31 de agosto de 2013

GALEANO Los derechos humanos deberían empezar por casa


La extorsión, el insulto, la amenaza, el coscorrón, la
paliza, el azote, el cuarto oscuro, la ducha helada, el
ayuno obligatorio, la comida obligatoria, la prohibición
de salir, la prohibición de decir lo que se piensa, la
prohibición de hacer lo que se piensa y la humillación
publica, son algunos de los métodos de penitencia y 
tortura tradicionales en la vida familiar. Para el
castigo de la desobediencia y escarmiento de la
libertad, la tradición familiar perpetua una cultura del
terror,  que humilla a la mujer, enseña a los hijos/as a
mentir y contagia la peste del miedo.

            “Los derechos humanos deberían empezar por casa”.                    
                                                                    Eduardo Galeano



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