía les dio la espalda y los echó de la Presidencia en 2012. Lo que sí hicieron bien, con decenas de casos a la vista, es corromper y corromperse.

El escándalo en torno a Lilian de la Concha y Ramírez Acuña no hace sino reforzar lo que los buenos panistas, que existen y son muchos por el bien de la democracia mexicana, piden: Que ese partido se depure cuanto antes y que se vayan ya los que lo han degradado a cero.
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